Dolarización y síndrome de Estocolmo

Carta de Lector

Por Carta de lector

Fabio Abraham Ex Secretario de Gobierno de Lomas de Zamora(texto reducido)

La ausencia de opciones políticas claras, respecto a cómo salir de la crisis o por lo menos intentar transitarla sin demasiadas tensiones, hace que no sea casual la aparición de falsos y oportunistas que pretenden convertirse en mesías, cuyas críticas y promesas mágicas han llegado a sostener la dolarización de la economía.

Esto podría llevar a que un sector de la sociedad opte por estos vendedores de ilusiones adoptando una posición cuasi masoquista cercana al síndrome de Estocolmo (situación donde la víctima se enamora del victimario).

Paralelamente crece la desilusión que debilita el desarrollo de la democracia.

Lo grave es que, convencidos o por conveniencia electoral, adoptan discursos cortoplacistas para satisfacer el requerimiento de las tendencias en las redes y quedan inmersos en una burbuja alejados de la realidad.

Como siempre, terminan haciendo negocios quienes se dedican a la especulación financiera “timba criolla” con el concebido desguarnecimiento del Estado.

¿Por qué cuesta lo mismo una docena de huevos, un litro de leche, un kilo de carne, un litro de nafta en Argentina que en EE.UU. y el sueldo mínimo en nuestro país es de 300 U$D más cargas sociales 450 U$D y en EE.UU. un sueldo mínimo es de 1200 U$D más cargas sociales?

¿Cómo no vamos a tener más de 50% de pobreza?

Es obvio que no podemos tener precios de EE.UU. y salarios de África (con respeto por esas naciones).

Así, es el Estado el que debe desacoplar los precios internos y externos.