Fatal distracción de un anestesiólogo
Alejandro De Muro
DNI 5.081.245
Buenos Aires
Valentín Mercado Toledo tenía cuatro años. Nunca mejor dicho: tenía. Javier Krause, el anestesiólogo del sanatorio Juan XXIII que participaba de una cirugía por una hernia diafragmática, sin mayores riesgos, se los arrebató.
A través de un condenable acto de irresponsabilidad, en lugar de velar por el pequeño, cuando la operación aún no había concluido, prefirió concentrar la atención en su celular. El desenlace fatal era previsible.
La facultad le otorgó idoneidad para cumplir una misión clave: sedar al paciente y allanar el camino para la labor del cirujano.
Sin embargo, en función de su desempeño desaprensivo, puso de relieve que todavía adeuda una asignatura que, sobre todo en Medicina, es indispensable y demanda sensatez y apego a la defensa de la vida. Ojalá que el remordimiento y el mea culpa (si es que los posee) se aúnen y, dentro de 7 años, cuando se lo rehabilite para ejercer la profesión, obre con criterio.
Alejandro De Muro
DNI 5.081.245
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