Burocracia y ajuste: la obra de la Ruta 22 que se frenó cuando debían inaugurarla

Se cumplen siete años desde que comenzaron el tramo Fernández Oro-Cipolletti de la Ruta 22. El corte de cintas estaba previsto para el 18 de junio pasado. Empresarios ratifican que no hay falta pagos y dicen que la parálisis es porque Vialidad no toma decisiones claves para finalizar la ejecución del proyecto.

10 sep 2018 - 00:00

En dos semanas se cumplirán siete años desde que se puso en marcha la ampliación de la Ruta 22 entre Fernández Oro y Cipolletti. Después de sucesivas postergaciones, los trabajos en esos diez kilómetros tenían que estar listos para el 18 de junio pasado. Pero esa fecha de inauguración también pasó sin pena ni gloria. Cuando debía realizarse el corte de cintas ocurrió todo lo contrario: la obra terminó de paralizarse por completo y apenas cinco trabajadores quedaron para atender cuestiones mínimas. Lejos, muy lejos, de los 120 puestos que generó el proyecto en su época de mayor ritmo.

Lo insólito y novedoso que pudo confirmar “Río Negro” es que la Sección 5 no está frenada por atrasos en el pago de los certificados a la UTE conformada por las empresas CPC y CN Sapag.

La certeza sobre ese escenario surge porque no son funcionarios del Ministerio de Transporte los que dicen que las transferencias de recursos no tienen una demora significativa. Los detalles corresponden a representantes del sector empresario, que admiten que el organismo vial tuvo un cambio positivo relacionado con la transparencia de los procesos, pero también advierten que los movimientos internos son demasiado lentos.

“Y en el caso de la Ruta 22, mucho más. El tema se politizó tanto, que ahora nadie quiere quedar expuesto. Entonces todos se pasan la pelota. El expediente va de una oficina a otra y no hay definiciones”, explicó la fuente consultada quien pidió reserva de su nombre.

De esta manera, la ejecución apenas avanzó un 3% en un año y se plantó en el 65% del total, a la espera -según la versión empresaria- de decisiones técnico administrativas dentro de Vialidad Nacional.

Ampliación de obra

Pero está claro que también se trata de una discusión por dinero, porque el organismo considera que todo el proyecto debe ejecutarse con el monto vigente del contrato y el sector empresario sostiene que ese precio corresponde sólo a las obras básicas, sin contemplar varios adicionales relevantes.

Como informó “Río Negro” hace dos semanas, hacer la nueva Ruta 22 desde Fernández Oro hasta el acceso a Cipolletti por Isla Jordán cuesta actualmente 656.501.405,21 pesos.

Se trata del 534% más que el costo estimado el 25 de julio del 2011, cuando se firmó el primer contrato.

La suba fue muy por encima de la inflación acumulada durante los últimos siete años, pero la comparación no puede hacerse en forma lineal, ya que la cifra inicial correspondía a un proyecto de autovía y el precio actual está calculado para una autopista.

Ahora bien, ¿para qué tipo de autopista?

Esa es la pregunta que conduce al nudo de la historia.

De acuerdo a la información que obtuvo “Río Negro”, Vialidad Nacional todavía no definió cuestiones de seguridad y de calidad indispensables para avanzar hacia la etapa final del proyecto.

Se trata precisamente de la “ampliación de obra” que desde el organismo consideraron días atrás “bestial y desproporcionada” y que llevaba los costos por encima de los 1.042 millones de pesos.

Según la fuente empresaria, no hay nada de “bestial” ni “desproporcionado”, porque son aspectos importantes del proyecto, relacionados con la calidad de la carpeta asfáltica, las medidas de seguridad en los tres puentes construidos, el formato de las colectoras y la existencia o no de pasos peatonales por encima de la autopista.

En síntesis, la Nación todavía no decidió si la seguridad y el confort para los usuarios serán con estándares altos o con los mínimos indispensables para que se habilite la circulación.

Mientras tanto, los diez kilómetros más tediosos de la Ruta 22 siguen congelados en el tiempo. Triste postal de una región que un día creyó en promesas y pensó que el desarrollo marchaba sobre ruedas.

La difícil tarea de retomar el ritmo pleno
Más allá de las decisiones técnicas y administrativas pendientes y del complejo escenario para la obra pública, las fuentes consultadas en el sector empresario mostraron confianza sobre la posibilidad de que la Sección 5 de la Ruta 22 se reactive antes de fin de año.
Lo que costará un poco más será alcanzar el ritmo pleno de trabajo, porque “lo peor que le puede pasar a una empresa es la paralización total de un proyecto, como ocurrió entre Fernández Oro y Cipolletti”.
“Aceitar el funcionamiento de todos los rubros que se relacionan en una obra de esta magnitud es lo más costoso, por eso cuando hay que volver a empezar de cero como en este caso, no podemos esperar avances rápidos desde los primeros días”, se explicó.
Fechas y montos en el expediente oficial
De acuerdo a un documento de Vialidad Nacional, los números centrales del expediente 0004802/2018 (expediente madre 0001084/2010), correspondiente a la Sección V de la Ruta 22, son los siguientes:
Licitación: 2 de junio del 2010.
Firma del contrato: 25 de julio del 2011.
Inicio de obra: 23 de septiembre del 2011.
Final de obra estimado: 18 de junio del 2018.
Monto original del contrato: 103.553.267,33 pesos (para una autovía).
Monto vigente: 656.510.405,21 pesos (para una autopista).
Monto ejecutado: 427.929.334,87 pesos (el último certificado es de febrero del 2018).
Avance financiero: 65,18%.

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