Temen cientos de muertos por un alud de barro en Filipinas
Actualizado a las 12:20
Manila (dpa) – Un deslizamiento de tierra ocurrido en el este de Filipinas causó posiblemente la muerte de cientos de personas, al quedar sepultada una aldea entera por una riada de lodo, según informaron hoy las autoridades locales. Una parte de un monte se desprendió y sepultó al menos 500 casas y una escuela primaria en la aldea de Guinsaugon, donde vivían unas 2.000 personas. Hasta el momento han sido recuperados 16 cadáveres. Las estimaciones del número de desaparecidos oscilan entre varios centenares y más de 1.500, de los que el 90 por ciento probablemente ya ha muerto, según la Cruz Roja.
El deslizamiento de tierra fue ocasionado por las fuertes lluvias que azotan desde hace dos semanas a la provincia de Leyte del Sur. El coronel Raul Parnacio, cuyo equipo de rescate fue uno de los primeros en llegar en helicóptero al lugar del desastre, dijo a una emisora de radio de Manila que en el lugar donde antes se encontraba la aldea no había más que lodo, que en la mayor parte del pueblo alcanzó una altura de seis metros. Parnacio señaló que su equipo aún no ha podido localizar la escuela primaria, donde se teme que se encuentren atrapados varios niños.
Un miembro de la Cruz Roja dijo que más de 100 personas han podido ser rescatadas con vida hasta el momento. Una portavoz de las autoridades locales aseguró que la tierra había temblado antes de producirse el deslizamiento. Pocos segundos después, una riada de lodo cayó desde el monte sobre la aldea. Como medida de precaución fueron evacuadas 1.500 personas de localidades cercanas al lugar del desastre. Los soldados enviados al lugar de la tragedia comenzaron a cavar con sus manos y algunas palas en las masas de lodo para dar con más supervivientes.
Restos de tejados de chapa retorcidos y cocoteros partidos sobresalen del pantano rojizo que abarca más de diez hectáreas. «Aquí no hay más que barro acuoso», dijo Parnacio. Es incluso muy difícil descubrir dónde yacen edificios o la escuela sepultada, indicó. Antes del deslizamiento, la región sufrió durante dos semanas las intensas lluvias del monzón. Además, un terremoto de 2,6 grados en la escala de Richter sacudió la zona esta misma mañana, lo que en opinión de las autoridades desató el desprendimiento de tierra.
«El suelo tembló antes del deslizamiento», dijo Maria Lim, alcaldesa de la ciudad de Saint Bernard, a la que pertenece Guinsaugon. «Segundos más tarde cayó el lodo de la montaña». La gobernadora de Leyte del Sur, Rosette Lerias, hizo un desesperado llamado para recibir ayuda adicional: «Necesitamos cuerdas, bolsas de cadáveres, camillas para los supervivientes y médicos». Lerias afirmó que es extremadamente difícil tanto el acceso a la zona de la catástrofe como la búsqueda de supervivientes en el lugar. «Quien pisa el lodo se hunde», explicó.
La presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, ordenó hacer llegar toda la maquinaria necesaria al lugar de la tragedia para facilitar las tareas de rescate. «Estamos agotando todas las posibilidades del gobierno», aseguró. En diciembre de 2003, un deslizamiento en la misma provincia causó la muerte de unas 300 personas. El alto saldo de víctimas fue atribuido a la masiva tala ilegal de los bosques de la región, que antes actuaban como freno a las ingentes masas de lodo. El domingo pasado, al menos ocho personas perdieron la vida en un pueblo cercano a Guinsaugon también a causa de un desprendimiento de tierra.
Actualizado a las 12:20
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios