Juicio “zona liberada”: negaron que haya existido una orden de Sobisch
Así declararon el exjefe y el exsubjefe de la Policía, Carlos Zalazar y Moisés Soto. Otro testigo, un expolicía, afirmó que sí hubo un mandato de “no intervenir”. El jueves serán los alegatos.
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El exjefe y el exsubjefe de la Policía de Neuquén, Carlos Zalazar y Moisés Soto, negaron en la mañana del miércoles que haya existido una orden de liberar la zona de Plaza Huincul, donde un grupo de docentes fue agredido durante la manifestación del 30 de marzo de 2006.
Así lo hicieron en sus declaraciones durante la tercera audiencia del juicio conocido como “zona liberada”, donde el único imputado es el exgobernador y actual presidente del Movimiento Popular Neuquino, Jorge Omar Sobisch.
Zalazar dijo que la orden de no actuar por parte de Sobisch y de los ministros no existió, que los docentes estaban infiltrados por “locos armados con tumberas” y que se enteró del rol de la Policía por televisión.
La manifestación de Soto transcurrió en el mismo sentido. Tanto Zalazar como Soto, que ya fueron juzgados por este tema y los absolvieron por falta de acusación fiscal, se mostraron molestos por algunas de las preguntas del querellante Ricardo Mendaña.
Antes declaró como primer testigo del día el expolicía de Cutral Co, Claudio Parra, quien confirmó que sí “hubo una orden de no intervenir”.
Luego, se definió el jueves como fecha para los alegatos y a partir de ahí el juez Marcelo Muñoz tendrá hasta 48 horas para dar el veredicto.
Durante la audiencia fue identificado un policía que filmaba a periodistas y fotógrafos (ver aparte).
El martes, el intendente de Cutral Co, Ramón Rioseco, también confirmó que la Policía recibió una orden de liberar la zona, acusó al entonces ministro sobischista y actual secretario sapagista Jorge Lara de armar “grupos de choque paramilitares” para desalojar el piquete y recordó que “el jefe de la Policía es el gobernador” (ver aparte).
Mendaña ya terminó de enhebrar todas las pruebas. A través de testigos y documentos demostró que los docentes fueron atacados por falsos obreros de la Uocra entre los que había punteros políticos de estrecha relación con el gobierno de entonces, y que la policía recibió una orden para no actuar.
La defensa ejercida por Martín Segovia tiene una posición irreductible y pide algo a sabiendas de que no existe: un testigo que declare que escuchó al exgobernador impartiendo la orden (ver aparte).
Sin embargo, que esa directiva haya existido y que la haya dado Sobisch es verosímil, sobre todo porque en un discurso pronunciado 20 días después de los hechos, el gobernador lo dijo públicamente: “La responsabilidad de no actuar de la Policía tiene nombre y responsable, se llama Jorge Sobisch, que les ha dicho al jefe de la Policía y a sus colaboradores que no actúen”. Y desafió a la Justicia a que lo investigue.
Sobisch alega que ese discurso fue político y que no puede tomarse como una confesión.
Agencia Neuquén y rionegro.com.ar
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