“Dichos y actitudes lamentables”

Redacción

Por Redacción

Carta abierta al Sr. ministro de Educación de la provincia de Río Negro. Nos dirigimos a usted para poder llegar a entender sus palabras y comentarios con respecto al conflicto surgido en la Escuela Nº 201. En realidad no conocemos su desempeño como profesional, ni como docente, pero parece ser que usted y su equipo de trabajo se han olvidado de que algún día estuvieron en las aulas con los niños. Son lamentable los dichos y actitudes tomadas con las cinco docentes de este establecimiento educativo que a continuación se detallan: Rosa Zabala, Susana Martínez, Mariela Morán, Gladys Salinas, Nora Umaña. Estas señoras no sólo son docentes sino que son profesionales de su labor con mayúscula. Hubiera sido conveniente haberse informado de este conflicto que viene desde hace mucho tiempo y, además, queda muy claro que la supervisora Nelly Cayún estaba informada y permitió que se llegara a esta situación. También hubiera sido equitativo interiorizarse y conocer la trayectoria y el desempeño laboral de estas docentes dedicadas con abnegación, respeto, solidaridad, contención, conocimiento, a pesar de las condiciones laborales, que en muchos casos eran indignas, como ser la falta de calefacción, agua, etc. Se necesitaría un libro para narrar las mismas. Inculcaron valores, por sobre todo, que hoy muchos se han perdido porque se permite que la violencia se instale en las instituciones. ¿Conoce usted, Sr. ministro, las vivencias de estas maestras y del equipo directivo con niños abandonados, ausencia de padres, violencia de género, uso de drogas y otras situaciones similares? ¡Claro que no!, ahora resulta que padres violentos pueden amenazar a familiares y a los docentes; que no se sabe cuál es la intención que persiguen con tanto maltrato y falta de respeto, pero para usted es un “riesgo laboral”. Le preguntamos, Sr. ministro: ¿la vida es un riesgo laboral? Lo ponemos en conocimiento de que los directivos de la Escuela Nº 201 siempre resolvieron los problemas desde adentro. ¿Dónde están las autoridades como la Supervisión, delegado y ministro, para evitar que la violencia de este padre llegue a este nivel? Le reiteramos a usted que estas docentes vivieron dedicadas a sus alumnos, a los padres para que aprendieran valores de honestidad, respeto, tolerancia, buenas costumbres y, por sobre todo, el diálogo en paz, a pesar de las precarias condiciones laborales. Todos estos valores hoy se encuentran encajonados. Si queremos educar y que nuestros niños sean ciudadanos de bien, seamos ejemplo los adultos y, en primer lugar, el gobierno y sus gobernantes, actuando en resguardo de los niños y excelentes docentes. Es función de este Estado condenar la violencia en todas sus formas y manifestaciones, sin escrúpulos, porque no conducen a nada. En nuestra opinión pensamos que el cambio de gobierno iba a favorecer a mejorar la educación, que se sostiene gracias al esfuerzo y trabajo incondicional de los docentes, pero por todo lo que está ocurriendo parece que cada uno piensa en su protección personal y en deteriorar aún más la escuela pública; por lo tanto se llenaba la boca en su “lucha gremial”, ya que están protegiendo a personas violentas con antecedentes en otras instituciones. Recordemos las palabras de la señora defensora del pueblo que se contradice con el accionar del Ministerio de Educación. Invitamos a reflexionar sobre lo ocurrido, involucrarse con respeto, conocimiento y diálogo, para que estas situaciones de violencia hacia los maestros no vuelvan a ocurrir, para el bien de nuestra sociedad. Ida D’Alessandro, DNI 17.807.256 Paula Medina, DNI 24.283.396 Juan Pablo Moreno, DNI 29.382.083 Siguen más de 25 firmas Bariloche

Ida D’Alessandro, DNI 17.807.256 Paula Medina, DNI 24.283.396 Juan Pablo Moreno, DNI 29.382.083 Siguen más de 25 firmas Bariloche


Carta abierta al Sr. ministro de Educación de la provincia de Río Negro. Nos dirigimos a usted para poder llegar a entender sus palabras y comentarios con respecto al conflicto surgido en la Escuela Nº 201. En realidad no conocemos su desempeño como profesional, ni como docente, pero parece ser que usted y su equipo de trabajo se han olvidado de que algún día estuvieron en las aulas con los niños. Son lamentable los dichos y actitudes tomadas con las cinco docentes de este establecimiento educativo que a continuación se detallan: Rosa Zabala, Susana Martínez, Mariela Morán, Gladys Salinas, Nora Umaña. Estas señoras no sólo son docentes sino que son profesionales de su labor con mayúscula. Hubiera sido conveniente haberse informado de este conflicto que viene desde hace mucho tiempo y, además, queda muy claro que la supervisora Nelly Cayún estaba informada y permitió que se llegara a esta situación. También hubiera sido equitativo interiorizarse y conocer la trayectoria y el desempeño laboral de estas docentes dedicadas con abnegación, respeto, solidaridad, contención, conocimiento, a pesar de las condiciones laborales, que en muchos casos eran indignas, como ser la falta de calefacción, agua, etc. Se necesitaría un libro para narrar las mismas. Inculcaron valores, por sobre todo, que hoy muchos se han perdido porque se permite que la violencia se instale en las instituciones. ¿Conoce usted, Sr. ministro, las vivencias de estas maestras y del equipo directivo con niños abandonados, ausencia de padres, violencia de género, uso de drogas y otras situaciones similares? ¡Claro que no!, ahora resulta que padres violentos pueden amenazar a familiares y a los docentes; que no se sabe cuál es la intención que persiguen con tanto maltrato y falta de respeto, pero para usted es un “riesgo laboral”. Le preguntamos, Sr. ministro: ¿la vida es un riesgo laboral? Lo ponemos en conocimiento de que los directivos de la Escuela Nº 201 siempre resolvieron los problemas desde adentro. ¿Dónde están las autoridades como la Supervisión, delegado y ministro, para evitar que la violencia de este padre llegue a este nivel? Le reiteramos a usted que estas docentes vivieron dedicadas a sus alumnos, a los padres para que aprendieran valores de honestidad, respeto, tolerancia, buenas costumbres y, por sobre todo, el diálogo en paz, a pesar de las precarias condiciones laborales. Todos estos valores hoy se encuentran encajonados. Si queremos educar y que nuestros niños sean ciudadanos de bien, seamos ejemplo los adultos y, en primer lugar, el gobierno y sus gobernantes, actuando en resguardo de los niños y excelentes docentes. Es función de este Estado condenar la violencia en todas sus formas y manifestaciones, sin escrúpulos, porque no conducen a nada. En nuestra opinión pensamos que el cambio de gobierno iba a favorecer a mejorar la educación, que se sostiene gracias al esfuerzo y trabajo incondicional de los docentes, pero por todo lo que está ocurriendo parece que cada uno piensa en su protección personal y en deteriorar aún más la escuela pública; por lo tanto se llenaba la boca en su “lucha gremial”, ya que están protegiendo a personas violentas con antecedentes en otras instituciones. Recordemos las palabras de la señora defensora del pueblo que se contradice con el accionar del Ministerio de Educación. Invitamos a reflexionar sobre lo ocurrido, involucrarse con respeto, conocimiento y diálogo, para que estas situaciones de violencia hacia los maestros no vuelvan a ocurrir, para el bien de nuestra sociedad. Ida D’Alessandro, DNI 17.807.256 Paula Medina, DNI 24.283.396 Juan Pablo Moreno, DNI 29.382.083 Siguen más de 25 firmas Bariloche

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