LAS CUCHILLAS
Las máquinas modernas vienen provistas de cuchillas con “aletas”, que ocasionan una succión o turbinado sobre el suelo que dirige las hebras hacia la boca de salida. Esto antes era exclusivo de las máquinas con bolsa (dibujo), pero afortunadamente se ha extendido a casi todos los modelos (foto inferior, un modelo de este tipo de cuchillas). Un herrero puede adicionar este elemento en las cuchillas lisas, pero tenga en cuenta que eso va a exigir un esfuerzo adicional al motor. También se debería dejar en manos de un herrero el afilado de las cuchillas, porque ellos en la fragua calientan y en la morsa estiran y templan el material como se hace con las rejas de arado, de modo que no se pierde, como sucede con el afilado casero, que al final resulta en cuchillas muy delgadas y con peligro de quebrarse. Cada vez que se coloca nuevamente la cuchilla en la máquina, es necesario verificar que cada extremo tenga no sólo la misma longitud sino también el mismo peso, lo que se comprueba fácilmente colocándola con el agujero central sobre un eje o simplemente suspendida sobre un clavo … ambas caras deben quedar perfectamente horizontales. Si nota vibración al momento de encenderla, es señal clara de desequilibrio y afectará su funcionamiento y la duración del bolillero central.
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