Amigos y compatriotas

Los hijos de la patria quieren verla sana, justa y pujante. Hágase a un lado toda desconfianza entre los hermanos argentinos. Cesen ya las discordias.

Un viento de esperanza sopla y refresca toda la nación. Por fin el reencuentro entre damas y caballeros, entre ancianos, jóvenes y niños. Un soplo de amor nos deleita con su perfume embriagador.

Medios, manos y fines se entrelazan en una sinfonía con entusiasmo y pasión. Cada día, cada mañana, llenos de esperanza que no traiciona, nos levantamos para hacer el bien, para vencer todo el mal con el bien. Entramos en la batalla confiantes, pues nuestros compatriotas pelean por las mismas causas. Pan, paz y trabajo para todos. La hermandad se manifiesta a lo con el correr de las horas.

No se hace daño a un hermano. No se engaña a un compatriota.

No se miente a un amigo, no se miente a nadie. Cada uno se hace cargo cabalmente de su tarea y de su deber. Todos saben de qué se trata. La mística de servir está viva.

Albergamos al desgraciado, al huérfano y a cualquiera que se haya quedado solo. De mano tendida transitamos por la vida.

Alberto Félix Suertegaray

DNI 14.169.481

Roca


Comentarios


Amigos y compatriotas