Servini reclamó al gobierno «el fin de las amenazas»

En la última intimidación le dejaron un cuchillo clavado en la puerta de su secretario.

Redacción

Por Redacción

BUENOS AIRES (EFE y DyN).- La jueza federal María Servini de Cubría que investiga el robo de bebés bajo la dictadura de 1976-83 pidió ayer protección policial después de que desconocidos irrumpieron en la casa de su secretario legal, robaron una computadora y dejaron un cuchillo clavado en la puerta de su armario.

La jueza que investiga el robo de cerca de 240 chicos recién nacidos, convocó a una conferencia de prensa y dijo que ella y sus asistentes son objeto de crecientes amenazas y acosos. Hace una semana, intrusos tiraron abajo la puerta de la casa del secretario legal Ricardo Parodi cuando se encontraba fuera y robaron su computadora. Los delincuentes dejaron clavado un cuchillo en su armario, pero no tocaron 200 dólares en efectivo que había dejado sobre una mesa.

El cuchillo que encontró Parodi en la puerta de su baño no tenía mango. Este sería un código mafioso, con el que los intrusos tratarían de demostrar que están en control de la situación, dijo.

Pocos días después, Servini de Cubría recibió una llamada anónima. «Ahora vamos a seguir con usted», dijo la voz.

A fines del año pasado, un auto con vidrios oscuros intentó sacar dos veces del camino al vehículo de Servini de Cubría cuando volvía de investigar instalaciones navales en Mar del Plata.

Firme sospecha

La jueza aseguró que sospecha quién está detrás de las amenazas, pero se negó a revelar su nombre. Resaltó que las intimidaciones comenzaron cuando empezó a investigar a un miembro de la armada en especial.

Servini de Cubría ordenó el arresto en 1998 del ex comandante de la Armada y miembro de la junta militar Emilio Massera por presunta responsabilidad en el caso.

«Estoy pidiendo que se ponga fin a estas amenazas, porque creo que no es forma de actuar contra quienes estamos trabajando en una investigación» como ésta, sostuvo la magistrada. «Creo que es humano que las abuelas puedan saber cuáles son sus nietos».

Los bebés supuestamente robados son hijos de mujeres desaparecidas durante la «guerra sucia» de la década de 1970, que eran detenidas en centros clandestinos hasta que daban a luz y después eran usualmente asesinadas.

En algunos casos, la justicia ha probado que los niños fueron dados ilegalmente en adopción a matrimonios militares.

Respaldado por los tribunales, el grupo de derechos humanos Abuelas de Plaza de Mayo encontró más de 60 hijos de desaparecidos.

Muchas veces Parodi prendió el contestador automático de su casa y escuchó la identificable música de piano de la película de la década de 1970 «The Sting» (El golpe), que muchas de las víctimas de torturas recuerdan haber escuchado en los centros clandestinos de detención.

Servini de Cubría no es la única jueza que recibe amenazas de muerte. El magistrado Alberto Baños, que investiga un escándalo en el que guardias de una prisión dejaban salir a los internos a robar, recibió un ataúd en miniatura con su foto, que tenía un agujero de bala dibujado con rojo en su frente.


BUENOS AIRES (EFE y DyN).- La jueza federal María Servini de Cubría que investiga el robo de bebés bajo la dictadura de 1976-83 pidió ayer protección policial después de que desconocidos irrumpieron en la casa de su secretario legal, robaron una computadora y dejaron un cuchillo clavado en la puerta de su armario.

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