Cómo son las facturas de crédito

Desde el mes pasado rige para las empresas del sector petrolero el uso de facturas de crédito electrónicas. Un contador especializado explicó cómo funcionan y las ventajas que generan en especial para las pequeñas empresas al utilizarlas como pagaré.



Carnicero detalló que los comprobantes adquieren un valor negociable y pueden ser vendidas por fuera del sistema bancario.

Carnicero detalló que los comprobantes adquieren un valor negociable y pueden ser vendidas por fuera del sistema bancario.

A partir del mes pasado entró en vigencia para el sector Petróleo, Minas y Canteras la Factura de Crédito Electrónica (FCE) para las operaciones entre empresas grandes (operadoras y de servicios especiales) y las pymes. Por el momento será para montos de seis millones de pesos pero en diciembre incluirá todas las operaciones superiores a 100.000 pesos.

“La FCE es una factura por venta de bienes o servicios que se transforma en un título valor, es decir un crédito comercial se convierte en un crédito financiero. Tiene un monto y una fecha de pago aceptados, es como un pagaré. La pyme puede ofrecerla y alguien comprarla con una tasa de descuento”, explicó el contador Ignacio Carnicero.

Si bien las leyes argentinas no establecen una fecha de pago para el proveedor como ocurre en otros países, la factura tiene fecha de vencimiento, y por lo tanto hay una certeza de pago. “Las empresas grandes no se van a arriesgar a atrasarse en los pagos porque pueden recibir sanciones y en un futuro quedar en un listado de incumplidores”, comentó.

Cuando una pyme presenta su factura a la empresa grande tienen que transcurrir 30 días antes de que se transforme en una FCE. En ese lapso puede ocurrir que la empresa la cancele (por ejemplo otorgando un cheque de pago diferido); que se rechace por algún motivo; o que se acepte por un monto, que puede tener descuentos por errores de calidad o multas. Si transcurre ese mes sin una definición, la factura queda aceptada tácitamente por un 80% del monto, ya que se aplican las retenciones impositivas.

En números

100.000
pesos será desde diciembre el monto a partir del cual las facturas de crédito deberán ser electrónicas.
30 días
es el plazo que debe transcurrir para que una factura se convierta en crédito.

Ya con la FCE en su poder, la pyme puede aguardar la fecha de pago o negociarla. “Hay un sistema informático que maneja la Caja de Valores SA, que es el agente de custodia de todos los títulos valores de la Argentina. También habrá una plataforma electrónica para vincular a vendedores e inversores interesados, que seguramente sea llevada adelante por los bancos, que harán una evaluación de riesgo y propondrán un porcentaje de descuento”, precisó Carnicero.

En ese sentido dijo que “lo importante es que se le da un valor negociable a la factura, antes el único que podía comprarla era un banco, que hacía una evaluación de la pyme”. Explicó que “ahora una FCE electrónica extendida por una operadora es como un cheque firmado por esa empresa, ya no importa la pyme que prestó el servicio, el deudor es calificado como triple A”.

Recordó que el régimen de factura de crédito “ya tuvo un par de fracasos en la Argentina, pero ahora el gobierno está convencido de que va a prosperar y está actuando en consecuencia”.

Un sistema con beneficios para las pymes y el mercado bursátil

El régimen de Factura de Crédito Electrónica implementando por la AFIP permitirá reducir el costo financiero y un ahorro en los costos operativos de las pequeñas y medianas empresas, al mismo tiempo que contribuirá a la mejora de la competitividad de toda la cadena de valor de la actividad hidrocarburífera.

El cronograma de implementación empezó en marzo para el sector automotriz y en junio se sumaron el suministro de agua y gestión de residuos; de gas y electricidad; y el petróleo, minas y canteras. Finalizará en noviembre con comercio.

“Hoy la Argentina tiene un volumen bursátil ínfimo, incluso con respecto a países de la región. La FCE lo hará crecer porque justamente uno de los lugares donde se puede negociar es la Bolsa de Comercio. Para eso tendrán que abrir una cuenta comitente, como la que se necesita para comprar bonos o títulos públicos”, explicó Carnicero.

Comentó que las Sociedades de Garantía Recíproca tuvieron un gran desarrollo en el último tiempo y que “las pyme que lo entendieron y se sumaron pueden tener grandes beneficios”.


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