Adiós al “Chango”, el innovador del folclore

Farías Gómez falleció ayer, a los73 años. El intérprete renovó la música popular argentina.

Fue un innovador. Por sobre todas las cosas, el “Chango” Farías Gómez le dio nuevos aires a la música popular argentina. El supo buscar, avanzar y apostar incluso por las nuevas voces del folclore, un generó al que no encorsetó jamás en sus apretadas definiciones. Quizás por eso, muchos lo llamaban el Piazzolla del folclore.

El cantante y también ex legislador porteño Juan Enrique “Chango” Farías Gómez falleció ayer a la mañana en un sanatorio de la ciudad de Buenos Aires, tras sufrir una afección pulmonar.

Nombre fundamental de la renovación del folclore argentino y ex líder de grupos legendarios como los Huanca Huá, Músicos Populares Argentinos (MPA) y La Manija, el “Chango” falleció ayer, a los 73 años.

El músico estaba internado desde el fin de semana por un enfisema pulmonar, del cual no pudo recuperarse. Arrastraba desde hace años un cáncer, una enfermedad que no le impidió continuar con una intensa actividad, que en el último año lo devolvió a los escenarios. Estaba al frente de su proyecto Orquesta de Cámara los Amigos del Chango, que se presentaba cada martes en el Teatro del Viejo Mercado, en el barrio del Abasto, y tenía un programa radial en la FM Nacional Folclórica 98.7.

Los restos del folclorista son velados desde ayer en la ex sede del Museo del Grabado, en Defensa 372, y sus restos serán inhumados hoy en el panteón de Sadaic de la Chacarita.

Farías Gómez había nacido el 19 de diciembre de 1937 en Santiago del Estero y pasó su infancia y adolescencia en el barrio porteño de San Telmo.

Guitarrista, percusionista, cantante, compositor e intérprete, el Chango unió siempre una fina concepción musical y arreglística con una fe transformadora y una profunda cercanía por lo popular.

“Siempre tuve que luchar con la dicotomía de si lo que hago es o no folclore. Aceptar el término folclore fue una de las tantas desgracias que nos aconteció como pueblo en el nivel cultural. Siempre me pareció que esa palabra desplazó el concepto de evolución posible en nuestra música”, dijo alguna vez sobre sus propuestas renovadoras para el género. “Todos nuestros problemas históricos, de si esto es o no folclore, los fui saldando en el plano musical. Así armé los Huanca Hua, que fue la piedra fundacional para que los grupos vocales fueran vistos, con el tiempo, como algo natural dentro del género. En la MPA me metí con los códigos modernos que surgen en el mundo y demostré que se puede seguir tocando lo nuestro. Y con La Manija mostré la excelencia de lo popular”

Efectivamente, en 1960 el Chango formó Los Huanca Huá junto con su hermano Pedro Farías Gómez, Hernán Figueroa Reyes, Coco del Franco Terrero y Guillermo Urien. El grupo revolucionó el modo de interpretar la música folclórica, mediante complejos arreglos vocales, introduciendo la polifonía y el uso de fonemas y onomatopeyas para marcar el ritmo.

En 1964 realizó los arreglos de percusión para la Misa Criolla de Ariel Ramírez y fue intérprete de la percusión en la primera grabación, ese mismo año, junto a Los Fronterizos. (Continúa en la página 38)

(Viene de la página 37)

Dos años después dejó el grupo y formó el Grupo Vocal Argentino, considerado el mejor grupo vocal de la historia musical argentina. En 1975 formó un trío con Kelo Palacios y Dino Saluzzi. Pero en 1976 tuvo que exiliarse en España debido que era perseguido por la Triple A.

A su regreso creó, en 1985, Músicos Populares Argentinos (MPA), donde reunió a jóvenes talentos como el Mono Insaurralde, Verónica Condomí, Jacinto Piedra y Peteco Carabajal y que volvió a marcar las coordenadas de la renovación folclórica en la recuperación democrática.

En su extenso camino musical, compuso bandas de sonidos para películas y obras teatrales y fue profesor de ritmos folclóricos. Además, fue director Nacional de Música entre 1989 y 1992. Pero renunció en desacuerdo con los indultos a los militares dispuesto por el entonces presidente Carlos Menem. También fue legislador porteño entre 2003 y 2007. Y desde allí impulsó la reinstauración del feriado de Carnaval, suprimido por la dictadura militar. Creó el Ballet Folclórico Nacional, dirigido por “El Chúcaro” y Norma Viola, y el Primer Encuentro Nacional de la Música.

Su presencia cultural y musical fue fundamental para construir un nuevo cancionero y una nueva sonoridad en la música argentina.

Falleció ayer, a los 73 años, en la clínica Otamendi de Buenos Aires a raíz de una afección pulmonar que no pudo superar.


Exit mobile version