A 100 años del nacimiento del gran John Huston
Conocido como "The Monster", John Huston era un seductor de mujeres, un jugador empedernido y un pendenciero. Por encima de todo, pasó a la historia como un genio del cine.
NUEVA YORK (DPA) – El peculiar director de cine John Huston, que llevaba el apodo de «The Monster», era un tipo de lo más duro. Le gustaba involucrarse en peleas, era considerado un gran seductor de mujeres a pesar de su nariz de boxeador, era un fumador empedernido, adoraba el alcohol y ni siquiera durante el rodaje de la película «The Misfits» (1961), con Marilyn Monroe, pudo dejar su adicción al juego durante noches enteras.
Se dice que en una ocasión, en unas pocas horas, Huston, de cuyo nacimiento se cumplen cien años este 5 de agosto, perdió 50.000 dólares en los casinos de Reno.
Su salvaje vida privada, sin embargo, no evitó que rodara películas como «La reina de Africa» (1951), con Humphrey Bogart y Katharine Hepburn, «La jungla del asfalto» (1950) y «El tesoro de la Sierra Madre» (1948), que hoy son clásicos de la historia del cine.
Que John Marcellus Huston naciera en 1906 en la diminuta ciudad de Nevada, Estado norteamericano de Montana, no fue una casualidad: el abuelo de Huston, también un jugador, al parecer se ganó la ciudad jugando al póquer.
John Huston estuvo nominado al Oscar 15 veces. Pero sólo con su padre, Walter Huston, en el drama de buscadores de oro «El tesoro de la Sierra Madre» lo consiguió. Papá Huston fue distinguido con un Oscar al mejor actor secundario. Su hijo recibió dos trofeos: a la mejor dirección y al mejor guión.
Años después, contrató a su hija Anjelica Huston para la película sobre la mafia «El honor de los Prizzi» (1985): También ella se llevó un Oscar a casa.
Los héroes de Huston son inconfundibles: tipos quebrados, masculinos, como Gregory Peck en el papel de capitán Ahab en «Moby Dick» (1956) o Richard Burton como gastado sacerdote Lawrence Shannon en «La noche de la iguana» (1964).
Hacia afuera muchas veces parecen perdedores, pero persiguen sus objetivos con obsesión. Huston solía dejarse llevar por sus propios instintos. «No intento descubrir lo que puede querer un millón de personas. Ya es bastante difícil saber lo que quiero yo», dijo en una ocasión.
Los críticos están convencidos de que Huston creó un género propio en Hollywood con la película con Bogart «El halcón maltés» (1941): la versión estadounidense del cine negro.
El éxito en las taquillas y entre la crítica desató una verdadera avalancha de películas de detectives. También es considerada una obra maestra el thriller dramático rodado años más tarde «Cayo Largo» (1948), con Bogart y Lauren Bacall, a los que Huston presentó con maestría en una situación claustrofóbica en un hotel ante la llegada inminente de un huracán.
A Huston le gustaba rodar las escenas de forma cronológica y en escenarios naturales. Detestaba los estudios. Gastaba poco rollo de película y tenía el montaje prácticamente acabado en la cabeza.
De mayor se vio condenado a la silla de ruedas, pero no quiso dejar de trabajar. En 1987 dirigió «Dublineses», una historia de James Joyce con su hija Anjelica. Sería su última película.
En julio de 1987 quería participar en «Mr. Noth», para la que había escrito el guión y que iba a dirigir su hijo Danny. Pero no lo logró. Su papel lo asumió su viejo amigo Robert Mitchum.
El 28 de agosto, John Huston murió a los 81 años de una enfermedad pulmonar. Fue enterrado en el cementerio «Hollywood Forever» en Hollywood.
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