El fuerte impacto de El Niño en el Litoral: evacuaciones, rutas cortadas y el drama ganadero

El pico de la crecida de los ríos de la cuenca del Plata ya afecta a Misiones, Corrientes y Entre Ríos, superando los niveles de evacuación. La apertura de compuertas en Yacyretá, las lluvias extraordinarias y un pronóstico climático adverso configuran una situación crítica que ya dejó pasos fronterizos cerrados, localidades aisladas y miles de cabezas de ganado evacuadas en medio del ciclo de parición.

Redacción

Por Redacción

Foto: Gentileza Infobae y La Nación.

Foto: Gentileza Infobae y La Nación.

La intensificación del El Niño puso en jaque a las provincias del Litoral argentino y las previsiones anticipan que la situación hidrológica no dará tregua. Según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), el fenómeno climático alcanzó un nivel histórico y existe una probabilidad superior al 83% de que se registre un evento de intensidad fuerte a muy fuerte entre enero y marzo de 2027. Por su parte, el servicio meteorológico australiano (BoM) detectó una anomalía semanal récord de 2,81 °C en la temperatura del mar, un dato extraordinario que fue ratificado por la agencia meteorológica japonesa (JMA).

Esta configuración climática es propicia para las crecidas de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú, y sus efectos ya son palpables: el Instituto Nacional del Agua (INA) alertó que los ríos de la cuenca del Plata ya superaron los umbrales de alerta y evacuación. «El Niño recién está empezando y, de acuerdo a lo que manifiestan los especialistas, se intensificará de octubre a febrero. Es un Niño muy fuerte», advirtió la ingeniera María Alejandra Cristanchi, jefa del sector de Hidrología de la Central Hidroeléctrica Yacyretá, en diálogo con Radio Mitre. «Es un fenómeno natural y global que nos está afectando», subrayó, indicando que este fenómeno de escala regional combina impactos simultáneos en las cuencas de los tres grandes ríos.

Además de El Niño, el INA sugirió monitorear la evolución del Dipolo del Océano Índico (IOD), un fenómeno climático similar que, aunque actualmente está en fase neutral, ya suma cinco semanas por encima del umbral positivo y podría influir adicionalmente en las precipitaciones del país.


Misiones: evacuados, rutas cortadas y fronteras cerradas


La crecida del río Iguazú, que obligó al cierre de las Cataratas esta semana, alcanzó su pico el 14 de octubre registrando 16.200 metros cúbicos por segundo en Andresito (Misiones), un valor con solo un 20% de probabilidad estadística de ser igualado o superado, según indicó el sitio especializado Meteored. Aunque actualmente comenzó a bajar de forma gradual, no se descartan nuevas crecidas si vuelven las lluvias en un lapso de 7 a 15 días debido a la saturación del suelo.

A la par, la crecida del río Paraná forzó la evacuación de 19 personas en Misiones (10 menores y 9 adultos), quienes fueron reubicados en hogares de familiares, según la Dirección General de Seguridad de la Policía de Misiones. Los desplazados se concentran en Puerto Rico (11 personas), Puerto Iguazú (6 personas) y Santa Ana (2 personas).

Foto: Gentileza Infobae.

En Puerto Iguazú, el Paraná y el Iguazú se encontraban estacionados en alturas de 31,60 y 32,20 metros respectivamente, pero el panorama es de ascenso constante río abajo: Eldorado llegó a los 25,30 metros; Puerto Leoni a 19,10 metros y San Ignacio a 10,47 metros. Esta suba de las aguas generó cortes e inhabilitaciones graves para el tránsito. La Ruta Nacional 12 quedó bloqueada sobre el arroyo Paranay ante un cauce que crecía 10 centímetros por hora, dejando sin conexión directa a los casi 20.000 habitantes de Montecarlo, Puerto Piray y Caraguatay.

Según informó Infobae, el comité de crisis local debió establecer desvíos y coordinar el traslado prioritario de siete pacientes hacia Eldorado para recibir hemodiálisis, mientras las estaciones de servicio fijaban cupos ante el temor a la falta de combustible.

Asimismo, en la Ruta 12, los puentes sobre los arroyos Piray Guazú (puente Banana) y Paranay solo permiten un tránsito parcial para vehículos de hasta 20 toneladas. La ruta provincial 103 sigue cortada hacia Puerto Santa Ana, y el puente sobre el arroyo Yabebiry fue clausurado.

A nivel internacional, siete pasos fronterizos con Brasil y Paraguay permanecen inhabilitados, entre ellos Puerto Eldorado-Mayor Otaño y Puerto Leoni.


Cómo afecta El Niño a las represas de El Litoral


La magnitud de la creciente obligó a maniobras urgentes en las represas hidroeléctricas. En el Alto Paraná, la represa de Itaipú (Brasil) libera unos 9.200 metros cúbicos por segundo (el equivalente a vaciar ocho piletas olímpicas por segundo), lo que ya provocó inundaciones moderadas en Ciudad del Este y Foz do Iguaçu.

