Bush en «la Feliz»

por Jorge Gadano

Redacción

Por Redacción

La ciudad de Mar del Plata será virtualmente «invadida» por fuerzas de seguridad -nacionales y de los Estados Unidos- con motivo de la realización allí de la denominada Cumbre de las Américas, que congregará en «la Feliz» a 35 jefes de estado del continente (todos, menos Fidel Castro), durante los días 4 y 5 de noviembre. Naturalmente, la personalidad sobresaliente en la reunión será el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush.

Los medios gráficos vienen ocupándose del caso desde hace unas cuantas semanas. La revista «Noticias» informó al respecto en su edición del 30 de julio pasado, y dijo que Bush llegará con una «comitiva» de cuatro mil personas, la mitad integrada por asesores y la otra mitad por agentes del FBI, unos cuantos de ellos ya presentes en la ciudad. Nada se ha dicho sobre la presencia de gente de la CIA pero, como se sabe, ellos siempre están. Todo, sin contar a la tripulación del Air Force One (avión presidencial) y los cinco Galaxy que lo acompañarán en misión de custodia.

Las fuerzas nacionales, con misiones de custodia y vigilancia, se harán presentes con siete mil efectivos de la Policía Federal, al mando del comisario Carlos Pardal. También, por supuesto, estará la Bonaerense, y no faltará la Gendarmería.

Ya mismo, cuando todavía faltan tres meses para la cumbre, el turismo marplatense tiene un nuevo atractivo, porque los especialistas de seguridad e inteligencia han comenzado a trabajar. El hotel Sheraton, que será totalmente ocupado por la delegación estadounidense, está siendo revisado centímetro a centímetro por expertos, lo que incluye a la nómina del personal del hotel. Se sabe ya que los ingresados a la planta de personal en los últimos seis meses no podrán ingresar al hotel en esos días. Y, aunque nada se ha dicho al respecto, es lógico suponer que todos los empleados serán «radiografiados», en particular aquellos de apellido que «denuncie» una genealogía árabe.

En lo que va del año, adelantados del FBI y la CIA han visitado el balneario. Entre sus tareas ha estado la de alquilar la mayoría de las casas que rodean al Sheraton. También se han interesado en la vida y costumbres de los vecinos.

El macrocentro de la ciudad será «anillado» para cuidar a las delegaciones que se reunirán en el hotel Hermitage y se alojarán en el ya mencionado Sheraton, en el Costa Galana y en el Torres de Manantiales. Serán tres anillos de seguridad cuyos habitantes, después de ser censados -e investigados- recibirán una credencial que los habilitará para circular por el área. No se sabe -señala el informe de Noticias- qué pasará con los recolectores de basura, los proveedores de los comercios, los mismos comerciantes, los socios del Golf Club, situado frente al Sheraton. No se sabe, pero se puede adelantar que quien no tenga la credencial no pasará ni aunque se arrodille y lo pida por Dios (si lo pide por Alá va preso).

Al parecer, el Ejército y la Marina (ambos con bases en Mar del Plata), no tendrán papel alguno. Sí la Fuerza Aérea, que participará con cazabombarderos A-4 Skyhawk y Mirage para instalar un «escudo aéreo», por si aparecen algunos aviones intrusos.

No se podrá impedir que se concentren en la ciudad grupos globalifóbicos que focalizarán su rechazo en la figura del presidente estadounidense. Pero serán contenidos lejos del Hermitage, de modo que no son una precupación para la seguridad. Mayor preocupación será la presencia en el encuentro del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien está muy cerca de ser incluido en el «Eje del Mal» que alberga a Irán y Corea del Norte.

No se puede descartar todavía la versión de que un portaaviones de la «Navy» estadounidense se estacione en la costa marplatense. Se creyó que lo haría para alojar a Bush, y aunque hubo una desmentida, la especie sobrevive. De ser así, lo más práctico sería que la misma cumbre sesione en la cubierta del navío.

Bush llega, además, con otras preocupaciones, mucho mayores que las que le puedan acercar los gobiernos latinoamericanos. La principal es Irak, que cada vez se parece más a Vietnam. Sin considerar los muertos civiles y de la policía irakí (que se pueden contar por decenas de miles), los marines también son víctimas de la resistencia irakí. Sólo los días miércoles y jueves pasados murieron 21. Pegado a Irak, un fundamentalismo cada vez más duro, el de Irán, acaba de anunciar la reanudación de los procesos de enriquecimiento de uranio. Aunque el gobierno iraní lo niega, los Estados Unidos temen que el objetivo sea el de tener la bomba, un «arma de destrucción masiva» como las que no se encontraron en Irak.

Una segunda preocupación de Bush, no menor a las mencionadas y relacionada con ellas, es la caída de su popularidad. Seguramente, los marines muertos influyen, y la marcha de la economía estadounidense también. Quedaría por ver si también incide el creciente fundamentalismo religioso de Bush, que ahora quiere que en las escuelas de su país se enseñe que el hombre fue creado por Dios.


La ciudad de Mar del Plata será virtualmente "invadida" por fuerzas de seguridad -nacionales y de los Estados Unidos- con motivo de la realización allí de la denominada Cumbre de las Américas, que congregará en "la Feliz" a 35 jefes de estado del continente (todos, menos Fidel Castro), durante los días 4 y 5 de noviembre. Naturalmente, la personalidad sobresaliente en la reunión será el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush.

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