Amílcar “Piraña” Ibarra, su trayectoria en la región
Amílcar Ibarra era oriundo de General Roca, estudió teatro con los directores Carlos Mathus, Rubens Correa, Eugenio Fillipelli en Buenos Aires, y Constantino Juri en Casa de la Cultura de Roca. También ejecutaba varios instrumentos con los que hacía jazz, tango y música clásica. Recorrió en los ochenta parte de Latinoamérica en una gira conjunta con teatrantes de diversos géneros, seleccionados por el Teatro General San Martín. También obtuvo una beca otorgada para trabajar en el taller de Jack La Pierre en Francia. Radicado en Neuquén, integró con Senén Arancibia y Celeste Larreguy el grupo “No-ma-de-tres” de teatro para niños. Participó del cortometraje dirigido por Carlos Mathus “Vida arraigada de un sureño”, filmada en las provincias patagónicas y con la codirección de egresados del Instituto de Cinematografía de Avellaneda. En el Encuentro Nacional de Mimos realizado a fin de 1988 en el Centro Cultural San Martín de Buenos Aires recibió el Primer Premio Nacional en la categoría Mimodrama. En esa oportunidad representaba a la provincia de Neuquén, donde estaba radicado, y compitió con catorce representaciones de Buenos Aires y del interior con el unipersonal de su autoría “Para un amigo especial”, espectáculo musicalizado por Carlos Frigman y Egberto Gismonti. Era un trabajo de extrema sensibilidad, donde pretendía revertir la historia del ocultamiento del discapacitado. Con su unipersonal “Con cierto Varieté” de aproximadamente, dos horas, incursionó en varios escenarios regionales. “El artista incursiona en el género del café concert, satirizando con mucho humor y llegando incluso al grotesco aspectos de la vida cotidiana. Sumerge a los espectadores en la magia que logra transmitir desde el escenario, con muy buen maquillaje y vestuario, llevando al público a disfrutar plenamente del mundo de la pantomima, género en el cual se desenvuelve con gran maestría y profesionalidad”. Tal fue el comentario periodístico del “Río Negro” tras su presentación en Villa La Angostura en agosto de 1996. Otro de sus espectáculos fue “Mimo son”, de música y mino, integrado por cuadros como “El ciego”, “La orquesta”, “Atendeme el B.B.” y “El ladrón de bici”. Lo dirigía Juany Porta y la música era de “La banda elástica”, estrenado en Casa de la Cultura Roca en marzo de 1991. También dio cursos a principios de los noventa en el Taller de Mimo de Casa de la Cultura de General Roca, para niños, jóvenes y adultos. Fuente: Archivo Río Negro
Amílcar Ibarra era oriundo de General Roca, estudió teatro con los directores Carlos Mathus, Rubens Correa, Eugenio Fillipelli en Buenos Aires, y Constantino Juri en Casa de la Cultura de Roca. También ejecutaba varios instrumentos con los que hacía jazz, tango y música clásica. Recorrió en los ochenta parte de Latinoamérica en una gira conjunta con teatrantes de diversos géneros, seleccionados por el Teatro General San Martín. También obtuvo una beca otorgada para trabajar en el taller de Jack La Pierre en Francia. Radicado en Neuquén, integró con Senén Arancibia y Celeste Larreguy el grupo “No-ma-de-tres” de teatro para niños. Participó del cortometraje dirigido por Carlos Mathus “Vida arraigada de un sureño”, filmada en las provincias patagónicas y con la codirección de egresados del Instituto de Cinematografía de Avellaneda. En el Encuentro Nacional de Mimos realizado a fin de 1988 en el Centro Cultural San Martín de Buenos Aires recibió el Primer Premio Nacional en la categoría Mimodrama. En esa oportunidad representaba a la provincia de Neuquén, donde estaba radicado, y compitió con catorce representaciones de Buenos Aires y del interior con el unipersonal de su autoría “Para un amigo especial”, espectáculo musicalizado por Carlos Frigman y Egberto Gismonti. Era un trabajo de extrema sensibilidad, donde pretendía revertir la historia del ocultamiento del discapacitado. Con su unipersonal “Con cierto Varieté” de aproximadamente, dos horas, incursionó en varios escenarios regionales. “El artista incursiona en el género del café concert, satirizando con mucho humor y llegando incluso al grotesco aspectos de la vida cotidiana. Sumerge a los espectadores en la magia que logra transmitir desde el escenario, con muy buen maquillaje y vestuario, llevando al público a disfrutar plenamente del mundo de la pantomima, género en el cual se desenvuelve con gran maestría y profesionalidad”. Tal fue el comentario periodístico del “Río Negro” tras su presentación en Villa La Angostura en agosto de 1996. Otro de sus espectáculos fue “Mimo son”, de música y mino, integrado por cuadros como “El ciego”, “La orquesta”, “Atendeme el B.B.” y “El ladrón de bici”. Lo dirigía Juany Porta y la música era de “La banda elástica”, estrenado en Casa de la Cultura Roca en marzo de 1991. También dio cursos a principios de los noventa en el Taller de Mimo de Casa de la Cultura de General Roca, para niños, jóvenes y adultos. Fuente: Archivo Río Negro
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