Así es la vida de Gabriela Sabatini en Zúrich: deporte, calma y bajo perfil
A casi 30 años de su retiro, Gabriela Sabatini parece haber encontrado en Zúrich mucho más que un lugar para vivir.
Lejos del ruido del circuito profesional, Gabriela Sabatini construyó en Zúrich una rutina marcada por el deporte, la tranquilidad y una vida sin exposición. A casi tres décadas de su retiro del tenis, la exnúmero tres del mundo eligió un camino completamente distinto, enfocado en el bienestar y la libertad personal.
Desde que dejó la actividad en 1996, Sabatini buscó alejarse de la presión mediática. Con el tiempo, encontró en la ciudad suiza el lugar ideal para instalarse, aunque mantiene vínculos con Miami y Buenos Aires, donde conserva familia y amigos.
De las canchas a la montaña
El tenis dejó de ser el eje de su vida, pero el deporte sigue ocupando un lugar central. En los últimos años, Sabatini se volcó al ciclismo de ruta, una actividad que encaja con el entorno natural de Suiza. La cercanía con la montaña y los paisajes alpinos convierten cada entrenamiento en una experiencia distinta.
Incluso llegó a participar en pruebas amateur vinculadas al Tour de France, una experiencia que describió como exigente y fascinante por la posibilidad de compartir circuito con ciclistas de alto nivel.

Vecinos ilustres y amistades del tenis
La vida en Zúrich también tiene particularidades. Entre los vecinos de la zona aparece el nombre de Roger Federer, uno de los máximos referentes del tenis mundial. Además, Sabatini mantiene una relación cercana con Steffi Graf, con quien comparte salidas y momentos cotidianos.
Una vida elegida, lejos del foco
Fiel a su estilo, la extenista opta por un perfil bajo y una rutina sin exposición. Además del ciclismo, dedica tiempo a aprender idiomas —como alemán e italiano—, disfruta del canto y no descarta explorar la actuación en el futuro.

También se interesó por el mundo del café de especialidad, llegando incluso a realizar un curso de barista en la ciudad suiza.
A casi 30 años de su retiro, Gabriela Sabatini parece haber encontrado en Zúrich mucho más que un lugar para vivir: un espacio donde construir una vida propia, lejos de la exigencia del alto rendimiento y más cerca de la calma que siempre buscó.
Lejos del ruido del circuito profesional, Gabriela Sabatini construyó en Zúrich una rutina marcada por el deporte, la tranquilidad y una vida sin exposición. A casi tres décadas de su retiro del tenis, la exnúmero tres del mundo eligió un camino completamente distinto, enfocado en el bienestar y la libertad personal.
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