El complot púrpura

Redacción

Por Redacción

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Cada vez hay más indicios de que desde el kirchnerismo se intentó bloquear la candidatura del cardenal Bergoglio en el cónclave que lo proclamó papa, una movida que tuvo como cómplices impensados para la doctrina gobernante a operadores eclesiales del sector más conservador de la Iglesia. La maniobra no es nueva. Fuentes vaticanas confirmaron a DyN que en el cónclave de 2005 los cardenales electores “recibieron mails con críticas feroces” contra el purpurado argentino, sobre todo por su actuación en la última dictadura militar. “Aquella vez, Bergoglio era menos conocido entre sus pares y el paper con la pluma de Verbisky logró influir en un sector permeable a estos comentarios”, dijo la fuente. No obstante, Bergoglio sumó muchos votos y disputó el lugar a Ratzinger. La operación volvió a repetirse durante el pre-cónclave de este año. “En ese contexto, alguien -no sabría identificarlo- filtró un texto criticando a Bergoglio por no haber dado protección y entregar a los mandos militares a dos sacerdotes jesuitas, cuando él era superior de esa orden religiosa”, dijo la fuente. El informante aseguró que Bergoglio revirtió todo con una exposición en las reuniones previas al cónclave sobre los desafíos de la Iglesia que “fue muy aplaudida por el auditorio”, colocándolo otra vez entre los “papables”.

Guillermo Villarreal (dYn)


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