Inflación: el ajuste solapado del gobierno




NEUQUÉN

Cuando el ministro de economía Martín Guzmán presentó al Poder Legislativo el presupuesto 2021, estimó la inflación para ese año en 29%. La realidad (admitida por el INDEC) registró un 51%. ¿Pero qué significa esto? Que si un presupuesto se elabora a partir de supuestos falsos, no sirve para nada (salvo que le convenga al gobierno).


En un contexto inflacionario, la recaudación a valor nominal excede el cálculo inicial, las facultades (excesivas) otorgadas al Poder Ejecutivo para modificar el presupuesto cuando existan mayores recursos, constituyen una maniobra de discrecionalidad para direccionar mayores gastos del Estado, sin la intervención parlamentaria.


¿Qué establece la responsabilidad fiscal y las buenas prácticas de gobierno? Antes de terminar cada trimestre, debe reproyectarse la hipótesis inicial del presupuesto aprobado; el grado de cumplimiento de metas aprobadas, y una propuesta de asignación de los mayores recursos para ser debatida por la comisión de presupuesto del Poder Legislativo.


Para ser claros, sólo los representantes del pueblo en el Poder Legislativo pueden aprobar el destino de las finalidades y funciones del gasto público, es decir, todos los objetivos de políticas públicas. Si no se trabaja de esta manera, el presupuesto es un trámite legal, pero es una mentira porque no es un plan operativo. Se gasta sin saber para qué sirve, cuáles son los problemas prioritarios que se atienden.


Guzmán dijo que se gastó mucho más, pero que no hubo déficit. ¿Por qué? Porque se dilapidaron recursos extraordinarios generados por el precio internacional de la soja (a niveles que quizás no se vuelva a repetir). ¿Pero en qué gastaron? En la demagogia electoral. Debería haberse invertido para motorizar el desarrollo productivo de todas las economías regionales.


El INDEC no debe estar bajo la órbita del Poder Ejecutivo, porque sus estadísticas tienen un sesgo político y, no muestran una realidad desfavorable, sino algo atenuada. De hecho, la verdadera inflación registrada durante el año 2021 según consultoras privadas, oscila entre el 55% y el 60%.


El INDEC debe ser un organismo técnico e independiente, que reporte al Poder Legislativo, para que las mediciones estadísticas y censales sobre población, vivienda y toda la estructura de cuentas nacionales (incluido el PBI y Geográfico), sea información única y confiable para la planificación económica, tanto pública como privada.


Lo mismo debe ocurrir con las direcciones de Estadística de todas las provincias, para exponer en forma comparativa, por ejemplo, cuántas hectáreas de las chacras están en producción y cuántas están abandonadas. De esa manera, la sociedad puede evaluar que ha hecho el Estado (nacional y provincial) para revertir la situación productiva.


Enrique Omar Driussi
DNI 12638127


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