Todo bicho que camina…
...va a parar al asador. Los pulgones son la “hacienda” de otras formas de vida.
Los “piojos de las plantas”, esos insectos que hacen su aparición a fin del invierno y se vuelven explosivos ahora, con los calores del fin de primavera, tienen su razón de ser en la naturaleza y en nuestro jardín. Son la base de la cadena alimentaria de muchos otros seres vivos … digamos que, en ese sentido, son como nuestra hacienda, a la que criamos con esmero para finalmente hacerlos “parar al asador”.
PARTENOGÉNESIS
Su gran potencial biótico les permite reproducirse en grandes masas a partir de unos pocos individuos. Lo más interesante es que no solamente lo hacen por métodos sexuales tradicionales, sino que también por un fenómeno conocido como “partenogénesis” que, según Wikipedia, “es una forma de reproducción basada en el desarrollo de células sexuales femeninas no fecundadas” … o sea una auténtica clonación.
En determinados momentos, en especial al comienzo de la temporada (dibujo 1) y cuando la población es incipiente, las hembras directamente paren sus crías en grandes cantidades y en pocos días cubren extensas superficies vegetales, especialmente las partes más tiernas. Continúan naciendo solamente hembras -con o sin alas- que viven y mueren totalmente vírgenes pero pariendo continuamente nuevas hembras y “de vuelta la mula al trigo” (fotos 2 y 3). Esto hasta fin de otoño o comienzos del invierno, en que aparecen los machos, que son alados y se aparean con hembras aladas … porque ahora éstas deben poner huevos fecundados en las rendijas para que a fin del invierno nazca la nueva generación y para eso sí necesitan del sexo opuesto … ¡al fin una alegría!
BASE ALIMENTARIA
Estos diminutos insectos son la base de toda una cadena alimentaria, con otros que se las “morfan” pero a su vez también quienes las usan como “vacas lecheras”. Sí, no se asombre que no inventamos nada … numerosas hormigas las “crían” y defienden para estimularlas con sus antenas para que emitan su característico “rocío de miel”, o sea azúcares con los cuales se alimentan (fotos 4 y 5).
Por supuesto, como buenos “cowboys” que son, las mantienen unidas y las defienden de sus predadores como vaquitas, microavispas y otros.
Si este apasionante tema le interesa, en próximas notas le contaré más sobre este fascinante mundo que se desarrolla en su jardín día y noche y que tiene profusa información en Internet … eso sí, siempre y cuando usted prescinda de utilizar biocidas.
Fuente: lacienciaysusdemonios.com
TEODORICO HILDEBRANDT
ELJARDIN@RIONEGRO.COM.AR
jardinería
Los “piojos de las plantas”, esos insectos que hacen su aparición a fin del invierno y se vuelven explosivos ahora, con los calores del fin de primavera, tienen su razón de ser en la naturaleza y en nuestro jardín. Son la base de la cadena alimentaria de muchos otros seres vivos ... digamos que, en ese sentido, son como nuestra hacienda, a la que criamos con esmero para finalmente hacerlos “parar al asador”.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios