Las docentes de Bordón se desligaron del caso

Le echaron toda la culpa de lo sucedido a la Policía. Pero la familia del chico no está conforme y las considera responsables. Preguntan por qué no regresaron con el joven a Buenos Aires.

SAN RAFAEL, Mendoza (Télam)- Las dos docentes que estaban a cargo del grupo de estudiantes con el que viajaba Sebastián Bordón antes de ser asesinado deslindaron ayer la responsabilidad del homicidio en la policía mendocina.

María Ana Bava y Patricia Landalde, profesoras de las escuelas de Educación Media 4 y 13 del partido bonaerense de Moreno, aseguraron que cuando Bordón quiso separarse del contingente la policía les aconsejó continuar con el viaje y dejar al joven bajo su custodia hasta que el padre fuera a buscarlo.

Las maestras coincidieron en sus testimonios al admitir que dejaron al chico solo con la policía «porque el ex comisario de Malargüe, Carlos Escobar, se ofreció a brindarle custodia», y afirmaron que esa decisión fue «aprobada por el padre de la víctima cuando se le consultó telefónicamente».

Durante la quinta audiencia por el crimen de Bordón, en el que están imputados siete policías y dos civiles, Bava señaló que el consejo de Escobar fue «dejar a Sebastián en El Nihuil porque su papá vendría a buscarlo al otro día».

«Nos dijo que nos quedáramos tranquilos y siguiéramos la rutina del paseo», contó la docente Bava.

Al recordar el comportamiento del joven durante el primer trayecto del viaje por el sur mendocino, dijo que el joven «estaba preocupado porque su novia podría estar embarazada y porque él tenía problemas con el ex novio de la chica».

En tono pausado y tranquilo, la mujer dijo que Sebastián «siempre fue un chico respetuoso, sin diferencias con los demás alumnos, pero en este viaje se sentía mal y decía que lo querían inyectar y matar, hasta que no quiso subirse más al micro».

Durante un lapso de cuatro horas, Bava contó detalles de la organización del viaje y la relación de Sebastián con sus compañeros y aseguró que «nunca vio o escuchó hablar de drogas en el grupo».

Por la tarde, en una segunda jornada de audiencias, Landalde reafirmó los dichos de su colega al sostener que «como el padre estaba conforme en dejar a su hijo con la policía de El Nihuil, decidimos dejarlo y seguir viaje».

«Sebastián hablaba de que lo querían matar y estaba asustado, pero ni nosotras, ni los chicos entendíamos qué le pasaba», dijo, segura, la docente, quien sin embargo no pudo explicar por qué no hablaron previamente con un médico.

Para Carlos Varela, abogado de la familia Bordón, el tema de la droga «es un elemento que le gusta sacar a la defensa de los imputados pero que está descartado, ya que estableció que las causas de su comportamiento se debieron a un brote psicológico».

Para él, «como personas adultas y responsables a cargo, las docentes no cumplieron con su deber».

Sebastián Bordón, de 19 años, fue encontrado muerto el 12 de octubre de 1997 al pie de un barranco en El Nihuil, tras diez días de intensa búsqueda.

Su cadáver presentaba fracturas de clavículas y antebrazos y un profundo corte en la cabeza, con signos de haber sufrido una agonía de varios días.

A partir de las declaraciones de ayer, el caso Bordón se divide en dos incógnitas a revelar: los motivos de su decisión de abandonar el grupo y su ataque psicológico; y las horas siguientes en el destacamento cuando quedó a cargo de la policía.

Varela criticó la actuación de las profesoras, quienes «no sólo no le hicieron caso al diagnóstico médico que sugería volver a Buenos Aires inmediatamente, sino que se quedaron una noche más y disfrutaron del viaje tranquilamente».


SAN RAFAEL, Mendoza (Télam)- Las dos docentes que estaban a cargo del grupo de estudiantes con el que viajaba Sebastián Bordón antes de ser asesinado deslindaron ayer la responsabilidad del homicidio en la policía mendocina.

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