Copol III, signado por los desastres
En el oeste de la ciudad de Neuquén, los vecinos denuncian la indiferencia de los gobernantes.
NEUQUEN (AN).- Imponente, con su enorme estructura arquitectónica de moderno diseño, como un centinela el estadio «Ruca Che» domina la escena y atrae todas las miradas. A sus lados se extienden los baldíos, cubiertos de maleza y salpicados de montones de basura y escombros; los terrenos removidos por construcciones en marcha y las calles polvorientas.
Ese contrastante paisaje de avanzada y atraso ofrece el barrio Copol III, enclavado en uno de los sectores más dinámicos del oeste de la ciudad. Quizá fue el explosivo crecimiento de urbanístico y demográfico el causante de tanto desarreglo. Una realidad que los vecinos se empeñan en cambiar, a pesar de la indiferencia de los funcionarios de los que sólo reciben promesas que nunca se cumplen.
«De qué nos sirve tener uno de los gimnasios más modernos del país a la vuelta de la esquina, si nuestros chicos tienen que jugar a la pelota en la calle», señaló con una rara mezcla de bronca y desencanto una vecina. Razones no le faltan: el estadio, una obra demandó varios millones de pesos para su construcción, se erige precisamente y como una ironía en el predio que estaba destinado a la plaza y espacios verdes.
El sector ya es considerado un barrio más, abarca terrenos de San Lorenzo Norte y San Lorenzo Sur y tal vez también, esa pertenencia a dos jurisdicciones, sea la razón de una adecuada falta de planificación.
La mayoría de los habitantes pertenecen o han pertenecido a la policía provincial. Las viviendas, alrededor de 400, fueron construidas por el impulso de la ya inexistente Cooperativa Policial. Tiene dos antecesores, los barrios Copol de la zona de Alta Barda y el de la calle Alderete, en Sapere.
El Copol III está delimitado por las calles Doctor Ramón, Moritán, Belgrano y Godoy y desde cuando fue hecho, hace unos doce años, acarrea necesidades estructurales nunca satisfechas.
La educación
Una de esas carencias en una escuela primaria, una secundaria y de un jardín de infantes. Directamente, no fueron planificadas.
Este «olvido» de las autoridades obliga a los vecinos a mentir cuando les preguntan el domicilio. Para poder anotar a sus hijos en las escuelas de otros barrios dan la dirección de algún familiar o amigo.
Eso les significará después gastos extras, por ejemplo para el transporte, pero no tienen opción. La escuela más próxima queda a más de diez cuadras, fuera del radio que le corresponde al establecimiento.
Los vecinos se quejan de no tener un centro comunitario ni algún lugar para las reuniones dónde abordar las problemáticas del sector o desarrollar cualquier otro tipo de actividad comunitaria.
Ni hablar de la falta de limpieza en los predios todavía no cubiertos por complejos habitacionales; el cuidado de las calles; la falta de construcción del cordón cuneta; las falencias pluviales que cuando llueve convierten en lagos algunos sectores.
El estadio «Ruca Che», es motivo de irritación para algunos vecinos. «No sólo no satisface las necesidades de ofrecer un espacio para el deporte y la recreación, sino que parece un «país aparte», con interés que nada tienen que ver con los vecinos», señaló una mujer.
«De qué nos sirve tremendo gimnasio si solamente lo podemos mirar», se quejo Víctor Reta, integrante de la subcomisión vecinal.
«Todo muy lindo, muy bonito el edificio -dijo Teresa Bosques, una vecina- pero cuando les pedimos a quienes están al frente que colaboren con las actividades barriales o solicitamos algún beneficio para nuestros hijos, ponen excusas o se hacen los sordos».
Otra vecina recordó que «una vez que organizamos un pesebre viviente les pedimos si podían colaborar con un escenario y dijeron que no tenían ninguno. Nunca se acercan a los vecinos».
En la municipalidad -«lejos, allá en el centro», dicen en el barrio- nadie escucha las quejas del vecindario.
