Citan a declarar a los Eskenazi por supuesta estafa al Estado
A su pelea con la Casa Rosada por el futuro de YPF, la familia Eskenazi le sumó ahora un inconveniente judicial: el juez federal Sergio Torres citó a indagatoria a Enrique Eskenazi y a su hijo Sebastián por una supuesta estafa al Estado. Ambos deberán presentarse esta semana en los tribunales de Comodoro Py. Según informó ayer La Nación, los acusan de haber entregado facturas falsas por un total de 5.999.320 pesos para justificar gastos en obras públicas que construyó la firma Petersen, Thiele & Cruz, que preside Enrique Eskenazi y cuyo director general es su hijo Sebastián. Estos comprobantes fueron emitidos, sostiene la investigación, por empresas fantasma que no podrían haberle prestado ningún servicio. Así lo indican informes oficiales incorporados al expediente. No obstante, las facturas se usaron para justificar parte de los gastos por supuestas subcontrataciones hechas por Petersen. Fuentes del juzgado negaron cualquier vinculación entre esta citación y la embestida del Gobierno contra YPF. “Es una causa vieja que llega del fuero penal económico. Estábamos a la espera de medidas pendientes que se terminaron de cumplir en el verano”, informaron a La Nación. El 6 de marzo pasado, Torres había citado a los Eskenazi para que se presentaran el 14 y 15 de marzo, pero las defensas pidieron una prórroga y el juez dispuso que fueran indagados el miércoles y el jueves próximos. Las obras en cuestión son la construcción de un tramo de la ruta nacional 3 en Buenos Aires (adjudicada a Petersen en mayo de 2005), la realización de dos puentes en Santa Cruz, también sobre la ruta 3 (contrato de enero de 2003), y la terminación del Centro Cívico de San Juan (acordada en 2005). En la primera obra, las facturas apócrifas suman 3.000.000 de pesos; en la de los puentes de Santa Cruz, 2.700.000, y en la de San Juan, 120.000, informó un funcionario que intervino en el caso. Esta causa es un desprendimiento del caso Skanska, investigación en la que se descubrió una usina de facturas falsas. La justicia federal puso su atención en ellas ante la sospecha –no demostrada hasta ahora en Tribunales– de que se usaban para justificar salida de dinero destinado al pago de sobornos a funcionarios. En el caso Skanska una grabación convalidaba la teoría de los sobornos, pero fue declarada nula. En el caso Petersen, los investigadores constataron que las obras comprometidas efectivamente se realizaron (dato que favorece a los Eskenazi en su defensa de la acusación por estafa). Deben determinar si existieron sobreprecios. Hasta el momento, consideran que eso no está acreditado. (Fuente: La Nación)
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