Baile árabe de la mano de Yassira

Unas 130 bailarinas muestran hoy lo aprendido en la Asociación Española de Roca.

ROCA (AR).- La belleza y la habilidad son dos cosas que la razón muchas veces no comprende. Y no encontrar una explicación dentro de los parámetros es la razón esencial de la desconfianza, del descreimiento. Por eso las mujeres bonitas son peligrosas y el deportista brillante genera la eterna duda: ¿Habrá tomado algo? Pero no hay resistencia que valga y todas las personas, sin excepción, sucumben en la admiración.

Casualmente, belleza y habilidad son dos condiciones básicas de la cultura. O de las culturas. Siempre hay algo destacado en la creación del «hombre social», incluso en aquellas realidades que no compartimos. Nacimos en otro pedazo de tierra, por lo que reproduciremos una y no otra manifestación cultural.

Pero con una mente abierta todo se puede y, hay que reconocer,a veces las modas ayudan.

Yassira, la profesora de la escuela roquense de danzas árabes que lleva su nombre, lo sabe. El furor surgido por el éxito comercial de algunos productos televisivos provocó una lluvia de alumnas y la escuela creció. Y como la seriedad de un trabajo se mide justamente por esa y no otra variable, es decir, por ser responsable con la tarea que se emprende, las 130 mujeres que llegaron a «Yassira» a aprender los movimientos de la danza árabe rápidamente se conectaron con algo mucho más importante que una novela: toda una cCultura.

Según resalta en todo momento, desde la escuela se apunta al conocimiento de las danzas y costumbres típicas de cada una de las regiones que conforman al mundo árabe.

Hoy a partir de las 20 en la sede de la Asociación Española de Roca, Yassira cerrará su primer año oficial como profesora en la ciudad. Con un estilo netamente folclórico tradicional, sus presentaciones de se multiplicaro durante el año teniendo dos puntos destacados: fue la bailarina oficial del embajador del Líbano, Hisham Hamdan, y organizó el festival árabe realizado el 24 de agosto en Roca, al que asistieron 800 personas.

«Mi danza no tiene fusión con ninguna otra disciplina y el aprendizaje es algo integral», explica la profesora. «La edad, la condición física o el sexo, no son un impedimento para aprender. Sólo basta tener ganas de conocer la fuerza, alegría y sensualidad de esta cultura apasionante», agrega.

Su alumnado va desde los 2 a los 73 años y el próximo año sumará clases para hombres. «Comúnmente se cree que el hombre no tiene lugar en las danzas árabes, y eso no es real. Incluso, su participación tiene una fuerza muy marcada desde su condición de hombre en sí», comenta la profesora.

Para esta noche la invitación está hecha: el valor de la entrada es de 5 pesos para mayores de 10 años, y de 2 para los menores de esa edad. La familia y fundamentalmente las mentes abiertas encontrarán la belleza de un baile sensual y pleno de la mano de una cultura que le da el marco justo. En este sentido son las reglas del goce artístico y habrá que evaluar a partir de allí.


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