Biogás: de basura a fuente de ingresos

Una empresa nacional se dedica a la distribución de equipos que generan energía eléctrica a partir del gas producido por materias orgánicas. Permite reducir las emisiones de efecto invernadero y ser una solución para la disposición de residuos.



La altura es un enemigo de los generadores pero no es un problema en los desarrollos petroleros.

La altura es un enemigo de los generadores pero no es un problema en los desarrollos petroleros.

El biogás, generado a partir de materia orgánica de diferentes orígenes como rellenos sanitarios, plantas de tratamiento de agua o residuos agropecuarios, puede ser utilizado como combustible en motores de ciclo Otto para generar energía eléctrica. Este método de obtención de energía es considerado renovable ya que se reducen en forma considerable las emisiones de gas de efecto invernadero.

Desde hace varios años Caterpillar, una tradicional marca de maquinaria utilizada en la industria hidrocarburífera y minera, fabrica generadores que funcionan a partir de biogás. Finning es el distribuidor Caterpillar más grandes del mundo y opera en la Argentina desde 2003, con más 800 colaboradores a lo largo de todo el país.

Estas tecnologías llevan décadas siendo aplicadas en Europa y otros lugares con excelentes resultados, y hoy la Argentina ha recorrido buena parte de la curva de aprendizaje. El éxito de estos proyectos depende de la experiencia de los socios estratégicos que se consigan, tanto en la generación y tratamiento del biogás como en la generación de electricidad”, opinó Matías Mocilnikar, jefe de Industria de Energía y Motores de Finnning.

En números

42%
es la eficiencia eléctrica que posee en promedio un generador alimentado con biogás.

El motor-generador tiene la tarea de convertir el biogás en energía eléctrica y térmica. A mayor eficiencia del equipo, mayor energía se obtendrá con la misma cantidad de biogás, y por ende una amortización más rápida. Un generador Caterpillar alimentado con biogás tiene una eficiencia eléctrica promedio del 42%.

Mocilnikar indicó que “a mayor altitud hay menos cantidad de oxígeno y por lo tanto menos carburante en la cámara de combustión, generando menos energía” y precisó que “las pérdidas de rendimiento suelen darse por encima de los mil metros sobre el nivel del mar, algo que no ocurre en la actividad petrolera de la provincia de Neuquén”.

En números

800
son los colaboradores que la firma Finning tiene a lo largo y ancho del país.

También destacó que estos motores “no son necesariamente más costosos, pero al contener el biogás elementos como sulfuro de hidrógeno o siloxanos, requieren un mantenimiento superior al de un motor que opera con gas natural”. Por eso consideró que “es necesario evaluar la rentabilidad del proyecto, calculando los costos de inversión inicial más el mantenimiento”.

Sobre la actualidad y futuro del biogás en la Argentina, Mocilnikar expresó a “Río Negro Energía” que el plan RenovAr 2 adjudicó 30 proyectos “lo que es un número muy interesante para el país” y explicó que “si bien son plantas chicas, de 1 a 3 MW de potencia, traen asociado mucho trabajo para operadores, técnicos e ingenieros”.

Consideró que para el desarrollo de este tipo de energía “hoy el principal problema es la falta de financiamiento” y que si bien es algo común a todos los sectores, debería ponerse especial atención en estos proyectos “porque buscan la sustentabilidad de los emprendimientos industriales justo en momentos de baja productividad”.

La clave del desarrollo está en las metas de uso de las renovables

Mediante la digestión anaeróbica el biogás puede reemplazar al gas natural como fuente de combustible renovable, lo que ofrece diversos beneficios para el ambiente, la economía y el mercado energético. El biogás no solo ayuda a reducir las emisiones de gases de invernadero, sino que también genera energía confiable a una fracción del costo de las fuentes tradicionales.

Incluso siendo considerado un gas de baja energía porque el metano –que tiene la capacidad de ser convertido en energía– está presente en poco más del 50 por ciento de la composición total, es buscado para la generación de energía más barata.

Matías Mocilnikar, directivo de Finning, distribuidor Caterpillar, señaló que el futuro del biogás “dependerá del cumplimiento de la Ley 27.191 de Energía Renovable, que establece que los grandes usuarios -que consumen más de 300kW- deberán contar con un 12% de energía proveniente de fuentes renovables”.

Señaló que estos desarrollos pueden ayudar a establecimientos como mataderos o procesadoras de alimentos, para resolver el problema de los efluentes. “Los desechos podrían reducirse y al mismo tiempo autogenerar energía eléctrica y térmica”.

“Cada minuto de operación de estos generadores se traduce en ganancia. Según la última licitación de renovables, el precio por MWh en plantas de biogás ronda los 157 dólares, por lo que para una planta de 1 MW cada día sin generar implica que se dejan de ganar 3.800 dólares”, aseguró.


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