El día que Bianchi dejó plantado a Macri

Se cumplen 19 años de uno de los desplantes más recordados de los últimos años. En Boca, entrenenador saliente no quiso discutir con el presidente del club, que había interrumpido su conferencia de prensa.





Una imagen y el recuerdo. Bianchi no le quiso dar la razón a Macri y se fue.

La tarde del domingo 23 de septiembre de 2001 quedó en la memoria de los hinchas de Boca y de buena parte del mundo del fútbol argentino. Carlos Bianchi y Mauricio Macri protagonizaron un hecho muy particular luego de una goleada xeneize por 6 a 1 sobre Lanús.

El partido válido por el Apertura de ese año se daba en la previa del viaje de Boca para jugar con Bayern Munich la final de la Intercontinental. Eran años gloriosos a nivel internacional para el club de la Ribera, que había ganado todo en el 2000 y estaba cerca de repetirlo al año siguiente.

Sin embargo, las rispideces de la dirigencia encabezada por Mauricio Macri con el plantel y el cuerpo técnico llegó a límites insospechados. Entre el conflicto por los premios de la Libertadores que se había ganado en el primer semestre y la no renovación del entrenador, el entonces presidente de la entidad era cuestionado.

Mientras Boca goleaba al Granate con una actuación fenomenal de Juan Román Riquelme, goles y asistencias del Chelo Delgado y el único grito del japonés Naohiro Takahara, a Macri lo insultaban.

Durante la semana previa al encuentro, Bianchi había comunicado, primero a la directiva y luego a la prensa, que no renovaría su vínculo. Los simpatizantes xeneizes interpretaron las obvias diferencias con Macri y se lo hicieron saber al futuro presidente de la Nación.

En la conferencia de prensa post-partido, Macri irrumpió en la sala pidiéndole explicaciones al DT, que cuando no aguantó más se levantó y se fue.

Boca perdería la final Intercontinental en Japón contra el Bayern. Bianchi finalizaría su contrato y llegaría Oscar Tabárez. El Virrey volvió en 2003 y ganó todo de nuevo, pero aquel desplante quedó en la historia.


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