Maldita gramilla

Eliminarla es imposible. Es más razonable aprovechar sus virtudes y disimular sus defectos.

A a comienzan a llegar las primeras consultas sobre qué hacer con la dichosa gramilla (Cynodon dactilon). Es una especie que da un muy buen césped en verano pero, a partir de ahora y hasta agosto (en nuestra región) se vuelve amarilla, pierde la hoja y no rebrota porque entra en reposo invernal… ergo, mucha gente no la quiere ver ni pintada y se desespera y suele invertir mucho dinero y esfuerzos por eliminarla. Antes que nada, me apuro en decirle que no se gaste… una vez que entró en un parque o jardín no se la elimina más. En cambio es más razonable aprovechar sus virtudes y disimular sus defectos. INVASORA TOTAL El mayor problema que presenta en el jardín, es que es sumamente invasora y coloniza rápidamente todos los espacios disponibles, especialmente si el riego es deficiente y se acumula calor en el suelo. La bibliografía dice que es nativa del norte de África y se sospecha que su patria original ha sido la India, lo que hace entendible que sea una gramínea de verano que ama el calor y suelos con déficit de agua. Sus estolones se extienden por sobre el suelo y emite raíces en cada nudo, lo que le permite avanzar rápidamente e instalarse en sitios donde otros pastos encuentran dificultades. Es así que aparece al pie y entre arbustos bajos, donde hay que sacarla dificultosamente a mano, o en los bordes de los senderos o veredas, donde el calor se acumula y el agua escasea, pero se debilita si está consociada con plantas que la sombrean y le quitan capacidad de fotosíntesis. Éste es el punto que debemos aprovechar ahora en el otoño. CÓMO PONER LÍMITES Como buena amante del sol, cuando se ve privada de él se retrae y eso juega a nuestro favor en el otoño. Teniendo en cuenta que comienza su reposo invernal, podemos aprovechar y resembrar un césped vigoroso que emita follaje denso y a mayor altura y de esa manera ponerle límites. La especie que yo particularmente prefiero para ello, es la festuca alta (Festuca arundinacea) común, usada en campos de pastoreo y no variedades desarrolladas para césped que crecen a más baja altura. Previamente le doy un buen riego a los sectores de gramilla y, una vez que las hebras están secas, siembro al voleo la festuca, que de esa manera resbala, cae al pie y germina con bastante facilidad si no le falta el riego diario. Como la festuca (o en su defecto el raigrás, Lolium perenne) aprovecha el otoño para desarrollarse, al llegar la primavera estará perfectamente arraigada y sombreando a una gramilla que se verá en inferioridad de condiciones. El secreto de allí en adelante, es hacer los cortes a la mayor altura posible (mínimo 5 centímetros e incluso 8), para que el follaje de la gramilla esté siempre sombreado por la festuca. No espere la eliminación de ésta, sino una consociación que se mantendrá verde en invierno, si el frío no es muy intenso. COSMOPOLITA Se ha extendido por prácticamente todo el mundo y por eso, en habla castellana, tiene numerosos nombres comunes. Como son chépita (en Mendoza especialmente) agramem, brena, canaria, cañota, césped, diente de perro, escobillas blandas, gambre, grama, grama blanca, grama canaria, grama canina, grama común, grama de botica, grama de España, grama de secano, grama fina, grama nudosa, grama oficinal de España, gramen, gramia, gramón, gromón, hierba gramera, hierba rastrera, medicina del perro, pan de perro, pata de gallina, pata de gallo, pata de pollo, pie de gallina, según Wikipedia.com.

Teodorico Hildebrandt eljardin@rionegro.com.ar

Y

Hay muchas variedades comerciales de gramilla, que se ofrece con el nombre genérico de “Pasto Bermuda”. Hay variedades de follaje fino para campos de golf, otras más rústicas para jardines y silvestres para pastoreo. Lo que sí tienen en común todas ellas es su hábito rastrero e invasivo, debido a sus largas “guías” (estolones) que emiten raíces en cada nudo y así formar nuevas plantas. Como también se reproduce por semillas que transportan los pájaros y el viento, es imposible eliminarla de un jardín una vez que se ha instalado, por más que se haga el esfuerzo de zarandear o cambiar la tierra.


A a comienzan a llegar las primeras consultas sobre qué hacer con la dichosa gramilla (Cynodon dactilon). Es una especie que da un muy buen césped en verano pero, a partir de ahora y hasta agosto (en nuestra región) se vuelve amarilla, pierde la hoja y no rebrota porque entra en reposo invernal... ergo, mucha gente no la quiere ver ni pintada y se desespera y suele invertir mucho dinero y esfuerzos por eliminarla. Antes que nada, me apuro en decirle que no se gaste... una vez que entró en un parque o jardín no se la elimina más. En cambio es más razonable aprovechar sus virtudes y disimular sus defectos. INVASORA TOTAL El mayor problema que presenta en el jardín, es que es sumamente invasora y coloniza rápidamente todos los espacios disponibles, especialmente si el riego es deficiente y se acumula calor en el suelo. La bibliografía dice que es nativa del norte de África y se sospecha que su patria original ha sido la India, lo que hace entendible que sea una gramínea de verano que ama el calor y suelos con déficit de agua. Sus estolones se extienden por sobre el suelo y emite raíces en cada nudo, lo que le permite avanzar rápidamente e instalarse en sitios donde otros pastos encuentran dificultades. Es así que aparece al pie y entre arbustos bajos, donde hay que sacarla dificultosamente a mano, o en los bordes de los senderos o veredas, donde el calor se acumula y el agua escasea, pero se debilita si está consociada con plantas que la sombrean y le quitan capacidad de fotosíntesis. Éste es el punto que debemos aprovechar ahora en el otoño. CÓMO PONER LÍMITES Como buena amante del sol, cuando se ve privada de él se retrae y eso juega a nuestro favor en el otoño. Teniendo en cuenta que comienza su reposo invernal, podemos aprovechar y resembrar un césped vigoroso que emita follaje denso y a mayor altura y de esa manera ponerle límites. La especie que yo particularmente prefiero para ello, es la festuca alta (Festuca arundinacea) común, usada en campos de pastoreo y no variedades desarrolladas para césped que crecen a más baja altura. Previamente le doy un buen riego a los sectores de gramilla y, una vez que las hebras están secas, siembro al voleo la festuca, que de esa manera resbala, cae al pie y germina con bastante facilidad si no le falta el riego diario. Como la festuca (o en su defecto el raigrás, Lolium perenne) aprovecha el otoño para desarrollarse, al llegar la primavera estará perfectamente arraigada y sombreando a una gramilla que se verá en inferioridad de condiciones. El secreto de allí en adelante, es hacer los cortes a la mayor altura posible (mínimo 5 centímetros e incluso 8), para que el follaje de la gramilla esté siempre sombreado por la festuca. No espere la eliminación de ésta, sino una consociación que se mantendrá verde en invierno, si el frío no es muy intenso. COSMOPOLITA Se ha extendido por prácticamente todo el mundo y por eso, en habla castellana, tiene numerosos nombres comunes. Como son chépita (en Mendoza especialmente) agramem, brena, canaria, cañota, césped, diente de perro, escobillas blandas, gambre, grama, grama blanca, grama canaria, grama canina, grama común, grama de botica, grama de España, grama de secano, grama fina, grama nudosa, grama oficinal de España, gramen, gramia, gramón, gromón, hierba gramera, hierba rastrera, medicina del perro, pan de perro, pata de gallina, pata de gallo, pata de pollo, pie de gallina, según Wikipedia.com.

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