Siria: régimen asalta sin piedad bastión opositor
DAMASCO (AFP).- El ejército sirio bombardeó sin descanso la ciudad rebelde de Homs (centro) dejando unos 50 muertos según los militantes y a pesar del compromiso del presidente Bashar al Assad a su aliado ruso de cesar el derramamiento de sangre. Diecinueve personas, incluidas mujeres y niños, murieron en otras partes de Siria, como en Zabadani cerca de Damasco y en Rastan (centro), en donde las tropas regulares lanzaron operaciones para doblegar los focos de protesta, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos . Por quinto día consecutivo el ejército bombardeó con cohetes y obuses de mortero la ciudad de Homs, “capital de la revolución”, en donde las comunicaciones y la electricidad fueron cortadas, las infraestructuras destruidas y los alimentos comienzan a escasear, dijeron militantes. Pero el poder, que se rehúsa a reconocer el movimiento de protesta comenzado en marzo de 2011, afirmó que combate en Homs a “grupos terroristas” . Las calles de Baba Amro, uno de los barrios de la castigada Homs, se han convertido en un laberinto sin escapatoria en el que 28.000 personas tratan de sobrevivir bajo el intenso bombardeo al que está siendo sometida la población desde el pasado sábado, una lluvia de unos 500 morteros diarios durante diez horas seguidas que cae sobre las casas matando a hombres, mujeres y niños en el interior de sus hogares. Hay decenas de francotiradores profesionales apostados en las azoteas de los edificios más altos, disparando a todo lo que se mueve, de modo que nadie puede salir y los pocos vehículos que lo hacen transportan heridos o cadáveres. Muchas familias se refugian en algunos sótanos de la ciudad, como Maryam, madre de dos hijos que comparte el refugio con una veintena de mujeres y niños. “No nos queda nada para los pequeños, tenemos mucho miedo porque si entran en la ciudad nos matarán, no tienen piedad ni siquiera con los niños”, asegura entre sollozos. Este aumento de la violencia se produce en medio de un bloqueo diplomático tras el veto ruso y chino a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condena la represión de la revuelta y prevé una transición política sobre la base del plan de la Liga Árabe. Entre tanto, la máquina de guerra continúa reprimiendo la revuelta, que dejó más de 6.000 muertos .
DAMASCO (AFP).- El ejército sirio bombardeó sin descanso la ciudad rebelde de Homs (centro) dejando unos 50 muertos según los militantes y a pesar del compromiso del presidente Bashar al Assad a su aliado ruso de cesar el derramamiento de sangre. Diecinueve personas, incluidas mujeres y niños, murieron en otras partes de Siria, como en Zabadani cerca de Damasco y en Rastan (centro), en donde las tropas regulares lanzaron operaciones para doblegar los focos de protesta, según el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos . Por quinto día consecutivo el ejército bombardeó con cohetes y obuses de mortero la ciudad de Homs, “capital de la revolución”, en donde las comunicaciones y la electricidad fueron cortadas, las infraestructuras destruidas y los alimentos comienzan a escasear, dijeron militantes. Pero el poder, que se rehúsa a reconocer el movimiento de protesta comenzado en marzo de 2011, afirmó que combate en Homs a “grupos terroristas” . Las calles de Baba Amro, uno de los barrios de la castigada Homs, se han convertido en un laberinto sin escapatoria en el que 28.000 personas tratan de sobrevivir bajo el intenso bombardeo al que está siendo sometida la población desde el pasado sábado, una lluvia de unos 500 morteros diarios durante diez horas seguidas que cae sobre las casas matando a hombres, mujeres y niños en el interior de sus hogares. Hay decenas de francotiradores profesionales apostados en las azoteas de los edificios más altos, disparando a todo lo que se mueve, de modo que nadie puede salir y los pocos vehículos que lo hacen transportan heridos o cadáveres. Muchas familias se refugian en algunos sótanos de la ciudad, como Maryam, madre de dos hijos que comparte el refugio con una veintena de mujeres y niños. “No nos queda nada para los pequeños, tenemos mucho miedo porque si entran en la ciudad nos matarán, no tienen piedad ni siquiera con los niños”, asegura entre sollozos. Este aumento de la violencia se produce en medio de un bloqueo diplomático tras el veto ruso y chino a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condena la represión de la revuelta y prevé una transición política sobre la base del plan de la Liga Árabe. Entre tanto, la máquina de guerra continúa reprimiendo la revuelta, que dejó más de 6.000 muertos .
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