Dueños de locutorios acusan a Telefónica

Denunciaron que les reclamaron pagos ya realizados, les cortaron el servicio y quedaron al borde de la bancarrota. Los propietarios de una cadena con locales en Neuquén y Cinco Saltos llevaron el caso a la Justicia. En la región habría unos 20 damnificados, y los reclamos superarían los 20 millones de dólares. La empresa sostiene que son "deudores morosos".

NEUQUEN (AN).- Los dueños de varios locutorios instalados en esta ciudad y Cinco Saltos acusó a Telefónica de Argentina de haberlo estafado al reclamarle facturas ya canceladas, cortarle el servicio y ponerlo al borde la bancarrota. Otro comerciante de esta capital denunció una situación idéntica, aunque aún no ha realizado planteos judiciales. Aseguran que en la zona sur del país hay una veintena de casos, con unos 20 millones de dólares en danza.

El denunciante, a quien le reclaman una deuda de 400 mil pesos, llevó el caso a la Justicia con una convocatoria de acreedores, contraatacó con la impugnación de los reclamos y preparó el camino para otras acciones.

La empresa rechazó los cargos y ratificó el reclamo. «Estamos dispuestos a negociar, pero si es necesario dirimiremos el caso donde corresponda», dijo un directivo de la firma.

Mario y Ricardo Arónica, con el patrocinio de Darío Tropeano, denunciaron el caso en el juzgado 7 de Cipolletti donde se tramita el concurso de acreedores planteado por los comerciantes.

«Ante el injustificado y arbitrario reclamo de Telefónica por una deuda inexistente, a mi cliente no le quedó otra alternativa que recurrir a la Justicia. El reclamo de la empresa es un disparate total y está plenamente evidenciado en la documentación aportada», dijo Tropeano.

Los Arónica iniciaron su actividad hace doce años y fueron de los primeros en el rubro en esta ciudad y Cinco Saltos, con cinco locales. Sus locales funcionan en el microcentro de Neuquén, poseen además cabinas en otros comercios y una docena de aparatos semipúblicos en diversos lugares. Facturaban, antes del conflicto, más de 50.000 pesos mensuales.

«El daño que nos han hecho es atroz. A fin de año las pérdidas eran de unos 600.000 pesos, pero por sobre lo estrictamente económico y financiero está el perjuicio a la familia, por la presión que significa esta situación de apremio», dijo Ricardo Arónica, quien administra los locales de esta capital. Los problemas comenzaron en abril de 2001 cuando la prestataria del servicio les reclamó facturas impagas por 230.000 pesos. «Hicimos de inmediato los descargos presentando los recibos, otorgados por la propia empresa, demostrando que las facturas estaban canceladas en tiempo y forma», señaló el abogado.

Les reclamaron por cheques de terceros devueltos sin fondos, librados contra bancos de diversas provincias del país, incluso muy alejadas de la zona. «Algo imposible de que ocurriera, porque como lo estipulan los contratos, los clientes sólo pueden cancelar los pagos con cheques propios. Mi cliente los hizo en tiempo y forma, por el sistema Rapipago que funciona en el edificio de Telefónica. Tenemos toda la documentación respaldatoria», argumentó Tropeano.

«Río Negro» consultó sobre el caso en las oficinas de Rapipago en esta ciudad, pero fue derivado a la sede en Capital Federal. Allí se adujo que sólo podía responder el gerente zonal, quien no estaría en su puesto hasta el martes.

Tropeano dijo y su cliente fueron a Telefónica en Buenos Aires, pero sus quejas no fueron atendidas y en agosto les cortaron las líneas. Abonó facturas ya canceladas por 50.000 pesos, para frenar el corte, pero fracasó. «Lo hizo porque veíamos que el daño sería fatal y confiábamos en dilucidar luego la confusión», dijo.

Los Arónica, al igual que otro locutorista al que también le sacaron las líneas, contrataron un nuevo servicio, TPP.

«Hay otros casos en Valle Medio, Bariloche, Comodoro Rivadavia y Buenos Aires. Los reclamos ascenderían 20 millones de dólares», dijo Arónica, quien conoce un tercer damnificado, con locales en esta ciudad y Cipolletti.

Un negocio que nació con la desregulación

NEUQUEN (AN).- Los locutorios son una consecuencia de la desregulación del negocio telefónico y con sus locales pintorescos, con anexos de fotocopias, quioscos, café al paso y más recientemente internet, constituyen un rubro novedoso, aun cuando comenzaron a aparecer hace unos diez años. Inicialmente se ubicaron en lugares estratégicos del microcentro -«la primera condición es que deben estar donde haya mucho movimiento de gente», dijo un comerciante-, pero con el correr del tiempo también llevaron el colorido de sus carteles luminosos y el «abierto a toda hora», a los barrios periféricos.

