Crecen las denuncias por violencia de género en San Antonio Oeste



Desde que se implementó a nivel nacional el aislamiento social obligatorio, en San Antonio se duplicó el número de las denuncias por violencia psicológica.
Los datos surgieron de los registros de la comisaría de la mujer. Con respecto a los casos de agresiones físicas, la cifra se mantuvo, pero, de igual manera, es alta.

“Las mujeres van tomando consciencia y ya no permiten ser denigradas, humilladas, descalificadas verbalmente ni sometidas a todo lo que engloba la violencia psicológica. Desde gritos e insultos hasta tormentos mentales. Pero también ese dato nos habla de lo acorralada que se siente una mujer en el contexto de aislamiento, cuando viene conviviendo con un violento”, explicó Mercedes Pietranera, la secretaria de géneros de la Provincia.

Los datos surgieron de los registros de la comisaría de la mujer que funciona en la ciudad. Con respecto a los casos de agresiones físicas, la cifra se mantuvo, pero de igual manera es alta.

“Desde que se determinó al aislamiento obligatorio hubo 8 denuncias de maltrato psicológico y 4 de maltrato físico. Las presentaciones por el primer tipo de violencia vienen en alza, mientras que las otras hasta ahora mantienen el número que en la localidad se venía registrando, que no es para nada bajo”, apuntó Pietranera.

“Lo que ocurre con los casos de violencia doméstica es que ahora se visibilizan aún más porque por el aislamiento producto de la pandemia bajó la tasa de delitos que se registran puertas afuera”, dijo la secretaria.

Además, recordó el protocolo que se puso en marcha ni bien se inició la cuarentena. El mismo permite que utilizando como código de alerta la frase “barbijo rojo”, las víctimas de maltrato puedan denunciar sin necesidad de llamar por sí mismas o acudir a la fiscalía o sede policial.

“Esto se acordó con el colegio de farmacéuticos. Porque las farmacias están, ahora, en la primera línea de atención, y son las que permanecen abiertas. Si una mujer se acerca o llama a una farmacia y pide un “barbijo rojo” el que la atienda sabrá que hacer. Le responderá “no hay” y le pedirá los datos para contactarlo cuando lo reciban, y en realidad esos datos serán los que luego le brindará a la gente del 911, a los que llamarán para que envíen ayuda”, detalló Pietranera.

La profesional también destacó que cualquiera que sepa de un caso de abuso doméstico puede llamar para denunciar. “Si se comunican al 911 para dar cuenta de esto no les pedirán sus datos personales, sino los de la persona por la que alertan, el domicilio de ésta en realidad, para que envíen a alguien a constatar”, finalizó la secretaria.


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