Más al sur, la central Yacyretá recibe valores máximos y tuvo que abrir las 18 compuertas de su vertedero principal el domingo 11 de octubre, expulsando un caudal equivalente al de las Cataratas del Iguazú (13.000 metros cúbicos por segundo).

Esta decisión se tomó tras registrarse lluvias en el río Iguazú que superaron cinco veces los pronósticos previstos, y sirvió para atenuar un escenario «más severo», según la ingeniera Cristanchi, quien admitió que el volumen de agua es tal que «es como si Yacyretá ni existiera». En el área del embalse, localidades correntinas y misioneras como Libertad, Eldorado, Libertador, Santa Ana e Ituzaingó ya superan los rangos de evacuación.

Por su parte, la Comisión Técnica de Salto Grande proyectó un descenso gradual en los próximos siete días aguas abajo de la represa, pero alertó que el río permanecerá en la condición de «aguas altas» durante el último trimestre del año y anticipó posibles «repuntes del río en el futuro» debido a la fuerte intensidad de El Niño.


El avance del agua en Corrientes y Entre Ríos


La ola de crecida ya afecta el litoral medio. Prefectura Naval y Defensa Civil confirmaron más de 100 personas reubicadas en Corrientes: 42 evacuados en la Isla Apipé (donde se prevé que el 45% quede sumergida si el río llega a los 5 metros), 31 evacuados en el Regimiento de Paso de los Libres, 19 en Ituzaingó y 14 en Itatí. En esta última ciudad, se declaró el estado de emergencia, ya que se espera que los valores de evacuación se superen entre el 20 y el 21 de octubre.

El río Uruguay también muestra una situación crítica: en Paso de los Libres se alcanzó los 9,38 metros (casi un metro por encima del nivel de evacuación), mientras que Bonpland también superó ese margen. Por otro lado, Alvear, La Cruz, Yapeyú y Concepción del Uruguay se mantienen en rango de alerta. Concordia, que había sido la primera ciudad en registrar evacuados, logró salir de esa condición temporalmente.

Para el Delta del Paraná, los efectos de esta onda de crecida se sentirán con mayor rigor dentro de los próximos 20 a 30 días.


El drama ganadero: la evacuación insular a contrarreloj


Mientras las áreas urbanas se resguardan, los productores ganaderos enfrentan un operativo dramático, según graficó La Nación. En la provincia de Corrientes, las autoridades y ruralistas estiman que hay entre 20.000 y 25.000 cabezas de ganado afectadas en las islas y zonas de pastizales bajos. «La mayoría de los productores ya está retirando su hacienda de la isla. Algunos comenzaron a hacerlo hace 15 o 20 días y otros, hace un mes», graficó Fabián Gotardo, presidente de la Sociedad Rural de Bella Vista.

La evacuación es compleja y traumática, ya que coincide con la época de parición de los rodeos. Fabio Terleski, un productor de las islas San Martín y Apipé Chico, relató que, por la falta de balsas, muchos animales fueron rescatados «en botes de pequeño porte, maniatados de a dos o de a uno». Terleski evacuó más de 800 animales y detalló que «con el estrés que sufren por la forma de traslado, bajan mucho de peso y tienen una mala parición. Hay algunas que ya están pariendo y aguantamos un poco más para trasladarlas porque si no pierden las crías». En esa misma zona, el gobernador Juan Pablo Valdés identificó que restan trasladar 1.500 de las 2.000 cabezas de ganado existentes en la isla Apipé.

La crisis también tiene un costado económico inabarcable. Sebastián Müller, productor entrerriano de La Paz (donde se espera el pico de alerta para el 19 de octubre), debió evacuar más de 200 animales. Advirtió que alquilar una barcaza para trasladar la hacienda hacia tierra firme (donde pastarán o irán a feedlots mucho más caros) oscila entre $1.000.000 y $1.400.000 por cada jaula (que carga hasta 34 novillos). «Se te va un novillo y medio gordo por cada jaula que movés, nada más que en el flete», se quejó, recordando que en la crecida intempestiva de 2023 gastó cerca de 40.000 dólares extras.

Aunque los pronósticos obligaron a reconfigurar la estrategia —y algunos pequeños productores decidieron arriesgar sus rodeos apostando al límite de la altura del río—, los ruralistas advierten que esta es una contingencia histórica en el Litoral. Como reflexionó el ganadero goyano Gastón Giqueaux tras evacuar 700 novillos: «Veníamos mal acostumbrados por muchos años de bajante (…) Los que tenemos islas sabemos que esto es parte del juego».


La intensificación del El Niño puso en jaque a las provincias del Litoral argentino y las previsiones anticipan que la situación hidrológica no dará tregua. Según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), el fenómeno climático alcanzó un nivel histórico y existe una probabilidad superior al 83% de que se registre un evento de intensidad fuerte a muy fuerte entre enero y marzo de 2027. Por su parte, el servicio meteorológico australiano (BoM) detectó una anomalía semanal récord de 2,81 °C en la temperatura del mar, un dato extraordinario que fue ratificado por la agencia meteorológica japonesa (JMA).

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