Cristina se esfuerza para retomar la iniciativa

Regresó de El Calafate y dedicó toda la jornada a analizar medidas de alto impacto. Malestar con Aníbal Fernández.

Redacción

Por Redacción

BUENOS AIRES (ABA).- «Lole (por Carlos Reutemann) es un amigo». Tonificada luego de su descanso en El Calafate, donde caminó e hizo minitrekking, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, habría resuelto ayer que el aumento a los jubilados a partir del primero de marzo sea del 12%.

Además, según se dejó trascender a «Río Negro», repasó con el ministro Julio De Vido y el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, lo que se viene en materia de obras públicas y aumentos tarifarios. E, incluso, se analizó, al margen de la expropiación de Aerolíneas Argentinas ordenada por el Congreso, un decreto para acelerar la toma de dicha empresa hasta hace poco en manos de españoles. Anoche, ya había un proyecto de redacción elaborado por el ministro Carlos Fernández.

Un funcionario reveló a «Río Negro» que es inminente el anuncio de los aumentos en tarifas públicas, tema que Cristina conversó con De Vido, a quien le pidió que se aceleren las obras proyectadas en todo el país.

Con el canciller Jorge Taiana abordó el viaje que emprenderá la semana próxima a Cuba. Uno de sus principales objetivos es que una vez en la isla se le otorgue un permiso a Hilda Molina, para poder viajar a Buenos Aires y reencontrarse con su hijo y nietos.

El ministro está haciendo gestiones al máximo nivel con el gobierno de Raúl Castro, pero mantiene el hermetismo, para no molestar a los cubanos que -se señaló a este diario- «nunca aseguran nada».

«Hay una luz de esperanza», dijeron las fuentes consultadas.

Sobre el aumento a los jubilados, algo pautado por ley, el titular de la Anses Amado Boudou, anticipó que el porcentaje que regirá a partir del primero de marzo se conocerá el 15 de febrero. Oscilaría en un 12%.

¿Cambios de gabinete?

Cristina no se hizo eco de los rumores periodísticos sobre inminentes cambios de gabinete. Se sabe porque hizo público que está fastidiada con el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, a quien retó la semana pasada. Pero es díficil que lo mueva en un año electoral, donde la madre de todas las batallas otra vez tendrá lugar en la provincia de Buenos Aires.

Algunos señalaron que Aníbal podría ser destinado a alguna embajada. «No sería bueno dejarlo suelto», se indicó. Se adelantó además que la presidenta insistirá en demandarle soluciones para contrarrestar los problemas de inseguridad. Otro ministro que está en la mira es Jorge Tedesco, de Educación. En la Rosada consideran que no ha podido mostrar suficientes realizaciones en un ámbito tan sensible. Se buscaría a un funcionario más joven.

De producirse, los cambios se conocerán entre febrero y marzo, porque luego la campaña estará en la calle. Nada se dijo de las versiones difundidas por un diario porteño sobre la salida del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. Un vocero del neuquino señaló que «son todas falsedades».

En los próximos días, se conocerán detalles de los planes para beneficiar a los taxistas y se develará el misterio sobre la deuda pública. La intención del Estado es recomprar bonos para alejar las posibilidades de un default.


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