Que sean cuatro años de aprendizaje
Sabella no tiene que repetir los errores de sus antecesores.
Hace cuatro años, Argentina sumaba 9 puntos sobre doce posibles en las eliminatorias al Mundial 2010. Unos meses antes había perdido por paliza la final de la Copa América contra Brasil, pero igual el equipo de Alfio Basile daba muestras de entereza al derrotar, en un lapso de 34 días, a Chile, Venezuela y Bolivia. La primera caída fue ante Colombia, pero de todas formas cerró ese 2007 en la cima. La situación estadística ha cambiado menos de lo que insinúa el juego, porque el conjunto de Alejandro Sabella es líder a pesar de sufrir dos derrotas históricas: frente a la Vinotinto y al 11 del altiplano.
Basile asumió su segundo ciclo por la renuncia de Pekerman y continuó una etapa nefasta para los técnicos. En cuatro años desfilaron Coco, Maradona, Batista y ahora Sabella, otro DT que entró casi por la ventana después del fracaso de la Copa América en casa y la vergonzosa salida de Checho. Basile renunció tras perder apenas dos partidos oficiales (la final de la Copa América y de visitante con el Chile del Loco Bielsa). Dijo que complotaron en su contra y sin dar nombres apuntó a Maradona. Diego se hizo cargo cuando pocos lo creían en condiciones, su equipo perdió cuatro juegos y ganó la misma cantidad en las eliminatorias, entró por la ventana al Mundial, en Sudáfrica fue sensación durante los primeros cuatro partidos y fue aplastado ante Alemania.
Su salida fue tan o más vergonzosa que la de Batista, quien asumió después y recibió acusaciones del Diez. De todo eso deberá aprender Sabella, un técnico más medido que aquellos.
Tiene que absorber para bien esas experiencias patéticas y conseguir un contexto ideal para trabajar. Con Verón, Bilardo (sigue, increíblemente), Pekerman (si acepta volver a los juveniles) y los más aptos que tenga a mano. También abstraerse de las peleas intestinas entre los dirigentes.
Hoy su ciclo quizá tenga un análisis algo negativo, por el potencial de su equipo y lo poco que demostró hasta aquí. Sabella fue un ‘10’ de zurda dotada y panorama excelso, por sus ‘venas futbolísticas’ corre sangre Pincha y su cadena genética está influenciada por el bilardismo. Una alquimia que dio buenos frutos en el Estudiantes campeón de América de 2009, ese que le abrió las puertas del predio de Ezeiza.
Ahora, con algo de paz y 7 meses sin eliminatorias (el próximo partido es en junio, ante Ecuador), él debe tomar las medidas indicadas. Trabajar duro con jugadores del medio local (lo hará con defensores y volantes como Pillud, Desábato, Schiavi, Domínguez, Clemente y Braña, entre otros) y conseguir la base conceptual para volver a confiar en el seleccionado. En sus manos está la reescritura de una rica historia. (S.B)
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Hace cuatro años, Argentina sumaba 9 puntos sobre doce posibles en las eliminatorias al Mundial 2010. Unos meses antes había perdido por paliza la final de la Copa América contra Brasil, pero igual el equipo de Alfio Basile daba muestras de entereza al derrotar, en un lapso de 34 días, a Chile, Venezuela y Bolivia. La primera caída fue ante Colombia, pero de todas formas cerró ese 2007 en la cima. La situación estadística ha cambiado menos de lo que insinúa el juego, porque el conjunto de Alejandro Sabella es líder a pesar de sufrir dos derrotas históricas: frente a la Vinotinto y al 11 del altiplano.
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