¿Cuál fue la causa penal que enojó a la Rural de Viedma con los jueces?

Una causa por abigeato llegó al Tribunal de Impugnación que resolvió una nueva audiencia de cesura. Allí los dos condenados recibieron penas de cumplimiento condicional.





El juicio inicial se realizó en febrero de este año. Foto: archivo.

El juicio inicial se realizó en febrero de este año. Foto: archivo.

La Sociedad Rural de Viedma está de punta con los jueces. Su presidente, Juliana Bugiolachi emitió un comunicado para fustigarlos y, luego, lo institucionalizó cuando el domingo cerró la Muestra Rural pidiendo a los magistrados que “reflexionen” y que impartan “Justicia para que nos digan que vivir dentro de la ley es mejor”.

El enojo institucional con la Justicia tiene origen en sentencias por un caso del robo y faena de cinco animales, con dos condenados.

El hecho en cuestión se produjo en mayo del año pasado, en un establecimiento rural de la zona de San Antonio Oeste, por el que fueron detenidos los hermanos Alexis Maximiliano y Ariel Benito Firmapaz e incluyó una persecución que culminó en cercanías de General Conesa.

En febrero se realizó el juicio y los jueces Carlos Reussi, Juan Martín Brussino Kain y Adrián Dvorzak condenaron a Alexis a la pena de cuatro años de prisión por el delito de abigeato agravado y a Ariel a tres años de prisión en suspenso y a realizar 200 horas de trabajos no remunerados en favor del Estado, fuera de sus horarios habituales de trabajo, a cumplirse en el hospital Aníbal Serra de San Antonio Oeste.

La acusación fue ejercida por el fiscal Guillermo González Sacco y la fiscal adjunta Mariela Coy, en tanto que Manuel Maza y Diego Perdriel fueron los defensores.

Necesitamos que los jueces reflexionen y se den cuenta de la importancia de su trabajo. Necesitamos jueces idóneos, trabajadores, responsables, valientes, independientes, dispuestos a impartir Justicia que nos digan que vivir dentro de la ley es mejor”.

Juliana Bugiolacchi, presidente de la Sociedad Rural de Viedma.

Según la acusación fiscal se les atribuyó a los hermanos Firmapaz haber ingresado al establecimiento rural denominando “Laguna Cortez” y dar muerte, mediante disparos de armas de fuego, a cinco cabezas de ganado mayor (vacuno) raza Hereford Pampa Colorado. Además, la sentencia incluía a una tercera persona que nunca fue identificada.

La defensa apeló el fallo ante el Tribunal de Impugnación para modificar el delito de abigeato agravado, basándose en que nunca se comprobó la participación de una tercera persona y que fueron dos y no cinco, los animales que “se apoderaron ilegítimamente”. En ese sentido durante el debate recordaron la jurisprudencia del Superior Tribunal de Justicia que en un fallo de 1999 estableció que para la consumación del delito al animal: “se lo mata, se lo faena y se lo saca del campo”.

En tanto, para la fiscalía “los cinco animales fueron decapitados y los despansaron” y sostuvo que “el abigeato se puede cometer de dos maneras, robándose los animales o produciéndole la muerte”.

Luego del análisis de los planteos el TI integrado por Adrián Zimmermann, Miguel Cardella y Rita Custet resolvió por mayoría cambiar la calificación a abigeato simple y reenvió la causa para una nueva cesura.

Defensores y condenados, durante el juicio. Foto: gentileza.

Todo se cerró con un fallo de un segundo tribunal -integrado por los jueces Marcelo Alvarez, Itziar Soly y Daniela Zagari- que aceptó un acuerdo entre la Fiscalía y los defensores de los imputados, que estableció la pena de tres años de prisión de cumplimiento condicional para Alexis Firmapaz y de dos años y seis meses para su hermano Ariel.

Además, se establecieron como pautas de conducta: fijar residencia, someterse al cuidado del Patronato de Asistencia a Presos y Liberados y abstenerse de tomar contacto con la víctima.

Por otra parte rechazó el planteo de la fiscalía para el decomiso del vehículo utilizado durante el hecho y dejó sin efecto la medida cautelar que consistía en el uso de dispositivos electrónicos por parte de ambos condenados.


Duro reclamo de los ruralistas


El cambio en la sentencia, que permite la libertad condicional de los condenados no cayó bien entre los productores de la zona y Juliana Bugiolacchi, presidente de la Sociedad Rural de Viedma, fue contundente en el reclamo

Mediante un comunicado señaló que “los ciudadanos nos estamos hartando de la injusticia y de que todo el trabajo de los jueces esté centrado en buscar argucias legales para beneficiar delincuentes y castigar a las víctimas”.

“Las pruebas nunca les parecen suficientes” indicó Bugiolacchi quien arremetió contra las jueces que trabajaron el caso durante las diferentes etapas, pero “aclaremos que acá tuvimos al juez Zimmermam, quedó en minoría, para demostrar que no todos son saca presos” y dijo que “están en el club de defensores de las víctimas de la sociedad, los abolicionistas otra vez dijeron ¡presente!”.

Ya en el marco del cierre de la exposición rural, el pasado domingo institucionalizó el reclamo en su discurso de cierre.

“Todo el trabajo, todo el esfuerzo, toda la inversión que hacemos día a día, esperanzados en que un futuro es posible, no sólo para nosotros sino para nuestro país, no sirve de nada sin el trabajo de los jueces” indicó.

Agregó que “los jueces hablan a través de sus sentencias, y si cuando hablan nos dicen que el abigeato no es tan grave, que la corrupción no importa, que la droga es un esparcimiento, que hay que ver si la luz estaba prendida o apagada, si tienen título de víctimas de la sociedad o son chorros de guante blanco cuyos derechos siempre van a ser privilegiados por sobre el resto de los ciudadanos, entonces estamos fritos”.

Bugiolacchi dijo que “necesitamos que los jueces reflexionen y se den cuenta de la importancia de su trabajo. Necesitamos jueces idóneos, trabajadores, responsables, valientes, independientes, dispuestos a impartir Justicia que nos digan que vivir dentro de la ley es mejor”.

Necesitamos Justicia justa” enfatizó la dirigente.


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