Juicio Cárdenas-Carrasco: aún no aparecen datos clave para esclarecer los homicidios

En la primera semana declararon más de diez policías, que negaron haber usado postas de plomo. Ninguno vio a algún empleado de la fuerza disparar con cartuchos de plomo el 17 de junio de 2010. Faltan 40 testigos.

13 oct 2018 - 20:18

Casi veinte testigos declararon en la primera semana del juicio contra la cúpula el exjefe de Seguridad y Justicia, Víctor Cufré, el exjefe de la Policía de Río Negro, Jorge Villanova, el extitular de la Unidad Regional Tercera, Argentino Hermosa y el segundo jefe de esa Regional Fidel Veroíza y el exjefe de la comisaría 28, Jorge Carrizo.

De los testimonios que se escucharon en el juicio hasta el momento casi todos giraron en torno al tema de las directivas que se impartieron los jefes policiales acusados esa violenta jornada del 17 de junio de 2010, que comenzó alrededor de las 5 cuando el cabo Sergio Colombil mató de un tiro en la cabeza a Diego Bonefoi, durante una persecución.

Pero hasta el momento ninguno de los testigos aportó datos relevantes para esclarecer los homicidios de Sergio Cárdenas y Nicolás “Nino” Carrasco. La fiscalía y las querellas imputan a los policías Víctor Darío Pil, Marcos Epuñan y Víctor Hugo Sobarzo por el delito de homicidio en riña de Cárdenas.

Como no se pudo establecer quién fue el autor del disparo que mató a Cárdenas se acusó a los tres empleados policiales. El delito de homicidio en riña se reprime con una condena de 2 hasta 6 años de prisión. Cárdenas tenía 29 años y dos hijos. Murió por un perdigón de plomo que recibió de un rebote.

En cambio, Carrasco recibió 4 perdigones de plomo, dos fueron letales. La investigación que se extendió por 8 años no pudo identificar al presunto autor del disparo. Por eso, no hay ningún acusado por el homicidio de Carrasco, que tenia 16 años,

Los testimonios de Karina Riquelme, viuda de Cárdenas y de Carmen Curaqueo, madre de Carrasco, fueron estremecedores.

Los fiscales Martín Lozada y Eduardo Fernández, junto a las abogadas por las querellas Marina Schifrin, Natalia Araya y Alejandra Blanco interrogaron esta semana a los testigos para que recuerden cómo ocurrieron los hechos durante la feroz represión policial. Todos los testigos son empleados policiales en actividad o retirados y fueron aportados por la fiscalía y las querellas.

Algunos testigos declararon que vieron cartuchos PG, que tienen perdigones de plomo, esa jornada. Pero ninguno declaró que vio a alguno de los policías disparar con esos cartuchos letales, Todos negaron el uso de cartuchos de plomo. A varios hubo que refrescarles la memoria para que recuerden lo que había declarado en la etapa de instrucción.

Cuatro testigos declararon que observaron a sujetos del grupo de los manifestantes que portaban armas o tumberas. No dieron muchos detalles, aunque hubo algunos que recordaron cómo estaban vestidos.

Pero ninguno declaró ante el tribunal, integrado por los jueces Marcelo Barrutia, Juan Lagomarsino y Emilio Riat, que hubo policías lesionados con proyectiles de plomo. Los testigos declararon que hubo policías heridos por piedras. Y varios señalaron que fue un caos. También declararon que Carrizo estuvo impartiendo directivas todo el día junto al personal policial.

Faltan casi 40 testigos que deben declarar en los próximos días. Aún falta mucho camino por recorrer.

El rol de Lozada

Lozada sigue en el juicio porque el tribunal desestimó el pedido de apartarlo que formularon los defensores Sebastián Arrondo y Marcos Cicciarelo. Arrondo defiende a 7 acusados y Cicciarelo sólo a Veroíza.

Los defensores cuestionaron que Lozada sea fiscal en el juicio porque recordaron que el 17 de junio de 2010 intervino y dio directivas porque era el juez de Instrucción de turno. Advirtieron que Lozada fue testigo de los hechos. De hecho, la Cámara Criminal Segunda apartó en mayo de 2011 por falta de imparcialidad a Lozada y anuló el llamado a indagatoria que había hecho para Cufré y Villanova.

Lozada explicó esta semana ante el tribunal que era el juez a cargo de la investigación del homicidio de Bonefoi y, por eso, fue al lugar. Varios testigos señalaron que Lozada estuvo durante los disturbios de la mañana y por la tarde y que casi lo agredieron. Los jueces entendieron que el planteo de los defensores era extemporáneo.

El jueves, Lozada tuvo que ausentarse antes del mediodía y el viernes tampoco estuvo en la audiencia porque tuvo que viajar a Viedma para exponer en las Segundas Jornadas “Justicia, Medios y Sociedad”, que organizó la Universidad Nacional de Río Negro. De todos modos, quedó el fiscal Eduardo Fernández que interrogó a los testigos del viernes.

Lozada se reintegrará el martes. Para esa jornada está anunciado que comparecerán como testigos el exgobernador radical Miguel Saiz y el exministro de Gobierno Diego Larreguy. Son dos testigos citados por la defensa.

DeBariloche

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