«Hoy no son el buen negocio que eran hasta hace unos años. El mercado está saturado, los alquileres son muy altos y la facturación ha mermado considerablemente», dijo Ricardo Arónica. Aseguró que no se puede pensar en instalar un local si no se le agregan los anexos de servicios. «Aún así, todo se hace muy difícil en un marco de crisis tan grave».

No hay estadísticas sobre los locutorios instalados, pero se estima que en la zona desde Villa Regina a Plottier funciona un centenar.

«El promedio indica que hay media docena de líneas en cada uno. La gran mayoría los atienden sus dueños y familiares directos, por una cuestión de costos. El local debe estar abierto entre 23 y 14 horas y requiere no menos de dos personas para atenderlo», dijo un locutorista.

Dispuestos a buscar solución

NEUQUEN (AN) – «El conflicto lo dirimiremos en el ámbito que corresponda. Nosotros no tenemos ningún tipo de problema, son ellos los que iniciaron la causa judicial. Por nuestra parte estamos dispuestos a negociar cuanto sea necesario», dijo Eduardo Mirabelli, jefe de Comunicaciones Externas de Telefónica de Argentina, por el conflicto con los Arónica.

El directivo, en contacto telefónico desde Buenos Aires, afirmó que «lo que le reclamamos al cliente está impago, hay que partir de esa base. No sé en este momento con precisión cuáles los montos, pero la deuda existe». Ante la referencia de que cifra reclamada sería de 400.000 pesos, lo admitió.

Mirabelli dijo que el tratamiento que la empresa tiene hacia los locutoristas es el mismo que tienen para el resto de los abonados, sean clientes residenciales, comerciales, empresarios o grandes consumidores. Comentó que ante dificultades de pago, algo frecuente en el marco de la situación económica general, no optan por cortar el servicio sin antes tratar de llegar a un acuerdo con el cliente.

«Nosotros no apretamos a nadie ante una mora. Por el contrario, estamos dispuestos a encontrar una solución, siempre y cuando la otra parte tenga voluntad de cumplir, manifieste la actitud de afrontar los pagos», señaló, porque es política habitual de la empresa hacer planes de pago, a fin de superar la situación de morosidad.

Respecto de que Telefónica habría reclamando pago de facturas canceladas, Mirabelli declinó en dar detalles y, sobre si la empresa habría propuesto reducir el monto de los reclamos a fin de arribar a una solución, el directivo respondió que «no creo que haya sido así, inicialmente lo desestimo».

TPP capitaliza usuarios descontentos

NEUQUEN (AN).- Los directivos de Telefonía Pública Privada (TPP) aseguran que el mercado para los teléfonos públicos es cada vez más auspicioso y que ellos apuntan a capitalizar el descontento de los usuarios por el servicio que prestan otras empresas. «Nuestra política es ocupar espacios que se generan espontáneamente. Hay lugares, como Neuquén, donde hemos ido porque nos han llamado y sólo estamos ofreciendo nuestro servicio donde podemos llegar con nuestro propio sistema y no tengamos que depender de infraestructura de las firmas que ya estaban en el mercado», dijo Reynaldo Niella, directivo de la firma.

Si bien reconoció que están tomando clientes que venían siendo atendidos por las empresas que hasta hace años tenían la exclusividad del servicio -Telefónica y Telecom-, no aludió a conflictos como el caso de los Arónica. «Nuestras ventajas son ofrecer un servicio de buena calidad, que puede habilitarse con mucha más rapidez por basarse en sistema inalámbrico y cubrir una demanda que cada vez se acentúa más. El panorama para los locutorios es auspicioso», dijo Niella.

Por la crisis que afecta a la sociedad, la demanda es mayor porque por falta pago se caen líneas domiciliarias. «Las estadísticas señalan que hay unos 800.000 celulares bloqueados para efectuar llamadas, o sea que los usuarios sólo lo usan para recibir mensajes. De manera que apela al locutorio que tiene a mano, en el centro, o en el barrio».


NEUQUEN (AN).- Los dueños de varios locutorios instalados en esta ciudad y Cinco Saltos acusó a Telefónica de Argentina de haberlo estafado al reclamarle facturas ya canceladas, cortarle el servicio y ponerlo al borde la bancarrota. Otro comerciante de esta capital denunció una situación idéntica, aunque aún no ha realizado planteos judiciales. Aseguran que en la zona sur del país hay una veintena de casos, con unos 20 millones de dólares en danza.

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