Carlos y Camila, de barbacoa en la Australia profunda
No sólo personalidades destacadas de Sydney, sino también los ganaderos de la Australia profunda dieron hoy la bienvenida al príncipe Carlos de Gales y su esposa, Camila, que llegaron procedentes de Papua-Nueva Guinea.
El heredero al trono británico y la duquesa de Cornualles visitaron Longreach, una apartada localidad ganadera de unos 4.500 habitantes, a 1.200 kilómetros de Brisbane.
Allí, el príncipe inauguró uno de los equipos del servicio de ambulancias “médicos voladores” y aseguró que está encantado de volver a Australia, informan medios locales.
Con todo, su visita no despertó demasiado entusiasmo entre los habitantes. “Mucha emoción no hay, no se trata de los reyes”, opinaba una mujer en la radio ABC. “Si al menos fuera el príncipe Harry…”
La localidad invitó a la pareja a una barbacoa, en la que además de chuletas de cordero y solomillo de ternera había espárragos con jamón marinados y maíz asado con nata y cilantro. Un menú que no es precisamente típico del “outback”, la región interior más remota de Australia.
Carlos y Camila continuaron después su viaje, que les llevará a Melbourne, Adelaide, Sydney y Camberra. La visita del príncipe y la duquesa tiene lugar con motivo de los 60 años de Isabel II en el trono.
dpa