Patricio Navia: «El próximo presidente de Chile va a tener una corta luna de miel»

El politólogo chileno considera que Chile vive un proceso de fragmentación política más que de polarización efectiva, y que el gobierno que emerja de las elecciones que comienzan hoy “no va a llegar muy lejos” si no modera agendas y logra acuerdos.

El politólogo chileno Patricio Navia considera que, a diferencia de otros análisis, Chile vive un proceso de fragmentación política más que de polarización efectiva, y que el gobierno que emerja de las elecciones que comienzan hoy “no va a llegar muy lejos” si no entiende que necesitará moderar agendas y lograr acuerdos con el centro político para poder avanzar en las reformas económicas, sociales y de seguridad que necesita el país para desarrollarse. “La gente sigue muy enojada con las elites” señala y sostiene que “si el próximo gobierno intenta impulsar su agenda radicalizada, pese a no tener una mayoría en el Congreso, no va a llegar muy lejos y le va a pasar lo que le pasó al presidente Gabriel Boric”, que termina su gobierno con fuerte desaprobación, adelanta.

Patricio Navia es politólogo, sociólogo y columnista chileno, profesor titular de ciencia política en la Universidad Diego Portales y de estudios liberales en la Universidad de Nueva York. Es director del Observatorio Electoral de la UDP y sus áreas de investigación incluyen el análisis electoral, la opinión pública y las relaciones entre el poder Ejecutivo y Legislativo . Esta es parte de la charla con DIARIO RÍO NEGRO desde Nueva York

P: ¿Cómo ve estas elecciones presidenciales? Todas las encuestas vaticinan que va a haber segunda vuelta. ¿Va a haber efectivamente una polarización?

R: Pues va a haber una gran fragmentación más que polarización. Hay ocho candidatos, ninguno va a sacar probablemente mucho más del 30%, igual que hace 4 años. Entonces, va a estar muy dividida la votación, porque los candidatos de derecha entre todos van a sumar un 60%, pero son cuatro. Así que la primera mayoría relativa va la va a tener la candidata oficialista Jeannette Jara, de la izquierda, que va a sacar en torno al 30%. Pero como los cuatro de derecha van a sumar un 60%, probablemente en el balotaje gane el candidato de ese espacio que logre la segunda mejor votación.

P: ¿Por qué el centro político ha desaparecido en Chile? No hay ningún candidato fuerte de ese sector.

R: En realidad en Chile nunca hubo un centro político fuerte, ¿no? Siempre hubo candidatos de centro izquierda y de centro derecha. Ahora la izquierda y la centro izquierda eligieron una candidata del Partido Comunista que ganó las primarias y la derecha tiene cuatro candidatos, donde son más fuertes los líderes de la derecha más dura. Entonces los partidos de centro izquierda y de centro derecha se han debilitado, pero igual que en 2021 va a ganar la elección el candidato que más se ubique o mejor se dirija al centro político para la segunda vuelta.

P: Y en ese panorama ¿cómo ve a la candidata Jeannette Jara? Ha moderado su discurso e incluso ha dicho que tiene posibilidades de dejar el Partido Comunista si gana la presidencia ¿Es un lastre para ella el partido al que al que pertenece?

R: Yo creo que es un poco más lastre ser la candidata oficialista, el haber sido ministra de un gobierno que hoy es impopular. Entonces creo que le duele mucho más ser la candidata del oficialismo y por eso ha empezado a criticar un poco al gobierno del presidente Boric para distanciarse, para decir que ya no es la candidata de la continuidad, sino que también va a ser el cambio. No sé si eso le funcione muy bien, y probablemente en segunda vuelta al ser la candidata del Partido Comunista va hacer más difícil para ella avanzar hacia el centro.

P: En estas en estas votaciones también se define el Congreso ¿Va a haber un escenario fragmentado como el que enfrentó el presidente Boric?

R: Pues sí, ahí va a haber varios muchos partidos con representación, más de 10. Probablemente la coalición de izquierda del presidente Boric que va en una sola lista ahora (hace 4 años fue en dos) va a tener la primera mayoría relativa, pero no le va a alcanzar para tener mayoría absoluta.

La derecha, en cambio, va en tres listas distintas y eso probablemente hará que aunque obtengan el 60% de los votos probablemente logren menos del 50% de los escaños en el Parlamento.

(Photo by MARVIN RECINOS / AFP)

P: ¿Eso va a generar un panorama similar pero inverso al que enfrenta Boric hoy? Si gana, como se prevé el candidato de la derecha dura en segunda vuelta, va a enfrentar un Legislativo de izquierda que va a resistir sus proyectos, ¿no?

R: Así es, lo mismo pasó con Boric, que no tenía mayoría en el Congreso y tuvo que buscar el apoyo de legisladores de partidos de centro, moderados, independientes. El problema fue que lo perdió pronto y gobernó casi todo el periodo sin mayoría parlamentaria. Más o menos vamos a tener lo mismo ahora, lo que significa que el presidente no va a poder impulsar o pasar todos los proyectos de ley que quiera, va a tener que negociarlos con el Congreso y eso resulta siempre en que tienen que moderarse un poco, porque con los apoyos de su base radical no les alcanza para pasar los proyectos de ley.

P: En este momento las preocupaciones principales de los chilenos parecieran estar por el lado de la seguridad y la inmigración ¿Son reales? Porque los indicadores de delito en Chile son bajos en relación a la región y los datos económicos van este año bastante bien ¿Cómo lo ve ?