Basurales en los baldíos y calles anegadas
NEUQUEN (AN).- «Cuando estaban haciendo campaña todos los días pasaban flotillas de empleados municipales que limpiaban los terrenos. Hasta de noche venían. Ahora tenemos que quemar los desperdicios para que los baldíos no se conviertan en basurales». Una vecina de Copol III no se preocupó por disimular su disgusto con las autoridades ante la falta de respuesta a los reclamos.
Dicen que desde que asumieron las nuevas autoridades han «inundado» las diferentes dependencias municipales con notas. Entre muchos otros puntos, pidieron que exigan a los propietarios de los baldíos que erradiquen los basurales y los cierren.
Puntualmente, reclamaron a la subsecretaría de Servicios Públicos que active la limpieza los terrenos baldíos.
Se trata de doce lotes y dos manzanas completas que presentan un estado de abandono y suciedad tal, que se convierten en focos de infección y sitio propicio para malvivientes.
A la Obras Públicas le hicieron saber que la mayoría de las calles que atraviesan el barrio todavía son de tierra, aunque ya está aprobada la licitación del asfalto que los vecinos pedían desde hacía 30 meses.
Para dar inicio a las obras la empresa exigió que la municipalidad garantice que pagará el monto correspondiente a los vecinos que no puedan afrontar los costos, así como también del 20 por ciento de las cuotas atrasadas.
«Quiero pedirle al intendente que no haga oídos sordos y ojos que no ven a las realidades de su ciudad», demandó Alicia Pereyra, ofuscada por no sentirse escuchada por el ejecutivo municipal.
La calle Belgrano sólo tiene un semáforo en el sector y las arterias que desembocan en ella carecen de cordón cuneta.
Esa calle, principal acceso al centro de la ciudad desde el oeste, se transforma en «lago» cada vez que llueve, porque la boca de tormenta es muy estrecha como para absorver el caudal que desemboca desde las bardas.
«Nos cobran los impuestos como barrio residencial y ni siquiera hacen el mantenimiento de las calles de tierra», protestó Zalazar y agregó «el regador pasa sólo cuando llueve, parece una cargada».
La plaza que no se hizo
NEUQUEN (AN).- En 1988, cuando se loteó la chacra 164 se destinó el lote 5 para ser el espacio verde del nuevo barrio. Seis años después, Derlis Kloosterman, por entonces intendente de esta capital, decidió desafectar y vender esas cinco hectáreas.
La intendente no previó destinar otras tierras para construir la plaza del barrio que, por este motivo, se ve privado de un lugar al aire libre para el esparcimiento de grandes y chicos.
El terreno fue adquirido por la Fundación Cristiana del Deporte (FCD), que hace dos años mensuró y cedió la porción denominada lote 5b a la provincia, que construyó allí el estadio Ruca Che.
La FCD sólo edificó en la porción 5a, donde levantó una iglesia y su propio gimnasio. El lote restante está delimitado por un cerco perimetral y su estado de higiene y conservación es bastante bueno. Ese espacio habitualmente es utilizado como estacionamiento cuando se realizan eventos.
Desde la subcomisión vecinal se solicitó al intendente, Horacio Quiroga, que «tome las medidas necesarias para recuperar el predio y construir allí la plaza».
Al no tener un lugar donde reunirse con libertad los jóvenes se juntan en las veredas y practican deportes en las calles. Muchos vecinos se quejan a los padres o discuten con los jóvenes que terminan sintiéndose fuera de lugar en todo sitio del barrio.
«Si jugamos en un baldío, está mal porque es un baldío. En la calle tampoco nos dejan por los autos, ¿qué quieren, qué no salgamos de la casa?», se preguntó Luciano, un adolescente del barrio. La plaza cada día se hace más indispensable porque hay más de dos mil chicos y además porque no sólo es un lugar para los jóvenes sino «una necesidad para la salud del barrio», explicó Zalazar.
NEUQUEN (AN).- Imponente, con su enorme estructura arquitectónica de moderno diseño, como un centinela el estadio "Ruca Che" domina la escena y atrae todas las miradas. A sus lados se extienden los baldíos, cubiertos de maleza y salpicados de montones de basura y escombros; los terrenos removidos por construcciones en marcha y las calles polvorientas.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios