El productor de Lamarque que decidió enviar 550.000 kilos de fruta de calidad a la industria a 100$/kg y dar por terminada la temporada

Enzo Vicci tiene una chacra de 13 hectáreas y este año tomó una fuerte determinación: llevar toda su producción de peras y manzanas, de muy buena calidad, a la juguera donde espera obtener 100 pesos por kilo. En total estima que entregará unos 550.000 kilos de fruta. “Cobro rápido y no reniego más”, dice convencido.

Por Miguel Vergara

Un video de un minuto publicado hace unos pocos días atrás en una red social reavivó la polémica sobre el retorno que obtienen los productores por la fruta que entregan al mercado, ya sea a terceros para venta directa al público o a los galpones, con toda la incertidumbre sobre el precio final de liquidación que en muchos casos tarda meses en llegar.

En el video en cuestión el productor de Lamarque, Enzo Vicci, sostiene que le quieren pagar por cada kilo de peras una suma de 300 pesos, mucho menos de lo que tuvo que invertir en la chacra para obtener esa fruta, que según muestran las imágenes es de muy buena calidad.

La respuesta de los que accedieron a estas imágenes no se hizo esperar.

… Qué fruta hermosa, cuanto laburo y esfuerzo para nada. Siempre lo mismo con los productores en Río Negro.

… Terrible producción, y el laburo q tenes una vergüenza lo q le pagan y vas a la verdulería y te cobran cualquier cosa.

… Si están carísimas, Dios mío siempre es igual pasan y pasan gobiernos y el productor siempre pierde.

En la publicación, Vicci acompañó con la frase: “Cuidándote de heladas, curas, poda, Raleo, dezmalezada, etc.etc. para que después le paguen al productor 300 pesos el kg. Y el consumidor final pague oro!! Dónde está La falla? quien se llena los bolsillos?”

“Cuidándote de heladas, curas, poda, Raleo, dezmalezada, etc.etc. para que después le paguen al productor 300 pesos el kg. Y el consumidor final pague oro!! Dónde está La falla? quien se llena los bolsillos?”

Enzo Vicci, productor frutícola de Lamarque.

Río Negro Rural recogió el guante y habló con Enzo Vicci, para conocer un poco más de su situación y su historia productiva. Una historia que comparte con otros muchos productores, que ven cómo el esfuerzo de cada temporada sucumbe ante un mercado impiadoso que no les deja chance de reacción.

Un día como tantos en la vida de un productor frutícola



El día todavía no clareó cuando Enzo Vicci ya está despierto. La rutina se repite desde hace décadas: mate y caminata hacia la chacra para planificar la jornada. “Me levanto a las cinco y a las seis ya estoy trabajando”, dice sin dramatismo, como si hablara de algo natural. Para él lo es.

El productor de Lamarque, Enzo Vicci, muestra la fruta que enviará a industria esta temporada.


La fruticultura no llegó a la vida de Enzo como una elección tardía ni como inversión: es la continuidad de una historia familiar que comenzó varias décadas atrás y que sigue viva en cada temporada de cosecha.

La historia productiva de los Vicci está profundamente ligada al crecimiento frutícola del Alto Valle. Fue su padre quien compró la chacra en los años setenta, cuando el valor de la fruta permitió a muchas familias dar el paso hacia la producción propia.

“La chacra la armamos en familia”, recuerda Enzo. Aquellas primeras hectáreas se emparejaron con trabajo propio, con la lógica del esfuerzo compartido y la mirada puesta en el futuro.

“La fruticultura debe ser una de las actividades que más mano de obra mueve, y sigue generando trabajo hasta que llega al consumidor».

Enzo Vicci, productor frutícola de Lamarque.

Hoy el establecimiento conserva esa impronta. Son 13 hectáreas en las que se mezclan “una hectárea y media de ciruela con riego y defensa contra heladas, dos hectáreas y media de manzanas, una hectárea de pera Packhams y tres hectáreas de pera Williams. El resto lo fui erradicando con la idea de reconvertir, pero la reconversión nunca llegó”.

El paisaje tiene un valor especial. El brazo sur del río Negro bordea el fondo de la chacra, regalando una postal cotidiana que el productor no deja de valorar. “Tengo el privilegio de tener el río pegado a mi chacra”, cuenta con orgullo.

El valor de la fruticultura



Antes de convertirse en productor, Enzo transitó el camino del trabajo rural desde sus primeros escalones. Fue changarín, empleado, trabajador de campo. Esa experiencia le dio una mirada integral del oficio. “Antes de ser productor fui empleado. Sé lo sacrificada que es la vida del obrero”, explica. Esa vivencia se traduce en la forma en que organiza el trabajo diario: equipo chico, tareas compartidas y una fuerte valoración del esfuerzo colectivo. “Sin mano de obra no hay chacra”, resume.

Cosecha de peras en la chacra de Vicci en Lamarque, todo irá a la industria.


Para Vicci, la fruticultura es un sistema complejo que moviliza una enorme cadena de trabajo. “La fruticultura debe ser una de las actividades que más mano de obra mueve”, sostiene. Y enumera con precisión cada eslabón: proveedores de insumos, trabajadores rurales, transportistas, aserraderos, galpones de empaque, estibadores, empresas navieras, distribuidores.

“La fruta sigue generando trabajo hasta que llega al consumidor”, explica. Su propia trayectoria incluye años de experiencia en el puerto de San Antonio Este, donde conoció de cerca el movimiento exportador. Esa mirada ampliada le permite entender la dimensión del sector más allá del lote propio.

Una fuerte decisión: enviará toda su fruta a la industria



En esta campaña, Enzo tomó una decisión radical: enviar toda su producción, con fruta de gran calidad, a la industria.

Una decisión cuyo sustento lo explica así: “Se habla de un costo de producción cercano a los 0,80 dólares por kilo. Y están ofreciendo entre 250 y 300 pesos por kilo de pera y manzana. Después no sabés si cobrás a los 15 días o a los once meses. O si la mandás a consignación y no sabés si la vas a cobrar. Por eso decidí algo: no voy a regalar mi sacrificio”.

“Voy a mandar toda la fruta a industria a 100 pesos el kilo. Junto la fruta de la planta y del piso, la cargo en el camión y en tres o cuatro días cobro. Tengo la plata en el bolsillo, termino la cosecha antes y descanso unos días”.

Enzo Vicci, productor de Lamarque.

Bajo esa premisa Vicci resolvió “mandar toda la fruta a industria a 100 pesos el kilo. Junto la fruta de la planta y del piso, la cargo en el camión y en tres o cuatro días cobro. Tengo la plata en el bolsillo, termino la cosecha antes y descanso unos días”.

Ese volumen de fruta está conformado por unas 150 toneladas de pera y cerca de 400 toneladas de manzana, el esfuerzo de todo un año.

Consultado respecto de si esa decisión no implica una gran pérdida de dinero declaró: “Claro que pierdo. Lo mínimo para el productor debería ser entre 500 y 600 pesos el kilo. Pero al menos cobro rápido y reduzco gastos de movimiento y maquinaria”. En los próximos días comenzarán a salir los camiones cargados con pera Williams, marcando uno de los momentos más intensos del calendario frutícola.

Último intento de comercialización



La existencia de caminos de comercialización alternativos es otra situación que evaluó el productor, pero el resultado estuvo lejos de lo esperado.

Hace poco vino un comprador de Córdoba. Quería la pera embalada, en cajones jaula, lista para cargar. Era un buen negocio… hasta que habló del precio: 150 pesos el kilo. Yo tenía que poner el cajón, la mano de obra, el flete, terminaba poniendo 34.000 pesos dentro del cajón para cobrar 2.800. Imposible”, cuenta Vicci.

“Hace poco vino un comprador de Córdoba. Quería la pera embalada, en cajones jaula, lista para cargar. Era un buen negocio… hasta que habló del precio: 150 pesos el kilo. Yo tenía que poner el cajón, la mano de obra, el flete, terminaba poniendo 34.000 pesos dentro del cajón para cobrar 2.800. Imposible”.

Enzo Vicci, productor de Lamarque.

El problema es recurrente y las soluciones no llegan con la rapidez necesaria. ¿Y esta situación a quiénes afecta? Dice Vicci: “Esto le pasa a todos los productores. Y cada año es peor. No le echo la culpa solo al gobierno, el problema es estructural. Desde los años 70 que la producción no vuelve a tener apoyo real. El gran problema es que al productor le pagan una miseria y en la góndola la fruta vale oro. Entre el productor y el consumidor está la falla, alguien se llena los bolsillos sin sacrificio”.

A pesar de que este productor de Lamarque prácticamente está en edad de jubilarse, ya que tiene 65 años, sus ganas de ver una mejor situación sectorial lo mantienen en pie. “Si la fruticultura estuviera bien la chacra sería un jardín, los empleados ganarían más y todos viviríamos mejor. Yo no voy a bajar los brazos, pero la realidad es dura”, concluye.


mapa ¿Ya visitaste nuestro mapa interactivo? Hacé click AQUÍ para acceder al Atlas Productivo de la Patagonia. Todas las notas y videos de Río Negro Rural en un solo lugar.

whatsapp Seguí AQUÍ el canal de WhatsApp del suplemento Rural de Diario RÍO NEGRO, donde recibirás novedades y material exclusivo sobre el agro de Río Negro, Neuquén y toda la Argentina.



Un video de un minuto publicado hace unos pocos días atrás en una red social reavivó la polémica sobre el retorno que obtienen los productores por la fruta que entregan al mercado, ya sea a terceros para venta directa al público o a los galpones, con toda la incertidumbre sobre el precio final de liquidación que en muchos casos tarda meses en llegar.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar