Adriana Lestido, la vida a través de la cámara
Un mundo de la mujer en blanco y negro, con imágenes plenas de emoción, es el que hoy presentará Adriana Lestido en la apertura de las Segundas Jornadas Patagónicas
«Ver a través de la cámara», así define Adriana Lestido al hablar de su modo de expresión: la fotografía. Antes de viajar a Roca para participar con otros profesionales como Dani Yako, Gabriel Díaz, Eduardo Gil y Yuyo Pereyra, de las Segundas Jornadas de Fotografía Patagónica que hoy, a las 21.30 se inaugurarán en el Centro de Seminarios y Convenciones de la Fundación Cultural Patagonia, conversó con «Río Negro» sobre el tema de las imágenes con las que ha fue tejiendo historias teñidas de emoción. Eso muestra, entre otros ensayos, el libro «Adriana Lestido-Madres e hijas» que mostrará hoy en Roca.. En ese trabajo devela vínculos sin sofisticaciones técnicas. Crudeza y ternura del blanco y negro que viste el mundo de la mujer. Como dijo Sara Facio prologando el libro: «En todos los trabajos de Adriana Lestido es indiscutible la presencia de una mirada femenina»
– ¿Cómo se da la relación con la fotografía?
– Empecé estudiando cine en la escuela de cine de Avellaneda en 1979. Nunca había sacado fotos. Creo que solamente me había animado con una Kodak Fiesta en el viaje de egresados de la secundario. Justamente mientras estudiaba cine entré a un curso básico de fotografía y lo hice con la idea que me serviría para mis estudios de cine. Pero al tomar contacto con la fotografía sentí de inmediato que era lo mío. En 1981 empecé a sacar fotos en las plazas haciendo retratos de chicos. Así empecé a vivir de la fotografía. A fines de 1982 comencé mi profesió de reportera gráfica en el diario «La Voz» donde estuve unos años hasta fines de 1984 cuando entré en la agencia DyN. Algo que resultó muy importante para mi.
– ¿Cuál es el sentido de tu trabajo?
– En realidad fotografío las cosas que necesito mirar o comprender. Hasta ahora y durante mucho tiempo estuve trabajando con el tema de la maternidad desde distintos lugares. Paralelamente a mi trabajo como reportera gráfica empecé, un poco intuitivamente alrededor de 1986, a formalizar un ensayo fotográfico, así el primero que hice era sobre el hospital infanto- juvenil, para chicos y adolescentes con problemas emocionales. Después de eso en 1988-89 hice un trabajo sobre madres adolescentes. Y esto se continuó con la temática de las mujeres presas con sus hijos, luego seguí con el trabajo sobre madres e hijas, que de alguna manera siento que viene a cerrar un ciclo.
– Una mirada muy fuerte sobre la mujer
– Es cierto, pero ahora estoy haciendo fotos de desiertos. Aunque mi obra tiene como tema lo otro, pienso que tal vez lo del desierto es un: basta de vínculos. Esto surgió de un viaje de dos meses al desierto de Atacama en Chile y el sur de Bolivia. Y tal vez sea como un pasaje hacia otra cosa o temática. No sé.
– ¿Cómo ves el trabajo de reportera gráfica y lo que hacés ahora?
– Hace mucho tiempo que no trabajo en periodismo. Pero me ayudó mucho en mi formación, aunque era un trabajo. Mi manera de hacer fotografía es otra. Si bien algunas fotos que hice como reportera las siento como parte de mi obra personal, mi forma de trabajo tiene otros tiempos y maneras. Mi mirada no es periodística.
– ¿Tu mirada se da por ejemplo en «Madres e hijas»?
– Si, siento que es como el vínculo humano más complejo, misterioso e intenso. También siento que de alguna manera estuve rondando el tema desde distintos lugares y en este trabajo fui directamente. En el fondo creo que yo necesitaba o necesito comprender muchas cosas. Es una necesidad personal. Para mi la relación madres e hijas es un gran misterio
Julio Pagani
Para Adriana Lestido la fotografía en la Argentina está tomando de a poco otro lugar. «No es lo mismo que hace 30 años» señala al destacar que hay gente que hace cosas muy interesantes fuera del circuito conocido, algo que ella corrobora entre sus alumnos.
Coincide en que la fotografía es un arte similar a la plástica, «aunque sigue todavía como la hermanita pobre».
Por su parte reconoce que trabaja con un equipo muy sencillo, sus dos Leika de distinto tamaño, 35 mm y por lo general el blanco y negro, que, hay que reconocer, traduce en sus trabajos un notable clima dramático en esa intimidad plena de sugerencias afectivas de las imágenes. Serán esas imágenes de madres e hijas las que se proyecten en las jornadas de Roca, que seguramente causarán la misma emoción que ella vislumbró entre el público que las vio en Bellas Artes y en otros lugares donde se mostraron. Son tomas directas desde lo íntimo. «Mi trabajo no sería sin la complicidad del otro» destaca Lestido sobre el vínculo especial entre la cámara y lo que va a fotografiar.
Recorrió el país y mucho mundo con sus muestras, además están los libros y , por sobre todo una intensa sensibilidad de cámara que la hace única en su arte. «Cazadora furtiva, retiene de a uno los instantes invisibles del vínculo madre- hija. Esos hilos que tejen la trama de lo cotidiano y su angustia», prologa Marta Dillon trazando una semblanza.
Por su parte Adriana Lestido es reticente a contar lo que hace: «Tengo a veces la sensación de que hablando mucho, a veces la energía va por donde no tiene que ir» dice. Pero se transforma cuando se toca el tema del mundo animal, en cuya infinita belleza y enseñanza coincide con este periodista. Eso, mientras el sol inunda de luz su noveno piso del barrio de San Telmo y sus gatos nos miran con misterio. Esa es otra imagen. (J. P)
"Ver a través de la cámara", así define Adriana Lestido al hablar de su modo de expresión: la fotografía. Antes de viajar a Roca para participar con otros profesionales como Dani Yako, Gabriel Díaz, Eduardo Gil y Yuyo Pereyra, de las Segundas Jornadas de Fotografía Patagónica que hoy, a las 21.30 se inaugurarán en el Centro de Seminarios y Convenciones de la Fundación Cultural Patagonia, conversó con "Río Negro" sobre el tema de las imágenes con las que ha fue tejiendo historias teñidas de emoción. Eso muestra, entre otros ensayos, el libro "Adriana Lestido-Madres e hijas" que mostrará hoy en Roca.. En ese trabajo devela vínculos sin sofisticaciones técnicas. Crudeza y ternura del blanco y negro que viste el mundo de la mujer. Como dijo Sara Facio prologando el libro: "En todos los trabajos de Adriana Lestido es indiscutible la presencia de una mirada femenina"
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