Conoció a su padre biológico y ahora lo juzgan por matarlo
Miguel Ángel Rojo se crió en un hogar de menores. Tras varios años pudo restablecer el contacto con sus progenitores. En una visita discutió con su papá y le clavó un cuchillo en la cara.
Conoció a su padre biológico y ahora lo juzgan por matarlo
Miguel Ángel Huenuqueo Rojo creció en un hogar de menores de Bariloche. Ingresó a esa institución siendo muy pequeño y a los 8 años una mujer de El Bolsón lo adoptó. Como se trataba de una adopción simple, conservó el vínculo de sangre con sus padres biológicos. Ayer, Miguel Ángel aseguró que siempre quiso conocer a sus viejos. Restableció años atrás el contacto con sus progenitores, que vivían en Bariloche, y comenzó a visitarlos con relativa frecuencia.
En una de esas visitas, Miguel Ángel y su padre bebieron alcohol. Pero el joven enfureció porque su madre le había sacado las pilas a la radio y comenzó a discutir con su padre. Según la acusación fiscal, el joven atacó con un arma blanca a su padre y lo apuñaló en el rostro. Amador cayó al piso y su hijo lo golpeó con una barreta en la cabeza. Después, escapó. El hombre murió como consecuencia de las graves lesiones. El agresor fue detenido horas después y desde entonces está alojado en el penal 3 de esta ciudad.
“Agarré y me defendí. Hice lo que pude”, aseguró ayer Miguel Ángel ante los jueces de la Cámara Criminal Primera, Marcelo Barrutia, Miguel Gaimaro Pozzi y Alejandro Ramos Mejía.
El imputado declaró y dio su versión de cómo ocurrió el hecho. Aseguró que su padre lo atacó con la barreta. “Le dije: ¿por qué le vas a bajar el volumen a la radio si estamos bien?”, relató.
Dijo que su padre lo agarró para retirarlo de la vivienda por la fuerza. Comentó que su padre tomaba alcohol con frecuencia y era agresivo. “Al otro día venía y te pedía perdón”, sostuvo el acusado. Señaló que cuando Amador lo golpeaba “lo empujé como pude para poder defenderme”.
“Capaz que él me mataba a mí y yo hoy no le estaría contando lo que pasó”, respondió Miguel Ángel ante las preguntas que formuló la defensora oficial Romina Martini.
Cuando el fiscal de Cámara Martín Lozada pidió detalles del ataque con el arma blanca. “No sé de dónde salió el puntazo”, afirmó el imputado.
Miguel Ángel recordó parte de su infancia y los problemas por su adicción al alcohol. Dijo que estuvo dos años en San Luis donde recibió tratamiento por su adicción, pero abandonó. Sostuvo que por respeto iba a saludar a sus viejos.
Lozada quiso saber si estaba arrepentido. “Arrepentido, sí. Amargado estoy. Nunca he matado a nadie”, respondió. Y lamentó que por estar detenido ni siquiera pudo ir al velorio de su padre.
La madre del imputado, Margarita Martínez, declaró a pesar de la oposición de la defensora del acusado, que advirtió que la normativa vigente prohibe a una madre declarar en contra de su hijo. El tribunal desestimó el planteo y autorizó el testimonio con las reservas del caso.
Margarita Martínez ingresó a la sala de audiencias del edificio de Tribunales. La mujer de baja estatura y rostro curtido se aproximó hasta el estrado para escuchar las preguntas de los jueces y del fiscal. Allí, aseguró que convivió 31 años con Amador, pero nunca se casaron. La mujer sólo explicó que su marido esa noche no agredió a su hijo. El juicio continuará hoy a las 10.30.
El hecho
El homicidio que se le atribuye a Miguel Ángel Huenuqueo Rojo, de 32 años, ocurrió la noche del 9 de septiembre de 2015, en el domicilio de los padres del acusado, que está ubicado en el barrio Pilar II. Está acusado del delito de homicidio agravado por el vínculo y arriesga prisión perpetua en el caso de que sea condenado.
Según la acusación fiscal, el imputado insultó esa noche a sus padres porque su madre le había apagado la radio. Su padre, Amador Huenuqueo, intervino y el joven comenzó a agredirlo. Lo atacó con un arma blanca y le aplicó un puntazo en el pómulo derecho, que penetró en la cavidad craneana de abajo hacia arriba. La profunda lesión dañó la base de cráneo produciendo lesión en el tronco cerebral.
Cuando Amador cayó al piso del comedor de la vivienda, el imputado lo golpeó con una barreta, en la cabeza, en la espalda y brazos.
Margarita Martinez, madre del acusado, intentó defender a su marido, pero el imputado la agredió tomándola de los cabellos. Por eso, la mujer escapó. La víctima murió minutos después por la gravedad de las lesiones y la hemorragia.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora