Un desarmadero de autos en la cárcel

Funcionaba en Caseros y será investigado junto con otras graves irregularidades

BUENOS AIRES (Infosic).- Durante 1998, la cárcel de Caseros albergaba un desarmadero de autos que funcionaba en forma paralela a una red para el tráfico de drogas y el cobro de «tarifas» a los presos para la elección de pabellones o el ingreso de whisky y mercaderías, según un informe interno del Servicio Penitenciario Federal (SPF).

El documento, difundido ayer por el diario Clarín, implica a 20 oficiales y suboficiales del Servicio Penitenciario Nacional que trabajaban en la Unidad I de Caseros, muchos de los cuales sigue en funciones en otros penales.

El informe ya está en manos del juez federal Alberto Baños, quien investiga si en 1998 algunos presos del penal salían a robar con permiso de sus carceleros, motivo por el cual fue amenazado de muerte en dos oportunidades.

Según se detalló en el informe, en el taller de mecánica del penal funcionaba un desarmadero de autos, donde entraban vehículos robados y se los desarmaba para vender las piezas después.

Al frente de ese negocio habrían estado un penitenciario con grado de alcaide, mientras que presos por causas por narcotráficos eran los que estaban abocados a ese trabajo a cambio de privilegios.

Siempre de acuerdo con el informe, los detenidos que se dedicaban a esa tarea podían desde distribuir drogas hasta usar el teléfono para hacer negocios.

Se denunció que en la cárcel se cobraba una tarifa a los familiares de los presos para que pudieran entrar droga los días de visita sin ser requisados.

Las tarifas acordadas variaban según la sustancia en cuestión: 20 pesos para ingresar cocaína y 10 pesos en el caso de pastillas tranquilizantes y alucinógenos.

Asimismo se detalló que, como la comida que entra al penal no era revisada, también se ingresaba droga adentro del pan o que, directamente, las pastillas podían salir a la venta desde el hospital que funciona en la cárcel.

La secretaria de Asuntos Penitenciarios, Patricia Bullrich confirmó ayer la existencia del informe y aseguró que se «está trabajando para comprobar» las denuncias y para sancionar a los responsables.

«Este es un informe interno que estaba elaborado en el SPF y que rescatamos en conjunto con la nueva conducción y ya nos hemos puesto a investigar. Es un informe que no está firmado y por eso vamos a tomar medidas para ver como está la situación», aseguró Bullrich.


BUENOS AIRES (Infosic).- Durante 1998, la cárcel de Caseros albergaba un desarmadero de autos que funcionaba en forma paralela a una red para el tráfico de drogas y el cobro de "tarifas" a los presos para la elección de pabellones o el ingreso de whisky y mercaderías, según un informe interno del Servicio Penitenciario Federal (SPF).

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