Trayectorias académicas en duda

Por Carta de lector

Mariano Godoy 45.260.280 Micaela Soledad Cáceres 38.533.447 y siguen 40 firmas.

VILLA REGINA

Como estudiantes del IFDC de Villa Regina, hacemos pública nuestra preocupación frente a la situación que atraviesa nuestra institución y, particularmente, frente al apartamiento de cuatro profesoras que forman parte fundamental de nuestros procesos formativos.

Esta situación afecta directamente nuestras trayectorias educativas, especialmente en los profesorados de Educación Especial y Educación Primaria. La ausencia de estas docentes ha generado interrupciones en las cursadas, dificultades en las mesas de examen y una creciente incertidumbre respecto de la continuidad de nuestros recorridos académicos. Hay estudiantes que cuentan con exámenes preparados y con una planificación de mesas necesaria para finalizar sus carreras, mientras que otros actualmente no tienen clases en espacios que quedaron sin docente.

Nos preocupa particularmente que se pretenda resolver esta situación mediante tribunales integrados por docentes que no pertenecen a las áreas específicas de las asignaturas. Una instancia de evaluación requiere conocimientos disciplinares y pedagógicos pertinentes, además del conocimiento de los procesos de aprendizaje construidos durante la cursada. Postergar una mesa puede ser una dificultad; ser evaluados por alguien que desconoce nuestra orientación y nuestros recorridos formativos no constituye una solución adecuada.

Las docentes apartadas no representan solo un nombre o un cargo dentro de la institución. Son profesoras con quienes construimos vínculos pedagógicos basados en la confianza, el acompañamiento y el conocimiento de nuestras trayectorias. Con ellas pudimos expresar dudas, dificultades y procesos de aprendizaje que forman parte de nuestra formación como futuros docentes. Por eso rechazamos que sean consideradas simplemente reemplazables. No solicitamos nuevos docentes: solicitamos que sean reincorporadas.

A esto se suma que, según lo expresado en reuniones con el equipo directivo, se garantizarían cursadas normales y se contemplarían reprogramaciones en caso de dificultades con trabajos prácticos o exámenes. Sin embargo, esas soluciones aún no se han concretado. La contradicción entre lo expresado y las decisiones posteriores profundiza nuestra preocupación y deja nuevamente nuestras trayectorias en espera.