El gobierno neuquino dibuja un nuevo perfil industrial
Reubican pymes en las zonas con beneficios promocionales. La estrategia permite reordenar el ámbito urbano capitalino. También se estima que permitirá crear 150 empleos en el corto plazo.
NEUQUÉN (AN).- La estrategia de seducción a los inversores pymes -industriales y de servicios- encarada por la administración de Jorge Sobisch comenzará a dar resultados con la demanda de más de 150 puestos nuevos de trabajo calificado en el parque industrial de esta ciudad, que se agregarán a los casi dos mil ya existentes. El gobierno, que se propuso reubicar las empresas de servicios y pequeños talleres diseminados por la ciudad, estudia 56 pedidos de empresas que propusieron ampliar o radicar establecimientos fabriles y de servicios en la zona industrial que comparten esta capital y Centenario: cuando se encienda la luz verde, de ese total quedarán unas 15 o 20 empresas que estarán en condiciones de emplear a dos centenares de personas de manera directa.
Como contrapartida, los empresarios exigieron redefinir el conjunto de medidas promocionales, darle una nueva vuelta de tuerca a la ley de promoción económica e incorporar firmas que recibieron hace tiempo esos beneficios y ya están fuera de cualquier esquema, y por último, lograr que la provincia y la municipalidad diriman cuestiones jurisdiccionales y tributarias (ver nota aparte).
La reconversión del raquitismo productivo en la industria provincial pretende se apoya en el impulso a la ley 378 mediante la captación de inversiones de dos clases: las de pequeñas y medianas empresas -hasta 250 mil pesos- y las de mayor magnitud.
La directora de industria, Mirtha Otaño, dijo que la radicación de capitales se promueve con la ley 378 «que no es de promoción industrial sino económica» por lo cual impulsa proyectos de toda clase: turísticos, de desarrollo de la actividad primaria y terciaria y, también, de carácter industrial. Esa ley permite otorgar tierras a valor fiscal y beneficiar a los inversores con exenciones fiscales sobre los tres tributos provinciales -inmobiliario, ingresos brutos y sellos-, «según el proyecto presentado».
Los parques industriales -que existen en esta capital, en Villa La Angostura, Zapala, Plaza Huincul, Junín de los Andes- se diferencian de las áreas industriales porque en éstas las tierras son de propiedad municipal, y el municipio las otorga. En el caso de los parques industriales, aunque la propiedad es transferida por el Estado provincial, las comunas pueden ofrecer beneficios tributarios -en tasas- para favorecer la instalación.
Otaño dijo que en el parque local, ubicado sobre la ruta 7 camino a Centenario, se incorporó el área de servicios -que ahora dispone de agua corriente, cloacas, teléfono y gas además de electricidad- al consorcio de administración.
El perfil de industrias de Neuquén «es del tipo familiar, pequeña o mediana». La ley de promoción económica establecía originalmente que se apoyarían los proyectos con una inversión mínima de diez millones de pesos moneda nacional que, a valores actuales representan unos 250 mil pesos. Con los empresarios se pactan «convenios de inversión a tres años, según el proyecto y la empresa», indicó Otaño, porque se trata «de flexibilizar la política para alentar las inversiones». Los proyectos se dividen en dos categorías: los de más de 250 mil pesos y los que invierten hasta esa cifra.
En una primera etapa se realizó un contacto general con los industriales «para saber cuáles son sus problemas y cómo trabajan». El efecto fue instantáneo porque no se trata de una sola medida, sino de un paquete. En el predio del parque industrial de Neuquén se instalará un sector en torno del Mercado de Concentración para empresas dedicadas al renglón de la agroalimentación. La creación de «un área especial fue bien recibida por los diferentes organismos». Las empresas radicadas en el parque industrial emplean entre 1.500 y dos mil personas de manera directa.
Gerardo Burton