Cómo lograr que la escuela sea un espacio para todos
Se debatió en San Martín sobre la educación inclusiva. La principal barrera es el miedo a lo diferente, aseguran.
SAN MARTÍN DE LOS ANDES (ASM).- La principal barrera a quebrar en procura de una «escuela para todos», es cultural. «Pavura», dice la experta italiana María Seira Ozino, para definir al temor a lo desconocido como el componente clave a vencer en un proceso «fatigoso», que acaba de cumplir 30 años en la península, para consolidar una educación pública que sea inclusiva de los niños y jóvenes con discapacidades. En igual sentido, la profesora pampeana Silvia Bersanelli llama la atención sobre la necesidad de coordinar acciones en todo el país, con el mismo objetivo: la difusión, la concientización, la capacitación… la integración.
Seira Ozino y Bersanelli fueron dos de las destacadas disertantes del Primer Encuentro Regional de Educación Inclusiva, que se realizó en esta ciudad organizado en forma conjunta por la asociación civil sin fines de lucro «Puentes de Luz» (www.puentesdeluz.org.ar) y la Escuela del Sol.
Seira Ozino es profesora de la Licenciatura en Ciencias de la Educación Primaria y Formación de Profesores de Apoyo a la Integración de alumnos con discapacidad, en la Universidad de Turín, además de consultora y presidenta de una asociación italiana que se ocupa del tratamiento e investigación de la problemática de la discapacidad. A su turno, Bersanelli es directora de Educación Inclusiva de La Pampa, profesora de irregulares motores y magister de la Universidad de Salamanca en Integración de Personas con Discapacidad.
En diálogo con este diario, en un aparte de las jornadas que se realizaron en el Centro Cultural Cotesma, ambas especialistas coincidieron en enmarcar la «escuela para todos» en el contexto de los derechos humanos elementales. Es que el concepto inclusivo «fue construido a partir de la llamada declaración de Salamanca, en el ´94, pero no se restringe a la integración de personas con discapacidad. La escuela tiene que estar abierta también a los niños con familias en riesgo; a las mujeres, que no en todo el mundo acceden a la escuela»; a las minorías étnicas… es un concepto de derecho humano básico».
Pero en la Argentina, hay una cuesta adicional a remontar. Bersanelli la expone a su modo: «La última gran crisis que hemos vivido no sólo provocó niveles excepcionales de pobreza, sino que también bloqueó los procesos de capacitación, la formación docente. Hoy no hay suficiente recurso humano para trabajar en la integración escolar de las personas con discapacidad. Ese recurso hay que formarlo y para eso hay que invertir. Sin embargo, no es una inversión imposible; por el contrario, está al alcance de un gobierno si hay una política cara en ese sentido. Nosotros lo hemos hecho en La Pampa».
Seira Ozino, a la vez, admite que el proceso de integración no se logra de modo mágico e instantáneo. «Es un proceso largo y fatigoso, y justamente en estos días, en Italia se cumplen 30 años de esta política nacional, y estamos trabajando en un balance de la conciencia y la calidad de la integración, que indudablemente ha tenido sus altas y bajas pero con grandes conquistas que han aportado grandes beneficios para todos los chicos en general y para la escuela en su conjunto». En ese sentido, explicó que «la escuela ha hecho escuela, porque se ha cambiado la didáctica, se ha cambiado el modo de concebir la filosofía de la educación, el modo de hacer la escuela y de relacionarse con los padres, de trabajar en red con todos los profesionales, con las asociaciones civiles…».
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar