Bronca con Obama

Cristina cuestionó a funcionaria “clave” norteamericana, Nancy Soderberg, lobbista de los “buitres”. Le escribió al presidente de EE. UU. y dijo que se pretende desarticular la reestructuración de la deuda. Con ajustada mayoría parlamentaria logró las leyes de Hidrocarburos y del Código Civil.

Por Redacción




OPINIÓN

Mientras consigue que el Parlamento le habilite normas esenciales -presupuesto 2015, ley petrolera y códigos civil, comercial y procesal penal, entre otras- y emite tibias señales para que Daniel Scioli tome la posta del kirchnerismo, Cristina Fernández no ceja en su empeño de polarizar con los fondos buitre. Hecho que, a juzgar por conclusiones de expertos oficialistas y opositores, le otorga buenos réditos políticos en el tramo final de su último mandato constitucional. La “bronca” estalló el viernes, cuando le envió una nota a su par norteamericano, Barack Obama, haciéndole notar que sería “inadmisible” que haya designado (en rigor, ratificado) a Nancy Soderberg, dura lobbista de los acreedores que no entraron en el canje de la deuda externa y pleitean desde Nueva York, al frente de un organismo encargado de promover el acceso público a documentos y decisiones de seguridad nacional de los Estados Unidos. En un texto de casi cinco carillas, cargado de ironía, le preguntó si Soderberg “es la misma persona que copreside (con Robert Schapiro) una entidad dedicada a agredir y difamar en los peores términos a una Nación soberana que pretender tener relaciones productivas con su país”. Junto con Schapiro, Soderberg (exasesora del senador Edward Kennedy y embajadora bajo la presidencia de Bill Clinton), estuvo en julio en Buenos Aires representando al America Task Force, financiada por NML, de Paul Singer. Hizo publicar solicitadas en diarios argentinos y ofreció una charla a periodistas de medios críticos, explicitando la postura de los holdouts, con severas amenazas y fuertes críticas al ministro Axel Kicillof. “Kicillof -sostuvo Soderberg, según la crónica de Infobae- no tiene capacidad de tener una negociación técnica con el mediador. No es abogado y ningún ministro responsable negociaría algo sin asesores... Según lo que sabemos, el ministro echó a los abogados y se reunió solo con (Dan) Pollack”. Una fuente de la Casa Rosada comentó a “Río Negro” que “tanto Schapiro como Soderberg son expertos en operaciones sucias” y que si bien están vinculados a los demócratas, no se ven impedidos en patrocinar al Partido Republicano ni ser asistidos por organizaciones en las que participa el Tea Party, “boicoteando la gestión Argentina ante el Banco Mundial y el BID”. Insinuó Cristina una improbable “confusión” y un agravamiento de las ya deterioradas relaciones bilaterales. En párrafos picantes, le informó a Obama: “La señora Nancy Soderberg, copresidenta de ATFA, ha llevado a cabo una campaña difamatoria e injuriosa de proporciones inauditas contra el pueblo, las autoridades de mi país y mi persona en particular, con el propósito de perjudicar a la República Argentina en beneficio de un puñado de fondos buitre que pretenden obtener ganancias exorbitantes interrumpiendo el derecho soberano a la reestructuración de la deuda externa de mi país”. “Estas acciones -enumeró- incluyen el infame embargo a la fragata ‘Libertad’, nave insignia de nuestra Armada, que motivó la decisión unánime del Tribunal del Derecho del Mar de las Naciones Unidas ordenando la anulación del embargo por ser violatorio del Derecho Internacional. También intentaron embargar un satélite que es parte de un programa conjunto con la NASA. Sería muy paradójico que la señora Soderberg de la Casa Blanca sea la misma que desde ATSA festejaba y promovía acciones que afectaban, también, a intereses de Estados Unidos”. Suspendidas las gestiones ante el juez Thomas Griesa (se especula que en enero, desaparecida la cláusula RUFO, se reinicie la búsqueda de una solución que desarticule el defautl parcial), Cristina defendió con firmeza su proyecto desde la tribuna, luego de los procesos electorales que ratificaron en la región el predominio de fuerzas izquierdistas: Evo Morales en Bolivia, Dilma Rousseff en Brasil y Tabaré Vázquez en Uruguay, aunque éste debe afrontar todavía una segunda vuelta, con amplia ventaja. En abierta polémica con grandes empresarios que deliberaron en Mar del Plata, la presidenta se reunió con firmas de la industria metalúrgica. Abogó por un trasvasamiento generacional y despotricó contra los sectores que “tienen una visión apocalíptica” y apuestan a “una crisis terminal” que ella desmintió apoyada en el sector sindical liderado por Antonio Caló. En contraposición, apuntó contra el rebelde Hugo Moyano, a quien sin nombrar acusó de estar tratando de instalar una situación conflictiva para justificar que el próximo gobierno pueda llevar adelante “un ajuste” y desandar así las medidas tomadas desde el 2003. Insinuó que el camionero y otros actores promueven corridas bancarias, siendo funcionales a los intereses de los fondos buitre. No parece dispuesta Cristina a conceder el reclamo generalizado de los gremios que plantean la eliminación del impuesto a la cuarta categoría, pero sí alienta que, en algunas actividades, la patronal abone un fondo de fin de año que desaliente las protestas por la alta inflación. En los próximos meses las distintas fuerzas que se aprestan a competir en el 2015 deberán ir ajustando estrategias y aquietando egos excesivos. Los que mejor se perfilan son Scioli, por el Frente para la Victoria, Mauricio Macri, por el Pro y Sergio Massa, del Frente Renovador. En el FA-Unen siguen jugando a los dados.

Arnaldo Paganetti | arnaldopaganetti@rionegro.com.ar


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