Los Peritos Mercantiles 1967 y el viejo colegio “San Martín” del Neuquén

Por Beatriz Chávez


En varias oportunidades hemos dejado constancia de que la sociedad neuquina de la segunda mitad del siglo XX giraba, entre otros parámetros, en torno a instituciones escolares que congregaban a la juventud. El viejo Colegio San Martín de nuestra ciudad neuquina fue el lugar que aglutinaba a todos los jóvenes con ansias de completar los estudios secundarios.

Recordemos que nuestro territorio tuvo escuela secundaria recién en el año 1943 con la creación de la Escuela Industrial de la Nación, ciclo medio, que fuera fundada en 1943 con el nombre de “Escuela Técnica de Oficios de la Nación”, con dos anexos, uno Comercial y el otro Profesional de Mujeres. En 1946, el anexo comercial se convirtió en Escuela de Comercio y lo mismo ocurrió con el anexo profesional de mujeres, que en 1947 pasó a ser Escuela

Profesional de Mujeres. El Anexo Comercial se separó del resto de las escuelas y luego se le agregó el curso de Bachillerato. En 1951 se creó la Escuela Normal dependiente de la de Comercio. Dos años después se creó el Departamento de Aplicación, que era la escuela primaria para las prácticas de las alumnas del magisterio. El rector era Domingo Sierro Yánez. Nuestra cursada en la calle Santiago del Estero, enfrente de lo de “Falletti” – aquella librería que también era un lugar de encuentros-, y el “Anexo” en la esquina de Juan B. Justo y Santiago del Estero, vienen a nuestra memoria. En 1970 se inauguró el edificio propio de la Escuela San Martín en Avenida Argentina 935, donde, con sus niveles, continúa funcionando. Asimismo, evocamos que la Plaza Roca era el lugar de reunión de esta juventud, a la salida de la escuela, lugar del que nos retirábamos luego de cursar.

Leer la nómina de los egresados hace evocar la sociedad neuquina de la época. Los hay hijos de comerciantes, vendedores de comercios, policías, gendarmes, políticos, transportistas, chacareros, ferroviarios, docentes, oficinistas, profesionales, entre tantos. Fueron los Peritos Mercantiles 1967: Lila del Carmen Arias. Eva Ana Bernaciak. Nora Emilce Borella. Liliana Beatriz Burlando. Alicia del Carmen Campos. Néstor Armando Cucurullo. Mirta Graciela Ferragut. Martha Isabel González. Pablo Oscar Inda. Norma Susana Laurin. Marta Lillia Mantecón. Elida Beatriz Martín. Alicia Ester Price. Irma Noemí Sig. Florencia Beatriz Sohle. María del Pilar Solsi. José Rino Zambón. María Inés Zingoni. El Ciclo Básico –de 1ro. a 3er. año- reunía a todos los alumnos, solamente nos separaba el idioma –inglés o francés-. Luego, en 4to. año, optábamos por Bachillerato, Comercial Peritos Mercantiles o Magisterio. Teníamos compañeras/os que habían arribado a la provincia neuquina provenientes de otros lugares y que residieron en las casas de los “militares” recientemente construidas, sobre la Avenida Argentina y aledaños. Las anécdotas afloran, los recuerdos de sus preceptores, sus profesores.

Cada Especialidad tuvo preceptores característicos, como lo fueron el Sr. Alé, y Loli Barboza, entre otro para los chicos que cursaban Comercial. Los profesores que acompañaron fueron Contador Urcola, Spelanzón, Dr. Fabani, Sra. Chela de Fabani, la Sra. de López, Prof. Aurelio García, Dr. Sapere, la Sra. Carolina de Lugones, la Sra. de Sorrentino, la Sra. de Ellis; la Sra. de Morán entre tantos. Aún nos acompaña con sus 100 años Beatriz Pérez de Burlando –Tota- quien dictaba clases de Mecanografía; perteneció a la primera Promoción de Peritos mercantiles de la escuela; además ejerció tareas de Tesorera, secretaria en la misma institución.

Realizábamos las clases de Educación Física en el Club Pacífico, usando un riguroso uniforme: shorts blancos, pollerita tableada, bajo la guía de las profesoras Torres Delfino –Gringa- y Rosalba, aquellas correntinas arribadas a la ciudad en la década del ’50, fueron rigurosas: bajo los fríos invernales y sin calefacción, igual corríamos en la pista. Los desfiles se realizaban el mismo día de la fecha patria todas/os uniformados marchábamos a lo largo de la Avenida Argentina.

Conversamos con algunas compañeras de aquellas épocas y nos emocionamos con cada recuerdo “tan visible” de una sociedad en donde todos nos conocíamos, con cada anécdota con los profesores de las distintas asignaturas, con la seriedad de los preceptores (nos reímos al evocar aquellas “inocentes travesuras”, que hoy serían prácticamente humoradas). Hoy los homenajeamos porque revivimos aquellas épocas doradas, pletóricas de una juventud que se mantiene viva en el afecto y la remembranza, imágenes de un Neuquén que el tiempo no borrará.



En varias oportunidades hemos dejado constancia de que la sociedad neuquina de la segunda mitad del siglo XX giraba, entre otros parámetros, en torno a instituciones escolares que congregaban a la juventud. El viejo Colegio San Martín de nuestra ciudad neuquina fue el lugar que aglutinaba a todos los jóvenes con ansias de completar los estudios secundarios.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora