Carta de Piazzolla a Gardel sobre la orquesta de Anibal Troilo

El próximo 11 de julio se conmemoran los 100 años del nacimiento de Anibal “Pichuco” Troilo. También se celebra el Día Nacional del Bandoneón.

CENTENARIO

Astor Piazzolla, en una carta a Carlos Gardel en 1978, le cuenta de su primera experiencia profesional en la orquesta de Aníbal Troilo y le escribe: “¿Sabés quién era Troilo? El era vos tocando el bandoneón. Es como decir: tu continuador…”.

Vaya este recuerdo -transcripto por el diario montevideano El Día el 24 de junio de 1984- para empezar a presentar las primeras reflexiones de bandoneonistas acerca de “Pichuco” a 100 años de su nacimiento.

Rodolfo Mederos: “Nos enseña la importancia de quitar”

-¿Qué hizo Troilo en el tango?

-Troilo es como un faro, como esas luces que siguen iluminando un sendero que, lamentablemente, es cada vez más oscuro y lleno de incertidumbre.

-¿Cómo describiría el legado de Aníbal Troilo?

-Troilo tuvo muchos valores que se sintetizan en uno: la economía musical. El cada día nos enseña que quitar es más importante que abundar. Gracias a Troilo me empecé a hacer amigo de la goma de borrar. Eso ha sido un profundo descubrimiento.

-¿Cuánto extraña el tango a Troilo?

-Se extraña todo de él. Con escasísimos recursos nos dejó un arte hondo y profundo.

Marcelo Nisinman: “Un símbolo que quedó en el subconciente porteño”.

-¿Qué hizo Troilo en el tango?

-Se mostró a sí mismo como artista y ser humano, aparte de haber encontrado la síntesis musical enmarcada en el sentir absolutamente porteño de los 40…También fue el artífice de muchos grandes cantates como Marino, Rivero, Goyeneche, Floreal Ruiz.

-¿Cómo describiría el legado de Aníbal Troilo?

-Es un símbolo muy fuerte que quedó en el subconciente porteño y en especial en los artistas de tango. También va desapareciendo, como desaparecen los monumentos, las casas, las calles y sus nombres.

-¿Cuánto extraña el tango a Troilo?

-Lo extrañan los que lo conocieron y los que sueñan con el ayer. A veces me ocurre de soñar con el ayer también y en cierta manera lo extraño. Quizás Troilo soñaba con el ayer seguramente, y así se podría continuar hasta la fundación de Buenos Aires misma.

Pablo Mainetti: “Es el gran nexo entre los bandoneonistas”

-¿Qué hizo Troilo en el tango?

-Anibal Troilo aparte de ser unos de los pilares de la música del tango tanto en su rol de bandoneonista, compositor o director de orquesta es sin duda el gran nexo entre las nuevas generaciones de bandoneonistas y los anteriores a él. Es el gran unificador que conoce lo histórico y forja gran parte de los músicos continuadores del desarrollo de la música de tango.

-¿Cómo describiría el legado de Aníbal Troilo?

-Su legado para los bandoneonistas es de una riqueza enorme, se combina con su trabajo como compositor esos tangos de una orfebrería genial logrando complejidad sin alarde, la relación con lo melódico desde su bandoneón hasta la transmisión a sus cantores del “buen decir”.

-¿Cuánto extraña el tango a Troilo?

-¡¡Tan bien nos haría Troilo en este momento!! donde se avanza casi dando palazos de ciego. Seguramente está por ahí escondido velando por el buen hacer.

Julio Coviello: “Su legado es la alquimia entre danza, poesía y música”

-¿Qué hizo Troilo en el tango?

-Su orquesta fue una escuela de cantores que hizo una música exquisita para músicos y para bailarines. En síntesis, Troilo logró una unión genial de expresiones artísticas: La música, el baile y la poesía, todas dentro de un espíritu profundamente porteño.

-¿Cómo describiría el legado de Aníbal Troilo?

-Más allá de sus composiciones, de las grabaciones que hizo con la orquesta, el trabajo que hizo formando cantores que pudimos disfrutar muchos años después de su desaparición física, el legado de Troilo es la alquimia que hizo entre danza, poesía y música.

-¿Cuánto extraña el tango a Troilo?

-No sé si los que empezamos a tocar tango hace un poco más de diez años podemos “extrañar a Troilo”. Siempre fue un disco, una grabación o una anécdota de amistad.

Hoy en día está presente como el primer día en que empecé a tocar.

Para mí, Troilo representa un ejemplo de unión. Me tocó vivir una etapa donde el tango dejó de ser una mala palabra.

Donde cada vez a más grupos de músicos que se les ocurre la idea de formar un grupo de tango, donde cada vez más bailarines van a bailar tango y cada vez más poetas se animan a escribir tangos. Sería genial que este proceso desemboque nuevamente en esa unión que logró Troilo y aunque esa alquimia no va a ser la misma, hoy hay muchos que estamos buscando.

Fuente: Telám


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