Compra de rosales

El que pega primero...

Por Redacción

Hay dos cosas que son indiscutibles: existen pocos jardines donde no se planten rosales y, por otro lado, en nuestra región se producen plantas de excelente calidad y resistencia. Motivos más que suficientes para tratar de orientar a los que quieren engalanar sus jardines con la “reina de las flores”.

Independientemente de los tipos e innumerables variedades que actualmente se ofrecen en el mercado, a tal punto de que hasta a los especialistas se les hace difícil diferenciar una arbustiva de una grandiflora o incluso de una inglesa, lo que importa en este momento es la mejor forma de elegirlos a raíz desnuda.

Es tentador comprar plantas baratas, pero estas son obtenidas de gajos de variedades certificadas creadas por contados viveros en el mundo, pero ninguno en nuestro país. Aquí sólo se las reproduce y sería lo mismo que usted las haga “de podo” en su casa… no es fácil pero sí posible.

Esas plantas, obtenidas de variedades selectas sólo por su belleza floral, no tienen resistencia a enfermedades del suelo. Pueden prosperar meses o muchos años, eso es cuestión de suerte, pero de un día para otro pueden quedar fulminadas y junto con ellas las ilusiones.

Para lograr plantas injertadas, un vivero debe dedicarle tres años de cultivo. El primer año se siembra la semilla, al segundo se injertan las variedades y al tercer “verde” se venden al público. Obviamente, esto encarece la producción.

“COSECHA” Y VENTA

Un vivero produce grandes cantidades de diferentes variedades, lo que le asegura un volumen que permita obtener ganancias. Ese gran volumen no se puede “cosechar” en un día sino en semanas y a medida que se extraen, se llevan a lugar frío y húmedo para conservarlas.

Si la extracción comienza –por ejemplo– en junio y la venta se extiende hasta fin de julio o principios de agosto, a medida que pasan los días la madera del rosal, que es sumamente esponjosa, se va deshidratando.

Otro detalle importante es tener claro qué espacio se les va a destinar y de acuerdo con ello elegirlos en un catálogo que explique no sólo forma y color, sino cómo crecerán en ancho y alto. Esto es importante especialmente con los trepadores, porque hay algunos cuyo vigor sólo los hace aptos para espacios muy amplios de muros.

Cuál es el consejo entonces… asesórese convenientemente y compre lo antes posible. Trataré de acompañarlo hasta la plantación, pero “dendemientras”, ni bien las haya comprado sumérjalas totalmente en agua por lo menos la noche anterior a la plantación, para que recuperen la turgencia perdida. Hasta chau.

TEODORICO HILDEBRANDT

ELJARDIN@RIONEGRO.COM.AR

jardinería

Rosales injertados trepador y polianthas en variedades de color blanco y rosado en diferentes ubicaciones en el parque de Graciela, en Cipolletti.


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