R: No, efectivamente Chile sigue siendo un país bastante seguro en relación al resto de América Latina, pero es menos seguro de lo que era antes y la gente no se mide respecto a Brasil o México, se mide respecto a cómo recuerdan que era el país antes. Y ahora ha aumentado la inseguridad, la delincuencia, una suba en los homicidios. La gente asocia eso con la presencia de pandillas, de grupos criminales extranjeros. El tema es también que la población extranjera en Chile ha aumentado muchísimo: hace 20 años era un 1% de la población, ahora cerca de 10% son extranjeros. Entonces, eso termina produciendo esta percepción de que hay más inseguridad y que además es responsabilidad de los extranjeros. Y ocurre en todo el mundo: cuando la gente está preocupada por la seguridad y quiere mano dura, tiende a ser más favorable a los candidatos de derecha que a los de izquierda. Entonces, si hay una preocupación real con la delincuencia. Los datos muestran que ha aumentado mucho el delito y su gravedad respecto a un punto de comparación que era muy bajo, porque en Chile antes había poca delincuencia, casi no había secuestros, por ejemplo.

P: Chile fue a un plebiscito para una reforma constitucional de izquierda que fracasó. Un segundo plebiscito para una reforma de ultra derecha que también fracasó. ¿Cómo ve ahora el panorama en función quién gane las próximas elecciones? ¿ Chile va a volver a este pendular de gobiernos sin soluciones de fondo?

R: Pues los logros que tuvo el presidente Boric fueron siempre negociados con la derecha. La reforma de pensiones que logró pasar, alguna de las reformas para reducir la delincuencia, la reducción de la jornada laboral progresiva de 45 a 40 horas, fueron todas negociadas con la derecha. Entonces, en la medida que el próximo gobierno entienda que tiene que negociar y construir grandes acuerdos, que tiene que hacer la tarea de los políticos, que es ponerse de acuerdo con otros políticos que piensan distinto, entonces Chile va a poder crecer. Si el próximo gobierno intenta impulsar su agenda radicalizada, pese a no tener una mayoría en el Congreso, no va a llegar muy lejos y le va a pasar lo que le pasó al presidente Boric, que intentó impulsar una constitución de izquierda muy radical y la gente se la rechazó. Si el próximo gobierno intenta impulsar reformas muy cargadas a la derecha, no va a tener mayorías y no va a poder avanzar. Si en cambio gobierna desde el centro, desde la moderación, puede hacer cambios significativos, pero va a tener que entender que va a conseguir menos de todo lo que quiere, va a poder avanzar más si logra construir acuerdos.

P: Y de los candidatos que se perfilan para la segunda vuelta. ¿Los ve con un perfil negociador o más bien son perfiles duros?

R: Pues en el caso de José Antonio Kast siempre ha sido bastante duro, él fue el responsable del fallido segundo proceso constitucional, porque su partido tenía la primera mayoría y no quiso construir un gran acuerdo para pasar una nueva constitución. Entonces, si Kast no negocia, su gobierno va a ser un fracaso. Va a tener que aprender a negociar o de lo contrario va a fracasar y yo creo que él definitivamente no quiere fracasar.

P: ¿Y en el caso de Jara?

R: Sus posiciones son un poco más duras hacia la izquierda, pero también en su caso los logros que consiguió como ministra fue precisamente porque quería negociar. Probablemente sus prioridades van a pasar más por aumentar el gasto público y no reducirlo y por subir los impuestos y no bajarlos. Eso probablemente signifique que la economía no va a crecer mucho. Si no entiende que necesita reducir el gasto público y hacerlo más eficiente, es difícil.

P: Y por último ¿qué panorama económico y social va a enfrentar el próximo presidente quien quiera que sea en Chile hoy?

R: La gente sigue molesta con las élites y con la clase política también. Entonces, a mí me da la impresión de que el próximo gobierno no va a tener una luna de miel larga, más bien corta, porque quiera gane en segunda vuelta va a haber sacado menos del 30% en la primera. La gente lo va a elegir como el mal menor, pero su base de apoyo no va a ser muy amplia. Entonces, a menos que muestre resultados rápidos y concretos en seguridad y eventualmente muestre que puede ponerse de acuerdo con la oposición para pasar leyes que mejoren la economía, la gente se va a poner muy impaciente. No va a tener mucho tiempo antes de que la gente diga, “Bueno, este gobierno tampoco pudo hacer las cosas que prometió”. Ahí, el riesgo es que ese descontento termine convirtiéndose en protestas sociales ¿no? Pero si hace las cosas bien y logra acuerdos para avanzar, yo creo que va a ser un gobierno exitoso. Si se va por el extremo, no va a avanzar y el descontento popular va a crecer.


El politólogo chileno Patricio Navia considera que, a diferencia de otros análisis, Chile vive un proceso de fragmentación política más que de polarización efectiva, y que el gobierno que emerja de las elecciones que comienzan hoy “no va a llegar muy lejos” si no entiende que necesitará moderar agendas y lograr acuerdos con el centro político para poder avanzar en las reformas económicas, sociales y de seguridad que necesita el país para desarrollarse. “La gente sigue muy enojada con las elites” señala y sostiene que “si el próximo gobierno intenta impulsar su agenda radicalizada, pese a no tener una mayoría en el Congreso, no va a llegar muy lejos y le va a pasar lo que le pasó al presidente Gabriel Boric”, que termina su gobierno con fuerte desaprobación, adelanta.

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