Quiénes son los 6 promotores de la salud que sobresalen en Neuquén

Fueron destacados por el Ministerio de Salud provincia. Ayudan al colectivo trans para que se respeten sus derechos, promueven la donación de sangre y el deporte contra las adicciones, entre otros objetivos.

Sin ser médicos o enfermeros, las personas pueden aportar su granito de arena a su comunidad para promover la buena salud. En Neuquén, seis personas se destacan y fueron reconocidas por el Ministerio de Salud provincial. Las historias son diversas, pero todas las acciones tienen algo en común: ayudan a otros.

“Les agradecemos por todo lo que hacen y el acompañamiento de ustedes nos enorgullece, y nos agranda siempre el corazón. Así que muchas gracias a cada uno de los que está sentado acá de parte de todo el Sistema de Salud”, dijo la ministra de Salud, Andrea Peve, a las seis personas homenajeadas.

«Para mí fue el ir metiéndome en sus historias y realmente luchar, ser la voz de ellas, lo que me propuse fue y lo sigo haciendo, ser la voz de ellas para que sean escuchadas, para que sean respetadas y falta mucho aún», dijo la hermana Mónica Astorga, reconocida por su labor de acompañamiento al colectivo trans.

La monja Mónica Astorga acompaña al colectivo trans para acceder a la vivienda, la salud y el trabajo.

Hubo una palabra que repitió mucho en su diálogo con RÍO NEGRO: escuchar. «Yo invito a las personas trans a soñar, pero también a ver cómo hacer realidad ese sueño», expresó.

Con su tarea en Neuquén promovió diversos espacios. Su trabajo puede verse reflejado en la Casa Santa Teresita y sus talleres. Hay clases de oficios, biblioteca, comedor, espacios de contención con asistencia en psicología y trabajo social. Se brinda también acompañamiento vinculado al consumo problemático y para tratamientos de salud. También se creó el primer complejo de vivienda para mujeres trans en el mundo. Son 12 departamentos, destinados a personas en condiciones de vulnerabilidad. Astorga además impulsó espacios de contención en Córdoba y Mar del Plata.

En tanto, Martín Zubiría fue reconocido por difundir y promover la donación de sangre para salvar vidas. Es nadador de aguas abiertas, runner y ciclista. El deportista unió con una maratón de 33 kilómetros los hospitales Bouquet Roldán, en Neuquén, con el establecimiento de salud de Senillosa, bajo el lema “Donar sangre, salva vidas”. También, con esta premisa, cruzó nadando el lago Lácar, en San Martín de los Andes.

Martín Zuviría promueve la donación de sangre al practicar deportes y alcanzar logros

«En la pandemia, el papá de un amigo se enfermó. Fui a donar sangre a la clínica Raña. Ahí la gente me comentó la falta de donantes de sangre. Yo ya venía con ganas de cruzar el lago Lácar, y pensé que estaría bueno poder transmitir un mensaje porque seguro iba a tener algo de difusión», contó Zubiria.

También se motivó por las campañas que realizó Facundo Arana, que hizo actividades similares. El actor de hecho le envió su apoyo al neuquino por cada acción que hizo y lo replicó en sus redes sociales.

Zubiria anunció que con ese objetivo, en diciembre, correrá desde Villa La Angostura hasta San Martín de los Andes, por el camino a Siete Lagos.

«Tengo varios objetivos en mente y siempre es para transmitir el mensaje y concientizar junto con el deporte, o sea, yo quiero que la gente haga deporte en cierta forma y también que done sangre, creo que es lo mejor, unir esas dos cosas»,expresó.

Otra historia es la de Nora Salvatori en su lucha para la prevención del cáncer. «Educar es prevenir, y prevenir es curar. Hacemos todo lo humanamente posible con mucho amor con mucha esperanza y con mucha perseverancia», enfatizó Salvatori, que fue distinguida por sus más de 50 años de trabajo de promoción de la salud.por su trabajo al frente de Lucha Neuquina contra el Cáncer (LUNCEC),

«En los últimos años, se ha avanzado muchísimo», destacó y al respecto mencionó la incorporación del odontomóvil. Además indicó la importancia de las unidades oncológicas móviles «indispensables en nuestra provincia para recorrer el interior y a todas las localidades». Además se hacen tareas en La Casa de Salud y se atiende en áreas como la oftalmología.

Desde que inició el trabajo del LUNCEC ya se realizaron más de 20 mil mamografías.

Silvana Bagolin fue distinguida por su trabajo en relación con la donación de órganos y la promoción del deporte. Contó a RÍO NEGRO: «Hace seis años que fui trasplantada de riñón, en 2017. Fue un operativo que se hizo multiorgánico». Antes estuvo ocho años con diálisis.

«No me esperaba el trasplante. Como que ya había desistido”, expresó.

Tras todo lo vivido, comentó que le empezó a llegar invitaciones para participar en eventos de deportes de trasplantados y comenzó a conocer a mucha gente de todo el país. «Veníamos de situaciones diferentes, de trasplantes de corazón, médula, hígado, riñón, médula», detalló.

«En el primer encuentro que nos conocimos de todo el país, empezamos a ver situaciones que nos pasaban y cómo podíamos ayudar. Hay muchos pacientes que tienen familiares en otros puntos del país, y nos íbamos comunicando. Fue una red que hicimos y empezamos a colaborar todos. Nos ayudábamos entre todos para promover el deporte y la donación de órganos», dijo.

Bagolin representó a la Provincia del Neuquén en la 2° Edición de los Juegos Patagónicos para Trasplantados, que se realizó en Chubut.

“No me esperaba ser reconocida. Fue una sorpresa muy grande. Lo hago por una cuestión de empatía, porque uno lo ha pasado. Me emocioné mucho. Me decían mi familia que no cae en saco roto lo que vos haces. Uno lo hace desde el corazón», confesó sobre el reconocimiento por parte del Ministerio de Salud.

El deporte como aliado, es lo que aplica Ariel “Cuca” Aila, otro de los homenajeados. Creó en 2004 la fundación “Un día diferente”, que funciona en el oeste de la ciudad de Neuquén. Un espacio para niños y adolescentes.

Ariel “Cuca” Aila creó en 2004 la fundación “Un día diferente”: usa el fútbol en contra de las adicciones

«Está el comedor, la parte deportiva (fútbol y una escuela de boxeo), ahora se logró construir una gran pata gigante que es poder armar el dispositivo de adicciones con profesionales, en donde hay asistentes sociales, psicólogos, operadores, y trabajando con los nexos de centros de salud y con los hospitales del sector oeste», contó Aila.

Su idea fue «darle una mano” a jóvenes con consumos problemáticos de droga y alcohol. “Fue un laburo de hormigas, no fue de la noche a la mañana, fue difícil», indicó sobre el objetivo.

Hoy el espacio tiene una gran concurrencia. Asisten a las actividades de fútbol más de 1000 personas, desde niños de 5 años hasta 35 años. En el comedor se entregan diariamente 200 viandas.

Además, para las personas que se recuperan de las adicciones, se promueven espacios de capacitaciones para que tengan una salida laboral.


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