Dura es la ley



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Panorama

En los próximos meses, Macri impulsará la creación de un millón de nuevos puestos de trabajo, aumentará un 15 por ciento la asignación universal por hijo y otros beneficios sociales y subirá en un 50 por ciento las partidas destinadas a asistencia alimentaria. Todo eso, si el Congreso aprobara la ley que declara la emergencia social. Tendríamos macrismo por 20 años. El sueño que no pudo cumplir Kirchner hecho realidad.

Atención: el proyecto ya pasó el primer filtro y cuenta con dictamen de un plenario de comisiones del Senado con las firmas de todo el espectro opositor. De modo que no es para reírse. La iniciativa surgió del corazón de las organizaciones sociales y de la economía popular y fue impulsado por los senadores del FpV Juan Manuel Abal Medina (Buenos Aires) y Teresita Luna (La Rioja), ambos encuadrados en el Movimiento Evita, y Jaime Linares (GEN-Buenos Aires). Como en cuestiones de financiamiento la que inicia el trámite es la Cámara de Diputados, los senadores no dijeron de dónde saldrán los recursos para hacer frente al programa, nada menos. Pero apuntan básicamente a gravar el juego, la renta financiera (con un impuesto a los plazos fijos) y a reponer las retenciones a la megaminería. Sobre esas alternativas ya están conversando con la oposición en Diputados. Respecto de la creación de empleos, imaginan un piso de 200 mil nuevos puestos de trabajo en el primer año de vigencia del programa, en el ámbito del ministerio de Trabajo, remunerados por un Salario Social Complementario, de cifra a decidir.

Cuando se consulta, en el equipo económico admiten que no tienen ni idea de qué se les está hablando. La semana legislativa estuvo dominada por la media sanción de la ley de Presupuesto y la del régimen de Participación Público-Privada, además de la discusión de la reforma electoral. Tres proyectos clave, en los que el gobierno cifra el cierre del año parlamentario. Sobre la emergencia social, casi nada. “Lo único que sé es que no hay más plata”, confía un hombre con despacho en la Casa Rosada. “Pero es muy interesante el concepto de crear puestos de trabajo por ley...”, completa.

La apuesta de un sector de la oposición a la ley de emergencia social es por ahora un albur. El gobierno cree haber hecho los deberes con la convocatoria a la mesa de diálogo entre empresas y gremios, donde el concepto de emergencia se mide en cuestión de semanas. Allí se abrió la discusión por sectores para el pago de una ayuda extraordinaria para el fin de año que alcanzaría a privados y estatales nacionales. Los empleados públicos de provincias y municipios correrán su propia suerte. María Eugenia Vidal ha insistido en que la provincia de Buenos Aires no podrá hacer frente a ese beneficio, pero promete una recomposición del salario para el último tramo del año. Podría ser un caso testigo.

La economía no ayuda a la evolución de ese intercambio entre el capital y el trabajo. El mismo día que el gobierno volvió a reclamarles a los empresarios que inviertan, durante un encuentro en la Casa Rosada, el Indec difundió las cifras de un fuerte retroceso en la industria (-7,3) y la construcción (-13,1) en septiembre respecto de igual mes del año anterior. Un dato no debería pasar desapercibido: la producción de alimentos retrocedió un 1,9 por ciento en los primeros nueve meses del año como consecuencia de la fuerte caída en el consumo, con picos en lácteos (-13,8), carnes rojas (-5,9) y bebidas (-5,1%), todos productos populares. El último registro de índice de precios del Indec dio 1,1% en septiembre y mientras se espera el resultado, la CGT ya midió 2,8 para octubre, en línea con la mayoría de las consultoras. FIEL, la ortodoxia económica, dijo esta semana que la canasta que mide la pobreza volvió a aumentar el mes pasado, 3 puntos, hasta un valor de $ 11.703,6 para una familia de cuatro miembros. Lleva 47,6 % en el año, varios puntos más que lo que se prevé de inflación.

La aparición de Amado Boudou y otros fantasmas pudo haber oscurecido la marcha de las CTA; incluso también algunos extravíos discursivos de sus dirigentes. Pero los reclamos son legítimos . Un escalón más alto, el “suspense” en el que ingresó el proyecto de modificación de las escalas de ganancias en el Congreso augura nuevas tensiones con la CGT, que marchará el viernes 18 en apoyo de la declaración de la emergencia social. Algún desafío al gobierno surgirá de esa trinchera: los gremios peronistas fueron vilipendiados por el sindicalismo combativo, que hace poco alentaba la ilusión de la unidad. En la Plaza se acusó a la CGT de bajarse los pantalones. Relaciones carnales.

A propósito: ¿Y si gana Donald Trump? El problema va a ser para el mundo entero, desliza en privado el jefe de Gabinete. No sólo para la Argentina. El gobierno y el propio presidente se apuraron a difundir su preferencia por la señora Clinton. ¿Una imprudencia? Malcorra abrió los paraguas: “Si gana Trump, nos tendremos que adecuar”.

La política se muda esta semana a EE.UU., hacia donde parte el flujo argentino. El plenario de comisiones del Senado tratará el martes el Presupuesto aprobado en Diputados: allí se anticipan varias bajas para recibir a la delegación del ministerio de Hacienda. La discusión será salteada a la semana siguiente. Washington espera.

Otra elección ya está en la cabeza del gobierno. La provincia de Buenos Aires muestra una intención de voto para senador favorable a Sergio Massa, con y sin Stolbizer como segunda en la lista, en varias encuestas que circularon por despachos oficiales. La doctora Kirchner aparece en segundo lugar, y hay paridad en el conurbano. La candidatura de Elisa Carrió llega tercera. Descontado Massa, el peronismo no kirchnerista aparece representado en una medición por Florencio Randazzo, muy lejos del primer lote. El gobierno de Macri divide opiniones y aunque son más las negativas, su gestión mejora el registro de agosto. Una fuente calificada del gobierno responde: Cambiemos tiene un piso de 30 puntos en la provincia, cualquiera sea el candidato. María Eugenia Vidal es un epifenómeno del macrismo, difícil de encasillar: su gestión supera el 63% de aprobación y su imagen está encima, del 66,5%.

Como lo insinuó ella misma el lunes en Tribunales, Cristina Kirchner sería senadora si fuera hoy candidata en la principal provincia del país. A partir de octubre, los jueces deberían dirigirle sus notificaciones al Congreso de la Nación. Dura es la ley.

“Lo único que sé es que no hay más plata”, confía un hombre del gobierno. “Pero es muy interesante el concepto de crear puestos de trabajo por ley”.

CFK sería senadora si fuera candidata en la principal provincia del país. Desde octubre, los jueces deberían dirigirle sus notificaciones al Congreso de la Nación.

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“Lo único que sé es que no hay más plata”, confía un hombre del gobierno. “Pero es muy interesante el concepto de crear puestos de trabajo por ley”.
CFK sería senadora si fuera candidata en la principal provincia del país. Desde octubre, los jueces deberían dirigirle sus notificaciones al Congreso de la Nación.

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