Cómo explicar a los niños la demencia del abuelo

Cuando los padres de edad avanzada enferman de demencia, no solo los hijos y las hijas, sino también los nietos pueden quedar conmocionados.Recomiendan formas de hablar sobre la situación.

Redacción

Por Redacción

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De repente, la abuela reacciona de manera diferente y el abuelo hace cinco veces la misma pregunta día tras día. Sin embargo, esta realidad no necesariamente tiene que menoscabar la unión entre los abuelos y los nietos. Un papel importante les corresponde a los padres: ellos deben actuar como mediadores y explicar la enfermedad a sus hijos.

En muchas familias, el Alzheimer es un problema importante, dice Christian Leibinness, portavoz de una asociación alemana de investigación sobre el Alzheimer.

Sin embargo, no es difícil explicarles a los niños lo que es la demencia, asegura Elisabeth Philipp-Metzen. Esta gerontóloga y pedagoga social sabe por experiencia propia que los niños son muy receptivos a un problema como la demencia. Esta experta recomienda a los padres que primero aclaren los hechos: “La abuela está enferma. Sin embargo, nosotros podemos hacer algo por su bienestar”.

Los padres no deberían subestimar ni siquiera a los niños pequeños. Ya a la edad de ocho años, los niños y las niñas pueden entender ciertos detalles de conocimientos que aún no tienen. Philipp-Metzen ha dado conferencias a muchos niños sobre la demencia. Ella les explica que las células nerviosas en el cerebro transmiten informaciones y que este proceso no siempre funciona bien en personas con demencia.

Con este conocimiento, los niños pueden aceptar mejor que sus familiares enfermos de Alzheimer hayan olvidado sus nombres. La enfermedad ya no les asusta. Por el contrario: muchos niños quieren cuidar de su abuela o abuelo y mantener el contacto, dice Philipp-Metzen.

Sin embargo, esto solo funciona si las personas enfermas realmente quieren ese contacto. Incluso en fases de demencia avanzadas, los propios padres pueden detectar ese deseo observando el lenguaje corporal y las expresiones faciales de los enfermos, explica la gerontóloga. Una sonrisa o un gesto cariñoso hacia el nieto son indicios de que la persona enferma se siente bien con esa cercanía.

Si los niños tienen miedo al contacto o no les interesa acercarse al familiar enfermo, los padres no deberían obligarlos a que sí lo hagan. Para los niños puede ser estresante que los abuelos de repente se echen a llorar o a gritar, se comporten de manera agresiva o simplemente se marchen, advierte Philipp-Metzen.

Para los nietos es muy importante ver a sus padres tratando de forma competente a los abuelos con demencia. Si los padres manejan bien este problema, los niños generalmente también lo hacen.

Por tanto, los padres son el ejemplo a seguir para los niños. Sin embargo, esto también funciona así a la inversa: los adultos también pueden aprender algo del comportamiento de los niños, sobre todo de los pequeños. Es muy importante comunicarse con los enfermos de demencia a nivel emocional, explica Philipp-Metzen. Generalmente, los niños saben hacer esto muy bien. También la experta en demencia Sonja Steinbock atribuye a los jóvenes la capacidad de desarrollar rápidamente una relación de empatía con otras personas. “Los niños tienen todo para acompañar a una persona demente”, subraya Steinbock.

Fuente:DPA


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