Carlos Varela trae su trova cubana
El nuevo líder de la trova cubana viene por primera vez al país, y a Neuquén, con su disco, “No es el fin”. Se presentará el 9 de mayo, a las 21:30, en Casino Magic.
NEUQUÉN.- El nuevo líder de la Trova Cubana, Carlos Varela, traerá sus sonidos por primera vez al país. Y en medio de la gira para presentar su último trabajo discográfico, “No es el fin”, subirá al escenario del Salón Rainbow, del Casino Magic, el 9 de mayo, a las 21:30. Las entradas ya están en venta en Todomúsica, Avenida Argentina 251, Saturno Hogar, Casino Magic, y por vía electrónica en www.viaticket.com.ar Varela llega a Neuquén acompañado de su trío para además recorrer grandes éxitos de su carrera, como “La Palabra”, “Siete” o “Guillermo Tel”, composiciones que le han valido un importante reconocimiento a nivel internacional. Carlos Varela, considerado por la prensa el Bob Dylan cubano, empezó a hacer música literalmente en la oscuridad. Originario del distrito habanero de Vedado, tocaba la batería y cantaba con sus amigos del barrio durante los apagones. En el bachillerato, participaba en grupos de rock inspirado por los sonidos clandestinos que retumbaban desde el otro lado del mar –“los Beatles, Peter Frampton…”–, que captaba con una antena de fabricación casera. Una noche de 1977, uno de sus tíos lo llevó a ver un concierto de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. Los dos abanderados de la primera corriente de Nueva Trova convencieron a Carlos Varela de que la música podía ser mucho más que un pasatiempo. “Experimenté una gran conexión con muchas de sus canciones,” recuerda Varela. “Aunque era muy joven y no podía entender la sutileza de la letra, sentí electricidad”. La Nueva Trova se considera como música política. La emergencia de la generación de cantautores de los años 80 y 90 (Varela, Geraldo Alfonso, Santiago Feliú, Pedro Luis Ferrer) marcó un cambio de dirección. Las letras de las canciones expresaban una crítica social más afinada que a veces tomaba como punto de mira las políticas internas del Gobierno cubano. A medida que Varela ganaba popularidad entre el público cubano en los años 80, sus canciones fueron a menudo consideradas demasiado controvertidas para sonar en la radio. Tampoco se le ofrecía contratos discográficos en Cuba. Sus perspectivas mejoraron cuando Silvio Rodríguez decidió apadrinarlo y lo llevó de gira en 1986. Tres años más tarde, Varela grabó en Canarias su primer CD, Jalisco Park. Pero lo cierto es que enfrentó la censura en los 80 y 90. En una situación en la que otros artistas hubiesen limitado sus creaciones o buscado refugio en otros lares, Varela halló inspiración en Cuba y nunca se instaló en el extranjero. “En Cuba, los músicos y los artistas no van en limusina, eso no pasa,” dice Varela con una sonrisa. “La gente se te acerca y siente que tiene derecho a decirte, ‘oye, no me gustó demasiado aquella canción, no me gustó lo que dijiste’. Y sientes que siempre tienes los pies sobre la tierra”.
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